DESTINO FINAL

"Porque Dios traera toda obra a juicio, juntamente con toda cosa encubierta, sea buena o sea mala." Eclesiastes 12:14

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¿QUIÉNES HABLARON EN LENGUAS
EL DÍA DE PENTECOSTÉS?

____________________________________________________________________________
Cuando estamos estudiando el asunto sobre el hablar en
lenguas, no podemos dejar sin respuesta a la pregunta que muchos
hacen cuando leen el libro de los Hechos, capítulo 2. ¿Quiénes
hablaron en lenguas el día de Pentecostés? ¿Fueron ciento veinte
personas? ¿Fueron sólo los doce apóstoles? ¿Fueron más personas y
no sólo ciento veinte?.
Dentro de los diferentes círculos cristianos se dan a lo menos
tres respuestas a esta interrogante; sin embargo, la mayoría se inclina
por pensar que fueron ciento veinte los que hablaron en lenguas el día
de Pentecostés.
En el libro, “Los Hechos de los Apóstoles”, Weldon Viertel,
comenta lo siguiente acerca de este asunto:
“..Es posible que después de que los 120 discípulos fueron llenos
del Espíritu Santo, se hayan dispersado entre la multitud y hayan
comenzado a dar testimonio en cuanto a la resurrección de
Jesús y la venida del reino de Dios..”
Como bien podemos leer en el comentario anterior, el escritor no
se da a la tarea de probar su aseveración de que fueron “..120..”
quienes hablaron en lenguas a causa de haber sido “..llenos del
Espíritu Santo..”, él lo da por sentado y no presenta ninguna evidencia
que respalde su comentario.
Curiosamente, esto es un factor común en la mayoría de los
comentaristas y estudiosos de la Biblia que tienen ese punto de vista.
Ellos sólo afirman que fueron 120 los mencionados en Hechos 2, pero
sin presentar argumentos bíblicos de que su opinión es la correcta.
En el “Comentario Bíblico Moody”, también encontramos el
mismo suceso. Comentando Hechos 2:1, el comentario dice:
1 Los Hechos de los apóstoles, Weldon Viertel, C.B.P., pág. 26.
¿Quiénes hablaron en lenguas el día de Pentecostés?
“..Los 120 discípulos estaban congregados en un cuerpo y en el mismo lugar..
¿Se da usted cuenta de lo que le he mencionado anteriormente?
Este otro comentario tan respetado en el mundo de las
denominaciones, también presenta su punto de vista acerca de los
120 como si fuera una verdad indiscutible y claramente presentada en
la Palabra de Dios. Es más, si hacemos un análisis serio del
comentario anterior, nos percatamos que se trata, no de un
comentario, sino de una mala paráfrasis del texto sagrado; digo mala,
porque Hechos 2:1 y sus contextos, ni siquiera insinúan que los 120
fueron llenos del Espíritu Santo el día de Pentecostés.
Otros escritores, como L. Bonnet y A. Schroeder, van más allá
de lo que los anteriores comentaristas han escrito. Ellos creen que no
sólo los 120 y los 12 apóstoles hablaron en lenguas el día de
Pentecostés, sino mucho más personas que también creían en
Jesucristo. Su comentario acerca de Hechos 2:1, dice:
“..¿Quiénes eran esos discípulos reunidos, simplemente designados por este
pronombre ellos? No solamente los ciento veinte que esperaban la promesa (1:15),
sino sin duda otros también, que creían en Jesús y que habían
ido de Galilea para la fiesta..”3
¿Cuál es la evidencia bíblica para sostener el comentario
anterior? No la hay, de hecho, en lugar de presentar una evidencia
sostenible, estos comentaristas echan mano de la suposición (“..sin
duda..”); y si leen el primer comentario que he presentado en este
apéndice, notará que también comienza su argumentación haciendo
una suposición (“..es posible..”).
También algunas Biblias modernas han tratado de suponer que
fueron otros aparte de los apóstoles los que hablaron en lenguas el día
de Pentecostés.
“..Cuando llegó el día de Pentecostés, todos los creyentes
estaban reunidos en un mismo lugar..”
