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| Lealtad un asunto de integridad y no debe ser ciega
Hoy día más que cualquier tiempo en la historia del evangelio de Jesucristo la relevancia y la importancia de fortalecer la enseñanza sobre la lealtad al Autor y Consumador de nuestra fe se deja ver. Para poder lograrlo se debe fortalecer la lealtad de las ovejas a los líderes que Dios ha establecido y los líderes deben fortalecer su lealtad al beneficio del pueblo de Dios y a Dios. ¡Cuando la palabra de Dios habla de una espada de dos filos, habla de que la responsabilidad de vivir la enseñanza es de los líderes (los que enseñan) y sus ovejas (los que son enseñados), así que la lealtad debe ser recíproco, un líder que no respeta esta regla de juego tarde o temprano será requerido a entregar cuentas por Dios! \ El Argumento para una lealtad bíblica
La lealtad basada en la palabra de Dios no permitirá la aparición de líderes que se autodenominan salvadores como el caso no tan reciente de José Luis de Jesús Miranda de la secta “Creciendo en Gracia”, así como muchos otros falsos salvadores que llevaron sus ovejas a la muerte.
A los detractores del evangelio no les faltan palabras de insultos o de difamación del movimiento cristiano genuino en general, pero lo que ha fortalecido y seguirá fortaleciendo el movimiento cristiano es la lealtad basada en principios bíblicos de las ovejas a las personas colocadas por Dios como líderes espirituales en sus congregaciones y que con temor y temblor caminan en pos del Autor y Consumador de su fe.
El mundo secular nunca entenderá los porqué de la lealtad bíblica, los juzgan sin el conocimiento