2 Comentario Bíblico Moody, El Nuevo Testamento, redactado por E. F. Harrison, C.B.P., pág. 192.
3 Comentario del Nuevo Testamento, Juan y Hechos, Tomo II, por L. Bonnet y A. Schroeder, pág. 412, Casa
Bautista de Publicaciones.
4 Hechos 2:1. El Nuevo Testamento, Dios llega al hombre, Versión Popular, 1970, página 262, Sociedades
Bíblicas Unidas (Énfasis agregado).

¿Será verdad lo que todos estos comentaristas dicen? ¿Acaso
estará correcta la supuesta traducción del Nuevo Testamento citado?
Estas preguntas no son un ataque contra los comentarios aludidos, ni
del Nuevo Testamento mencionado; más bien, tienen el propósito de
que reflexionemos, si es que creemos que 120 o más personas
hablaron en lenguas el día de Pentecostés.
A continuación, le voy a presentar lo que dice la Biblia acerca de
este tema, le pido que tenga su Biblia abierta para saber si lo que le
presentaré enseguida tiene fundamento en la Palabra de Dios.
En el libro de los Hechos, en el capítulo 2, y aún en el capítulo
precedente, encontramos suficiente evidencia de que sólo los 12
apóstoles hablaron en lenguas el día de Pentecostés y no 120
personas, como algunos están enseñando hoy en día.
Lo primero que debemos tomar en cuanta a la luz de la Palabra
de Dios, es que ésta no habla de 120 personas, y todos los
comentaristas cometen este primer error en sus aseveraciones; basta
con leer Hechos, capítulo 2, verso 15, para darnos cuenta que no eran
120 personas. El texto no especifica la cantidad de los individuos que
se reunían a adorar a Dios:
“..los reunidos eran como ciento veinte en número..”
La preposición “..como..”5 claramente nos muestra que no eran
120 personas, sino “más” o “menos” que 120 personas.
Si los reunidos eran 120 personas, el escritor del libro de los
Hechos nunca hubiera utilizado la mencionada preposición; la cual,
afecta negativamente las afirmaciones de los libros comentados, ¿por
qué? Porque esto muestra que sus conclusiones no provienen de un
estudio minucioso de la Palabra de Dios, sino de meras opiniones mal
fundamentadas. ¿Qué extraño, no cree? Ellos son personas con
grandes estudios teológicos; y lo más grave de todo, es que muchos
toman sus palabras como autoridad en asuntos bíblicos. Esto nos
ayuda a recordar que la máxima autoridad en asuntos de fe y de
doctrina es, la Palabra de Dios (Juan 8:31b; Hechos 20:32).
5 Enciclopedia Salvat, Tomo III, Salvat editores, página 823.
¿EN QUIÉN DEPOSITARÁ USTED SU FE?
La Biblia dice...
“...eran como ciento veinte...”
Los Hombres dicen...
“...eran ciento veinte...”
La frase “..todos unánimes juntos..”, exige la pregunta, ¿quiénes
estaban “..unánimes juntos..”? Para contestar esta pregunta en
conformidad a reglas hermenéuticas6, tenemos que leer el contexto de
Hechos 2:1; es decir, el verso anterior, que dice:
“..y les echaron suertes, y la suerte cayó sobre Matías; y fue contado con los
once apóstoles..”
(Hechos 1:26)
Como vemos, el antecedente gramatical de Hechos 2:1 es, los
“..apóstoles..”, y no “..como ciento veinte..” personas, las cuales están
mencionadas en el capítulo 1, verso 15.
Así que, de acuerdo al contexto bíblico de Hechos 2:1, quienes
estaban “..juntos..” el día de Pentecostés, no eran “..como ciento
veinte..” personas, sino los “..apóstoles..”; eran 12 individuos los
reunidos en la “..casa..” (2:2) y no “..como ciento veinte..”
En el versículo 13, del capítulo 2 de Hechos, leemos que, a los
que hablaron en lenguas, es a quienes se les acusó de estar “..llenos
de mosto..”, luego, en el verso 14, podemos ver que los afectados con
este comentario eran “..Pedro..” y “..los once..” y no “...como ciento
veinte...” personas.
Estos dos versos nos aclaran que los 12 apóstoles estaban
siendo acusados de estar “..llenos de mosto..”; por consiguiente,
no fueron “..como ciento veinte..” personas las que hablaron en
lenguas, sino los 12 apóstoles. De otra manera, ¿por qué no se puso
en pie con todas esas personas? ¿Por qué sólo se acusó a los 12 de
estar “..llenos de mosto..” y no a todas aquellas personas? La
respuesta es sencilla, sólo los 12 apóstoles hablaron en lenguas el día
de Pentecostés.
Otra verdad indiscutible es que los que hablaron en lenguas el
día de Pentecostés, recibieron poder al ser llenos del Espíritu Santo
(Hechos 1:8; 2:4). Y una vez más, la Palabra de Dios nos
proporciona evidencia irrefutable de que esto lo recibieron los
apóstoles, el día de Pentecostés, y no otros aparte de ellos.
En Hechos 2:43, se nos dice que “..muchas maravillas y señales
eran hechas por los apóstoles..” y no por alrededor de 120
personas.
En Hechos capítulo 3, leemos que fueron “apóstoles” quienes
sanaron al cojo de nacimiento (“..Pedro y Juan..”)
En Hechos 4:33, se nos dice que “..con gran poder los
apóstoles daban testimonio de la resurrección de Jesús y abundante
gracia era sobre todos ellos..”
En Hechos 5:12, leemos que “..por la mano de los apóstoles se
hacían muchas señales y prodigios en el pueblo..”
La evidencia bíblica es contundente, son los 12 quienes fueron
llenos del Espíritu Santo el día de Pentecostés, luego, fueron sólo los
12 los que hablaron en lenguas durante esa fiesta judía.
¿A quiénes se refiere Pedro cuando dice: “..estos no están
ebrios..”? A sus once compañeros, es decir, a los apóstoles (2:14,
15).
Cuando los judíos arrepentidos dijeron: “..Varones hermanos,
¿qué haremos?..” ¿A quiénes se estaban dirigiendo? El texto dice que
se dirigieron “..a Pedro y a los otros apóstoles..” (2:37), pero no a
“..como ciento veinte..” personas.
Otra razón por la que todas las personas mencionadas en
Hechos 1:15 no fueron las que hablaron en lenguas el día de
Pentecostés, se debe a que la promesa de recibir poder, con el que
los apóstoles hablaron en lenguas e hicieron otros prodigios, fue dada
a los apóstoles y no a todas esas personas.
En Hechos 1:8, Cristo hace una promesa, diciendo: “..recibiréis
poder..”; y la pregunta clave aquí es: ¿A quienes se dirigían las
palabras de Cristo?
Muchos responden esta pregunta rápidamente leyendo el verso
6, de este mismo capítulo, y afirman que la promesa de recibir poder
se dio a “..los que se habían reunido...”, a pesar de que es una
conclusión muy precipitada, hay algo de verdad en lo que se trata de
exponer con esta argumentación.

Hay hermanos que con el afán de probar que  sólo los apóstoles
recibieron la promesa de recibir poder, cometen el error de afirmar que
sólo once personas estuvieron presentes el día de la ascensión, y
este error lo cometen cuando leen desde el verso 1 hasta detenerse
en el verso 11, del capítulo 1, del libro de los Hechos.
Cuando empiezan a leer, se encuentran que hay varias
referencias a los “...apóstoles...” en los contextos del verso 8, esto los
lleva a pensar que sólo los 11 estuvieron presentes el día en que
Cristo dijo: “...pero recibiréis poder cuando haya venido sobre vosotros
el Espíritu Santo..”
¿Estoy diciendo que había más personas el día en que Cristo
hizo tal promesa? Así es. Vamos a notarlo a la luz de las Escrituras.
Comencemos con las palabras de San Pedro registradas en Hechos
1:21 y siguientes.
Le invito para que usted también lo lea en su Biblia
detenidamente con el fin de que entendamos correctamente lo que el
texto dice:
“...Es necesario, pues, que de estos hombres que han estado juntos con
nosotros todo el tiempo que el Señor Jesús entraba y salía entre nosotros,
comenzando desde el bautismo de Juan hasta el día en que de nosotros fue
recibido arriba, uno sea hecho testigo con nosotros, de su resurrección...”

¿Qué es lo que está diciendo Pedro? El está afirmando que hay
“...hombres...” que han “...estado...” con ellos desde el bautismo de
Juan hasta el día de la ascensión. Ahora note que de “...estos
hombres...”, “...señalaron a dos...” (v. 23) ¿Cuántos estuvieron en la
ascensión de Cristo? Hasta lo que hemos leído, trece personas (los
once y los dos señalados)
En Lucas 24:13 al 53, tenemos el relato de los dos hombres a
quienes apareció Jesús en el camino a Emaús. No obstante, cuando
esto sucedió, ellos se dirigieron con los once discípulos, pero ellos no
estaban solos. Note lo que dice el verso 33: “...Y levantándose en la
misma hora, volvieron a Jerusalén, y hallaron a los once reunidos,
y a los que estaban con ellos...”
TABLA CONCLUSIVA DE LUCAS Y HECHOS
Los del camino a Emaús
(Las palabras “volvieron” y
“hallaron” hacen referencia a
estos dos individuos)
Los once
“..a los once..”
Los que estaban con
ellos
(Es posible que uno de ellos
fuera Matías)
Tenemos como 15 personas
Cuando leemos sólo Lucas y el libro de los Hechos, tal y como lo
hemos hecho anteriormente, se comete el error de leer de corrido
estos dos libros, y se llega a la conclusión de que Cristo dio la
promesa de recibir poder a mucho más personas y no sólo a los once.
No obstante, debemos de recordar que son cuatro evangelios, y que si
no armonizamos la historia de los cuatro evangelistas, especialmente
en asuntos en los que hay aparentes discrepancias, cometeremos un
error.
Creo que es precisamente el error que cometen quienes piensan
que no sólo los doce recibieron poder el día de Pentecostés. A
continuación notaremos la solución a este problema.
Ya hemos notado que Lucas nos presenta la reunión en la que
Jesús aparece a los once, a los del camino a Emaús y a otros más.
No obstante, los evangelistas, Mateo y Marcos, nos aclaran que todas
las promesas y los mandamientos que hace, especialmente aquello
que tiene que ver con el poder, recaen sobre los once exclusivamente;
basta leer a estos dos evangelistas para darnos cuenta como ellos
excluyen a los del camino a Emaús y a los otros, precisamente cuando
Cristo hace la promesa de la venida del Espíritu Santo. En Hechos y
Lucas, a renglón seguido, no se detienen a aclarar estas diferencias
en su narrativa, y no lo hacen, porque esto ya está aclarado por los
otros evangelistas. La razón por la que se dan estas aparentes
discrepancias, se debe a que cada uno de los evangelistas escriben
con diferente propósito, y no se detienen a aclararnos aquellas cosas
en las que tenemos dudas a causa de nuestro carente estudio. ¡Por
esta razón son cuatro evangelistas! Nos toca a nosotros encontrar en
los cuatro, la verdad (Salmo 119:160a)

120 - ¿DÓNDE NACIÓ TAL IDEA?.
¿A qué se deberá la idea de que 120 personas estaban en el
aposento alto el día de Pentecostés? Bueno, creo que la confusión
estriba en una interpretación ligera de Hechos 1:13-15.
¿Por qué digo que es una interpretación ligera? Porque sin un
análisis de estos versos, se llega a la conclusión de que 120 personas
moraban con los apóstoles en el aposento alto, o al menos, que tales
personas se reunían comúnmente con ellos en ese lugar; por tanto, si
allí era el lugar de reunión de esas personas, resulta que al llegar el
día de Pentecostés, estaban todas ellas en el aposento alto.
Para comenzar, debemos hacer notar que esta aseveración
contradice las afirmaciones de quienes piensan de esa manera, ya
que ellos atribuyen la llenura del Espíritu Santo a 120 personas,
¡excluyendo a Pedro!; pero si Pedro y los 120 fueron llenos del
Espíritu Santo, entonces los bendecidos fueron 121 y no 120. En fin...
¿Entiende usted?
Ahora, la verdad es que 121 personas no caben en un aposento
alto; esto es porque tal lugar no era propio para reuniones tan grandes
como se nos quiere hacer creer, sino que, según la Biblia, el aposento
alto era un cuarto donde se hospedaba a las visitas.
Las casas en el oriente, y especialmente las de los judíos,
estaban equipadas con un aposento alto con el fin de hospedar a
viajeros o quienes lo necesitaba; y esto, porque la misma ley se los
exigía.
También la Biblia nos muestra que el aposento alto era utilizado
como “sala de verano”, pero no para reuniones tan grandes como 121
personas.
En Jueces 3:20, se nos dice que Eglón, rey de los Moabitas,
estaba “..sentado solo en su sala de verano..”. Aquí la referencia del
aposento alto nos muestra que este era utilizado como un lugar de
solitario descanso.
En el segundo libro de Reyes 1:2, leemos que “..Ocozías cayó
de una sala de la casa que tenía en Samaria..”. La palabra “..cayó..”,
indica que la mencionada “..sala..” estaba en un lugar “alto” o “arriba”
de la “..casa..”; y es por esta razón que se le llama “aposento alto”
En este mismo libro, pero en el capítulos 4, verso 10, dice: “..Yo
te ruego que hagamos un pequeño aposento de paredes, y pongamos
allí cama, mesa, silla y candelero, para que cuando él viniere a
nosotros, se quede en él..”
El texto anterior nos proporciona algunas características de los
aposentos. Se dice que era “..pequeño..”, y era para que se
“hospedara” una persona, entonces eran cuartos de hospedaje.
De los aposentos que tenemos conocimiento, en los que
estuvieron varias personas, únicamente se mencionan tres en la
Biblia.
En Lucas 22:7-23, se nos habla del lugar donde Jesús y sus
discípulos celebraron la Pascua. En este aposento se reunieron 13
personas.
En Hechos 1:13, encontramos uno donde los apóstoles
moraban. En este aposento estaban hospedados 11 personas.
En Hechos 20:7-11, se nos habla de un aposento donde
encontramos una reunión de varios hermanos teniendo un servicio de
adoración.

Como estos aposentos no tenían la capacidad indispensable
para una reunión como esa, se nos dice de un joven que estaba
“..sentado en la ventana..”; sin duda, este muchacho estaba sentado
en ese lugar no muy seguro a causa de que el cuarto estaba lleno y no
había cupo suficiente para todos.
La razón por la que este cuarto se encontraba muy lleno, la
podemos entender desde el momento en que leemos que “el apóstol
Pablo” estaba enseñando en este día, y al parecer, era la última vez
que estaría con ellos. Jesús, a causa de su ministerio, congregaba a
grandes cantidades de gentes, y estas, como lo muestran los
evangelios, se amontonaban en las casas y aún leemos de algunos
que se atrevieron a abrirse camino por el techo de una de ellas. No es
extraño, entonces, que Pablo, a causa de su ministerio, también
causara sucesos similares en sus días.
Estos son los únicos casos donde leemos de reuniones de varias
personas en un aposento alto, pero ¿Se imagina uno donde se
reunieron más de 120 personas? ¡Imposible!
¿Dónde dio inicio la idea de que 120 personas estaban reunidas
en el aposento alto el día de Pentecostés?.
Existe evidencia histórica que nos proporciona información en
cuanto al origen de esta idea de que los 120 hablaron en lenguas el
día de Pentecostés.
Quiero aclarar que no he encontrado evidencia histórica a favor
de quienes creen que 120 hablaron en lenguas, sino todo lo contrario.
También quiero aclarar que aunque la historia sí es importante,
no es nuestra regla de fe. Pero no está demás en consultarla, y muy
especialmente cuando ésta concuerda con lo que la Biblia dice.

EVIDENCIA HISTÓRICA.
Cuando nos estamos cuestionando acerca del número de
personas que hablaron en lenguas el día de Pentecostés, también
debemos de consultar el contexto histórico de este tema, ¿qué creían
los cristianos primitivos acerca de este asunto? ¿Acaso enseñaban
que 120 hablaron en lenguas el día de Pentecostés? ¿Cuál era su
punto de vista?.
Al buscar información histórica, nos percatamos que no existe
mucha información con respecto a este asunto; sin embargo, este
silencio nos hace pensar que en ese tiempo no existía discusión
alguna del asunto, a raíz de que todos conocían bien el tema y su
contenido.
Cualquiera que haya sido el caso del silencio de los creyentes en
este respecto, sí nos revela que la idea de los 120 no era importante
para ellos.
En años posteriores al primer siglo, la historia nos muestra que la
iglesia primitiva no creía que 120 personas o más hablaron en lenguas
el día de Pentecostés, fue Juan Crisóstomo (345-407 d. C.) quien por
primera vez propuso esta idea7.
Ahora, si fue el primero en proponer esta teoría, esto revela que
por más de 200 años, nadie en la iglesia primitiva afirmaba que 120
personas hablaron en lenguas el día de Pentecostés, por consiguiente,
esta idea no es ni apostólica, ni predicada por los primeros cristianos.
Ahora, tal vez al considerar correcta lo que he presentado
anteriormente, quizá alguien podría preguntar: “..Si las personas que
eran “..como ciento veinte..” no estaban en el aposento alto, ¿dónde,
entonces, se llevó a cabo la reunión mencionada en loe versos 14 al
26 del capítulo 1, del libro de los Hechos?..”.
Para dar respuesta a esa pregunta, primero debemos saber
quién escribió el libro de los Hechos. Y esta información la podemos
extraer del libro mismo.
En el capitulo 1, verso 1, dice: “..En el primer tratado, oh Teófilo,
hable acerca de todas las cosas que Jesús comenzó a hacer y a
enseñar..”. Este texto nos informa que el escritor de Hechos dirige su
historia a un hombre llamado “..Teófilo..”, y nos dice que ya con
anterioridad le había hablado acerca del ministerio de Cristo en otro
“..tratado..” o “libro”.
Cuando armonizamos esta información con el Evangelio según
Lucas, especialmente con el capítulo uno, versos uno al cuatro, nos
damos cuenta que es Lucas quien habló “..de todas las cosas que
Jesús comenzó a hacer y enseñar..” (Hch. 1:1). Por tanto, y en base a
esta armonía, aprendemos que el escritor de Hechos es, Lucas.
¿De qué nos sirve esta información en el asunto que nos ocupa?
Bueno, nos sirve por el hecho de que Lucas nos da la respuesta a la
cuestión que estamos considerando: ¿Dónde se llevó a cabo la
reunión mencionada en Hechos 1:14-26?.
La respuesta esta en Lucas 24:53, donde se nos dice que
“..todos estos..” (Hch. 1:14); es decir, los apóstoles, “..perseveraban
unánimes en oración y ruego con las mujeres, con María la madre de
Jesús, y con sus hermanos..”(Hch. 1:14), “..en el templo..”(Lc. 24:53),
donde solían estar “..siempre, alabando y bendiciendo a Dios..” (Lc.
24:53).
Como podemos ver, las personas que eran “..como ciento
veinte..” (Hch. 1:15), no estaban en el “..aposento alto..” (Hch. 1:13),
sino en el “..templo..” (Lc. 24:53). Por tanto, y de acuerdo a estas
evidencias bíblicas, los que hablaron en lenguas el día de Pentecostés
fueron sólo los apóstoles y no aquella multitud de “..como ciento
veinte..” personas. Esto tiene que ser así, ya que, “..cuando llegó el
día de Pentecostés..” (Hch. 2:1), los que hablaron en lenguas estaban
en una “..casa..” (Hch. 2;2), y no en el “..templo..” donde se reunía
aquella multitud de “..como..” ciento veinte personas (Lc. 24:53).
Esta “..casa..” (Hch. 2:2) es donde estaba el “..aposento alto
donde moraban..” los apóstoles (Hch. 1:13), y lo acontecido el “..día de
Pentecostés..” (Hch. 2:1), sucedió en esa “..casa..” (Hch. 2:2); por
tanto, fueron los que “..moraban.. en el aposento alto..” de esta
“..casa..” los que “..fueron llenos del Espíritu Santo y comenzaron a
hablar en otras lenguas..” (Hch. 2:4), y no los que se congregaban en
el “..templo..”, es decir, la multitud de “..como..” 120 personas (Lc.
24:53).

Otro error que cometen quienes dicen que los 120 fueron los que
hablaron en lenguas el día de Pentecostés, es que relacionan Hechos
1:15 con Hechos 2:1, como si se tratara del mismo día.
Sin embargo, esto es otro error, ya que, en Hechos 1:15, la frase
“..en aquellos días..”, claramente se refiere a los días entre la
ascensión de Cristo y el día de Pentecostés. Esto también es fácil
verlo en Hechos 2:1, donde al inicio del verso, dice: “..Cuando llegó el
día..”, lo que indica que en Hechos 1:15, “..el día de Pentecostés..”
(Hech. 2:1), aún no había “llegado”. Por tanto, la reunión mencionada
en Hechos 1:15 y Hechos 2:1 no es la misma, luego, no podemos
afirmar que la cantidad de personas en dichas reuniones sean las
mismas.
Notemos la siguiente tabla comparativa para comprender lo anterior
HECHOS 1:15ss                           HECHOS 2:1ss
Antes de Pentecostés.                    En Pentecostés.
Como 120 personas.                       12 personas.
Reunidos en el Templo.                   En una casa.
No moraban allí.                              Era donde moraban.
No era el día de Pentecostés.          Era el día de Pentecostés.
Estaban alabando y                         Estaban sentados
Bendiciendo a Dios.
Eran como ciento veinte personas    Como 3000 personas oyen hablar
lo que oyen hablar a Pedro              en lenguas a los doce.
No se sabe la hora de la reunión      Sucedió a la hora novena
Los que escuchaban venian             Los que escucharon venian de todas
de Galilea y sus alrededores            las naciones bajo el cielo.
Aquellos que eran como 120            Algunos que escucharon a pedro y a los once
estaban de acuerdo con lo que         les insultaban diciendo que estaban ebrios.
Pedro decía

En Hechos 11:15, el apóstol Pedro está presentando su
testimonio a los cristianos judíos de la iglesia en Jerusalén,
hablándoles de lo que había sucedido en casa de Cornelio (Ver
Hechos 10).
En el testimonio del apóstol, encontramos también evidencia de
que sólo los apóstoles fueron llenos del Espíritu Santo y hablaron en
lenguas el día de Pentecostés, ya que, en el verso 15, él dice: “..cayó
el Espíritu Santo sobre ellos, como sobre nosotros al principio..”.
En este verso, nos llama la atención el pronombre personal
“..nosotros..”, este indica claramente que se refiere a los apóstoles.
Si en el día de Pentecostés, hablaron en lenguas “..como ciento
veinte..” personas, el apóstol se hubiera expresado de otra manera; él
podría haber dicho que el Espíritu Santo cayó “..sobre todos..” y no
sólo “..sobre nosotros..”.
¿A qué conclusión llegamos con toda esta evidencia? No se trata
de un texto de la Biblia siendo utilizado como pretexto para apoyar
alguna idea. Es más bien el conjunto de textos bíblicos y del análisis
de los mismos los que nos llevan a reconocer que no fueron 120
personas las que hablaron en lenguas el día de Pentecostés.
¿En base a qué evidencia se puede decir entonces que 120
personas hablaron en lenguas el día de Pentecostés? No la hay, y las
que comúnmente se presentan no enseñan tal cosa, no hay razón
exegética para creer que 120 personas hablaron en lenguas el día de
Pentecostés, no hay evidencia histórica tampoco; es más, me atrevo a
decir que ni por deducción se puede llegar a tal conclusión.
¿Por qué es importante que analicemos este asunto de los 12 y
los que eran como 120? Porque cuando tratamos el asunto del hablar
en lenguas, muchos presentan como evidencia a los que eran como
120, para decir que el poder que los apóstoles recibieron el día de
Pentecostés, también está disponible a más personas y no sólo a 12.
Espero que todo esto sea de edificación y que sirva como un faro
que guíe nuestra fe y nuestra doctrina en nuestro ministerio.

 
Autor : Lorenzo Luevano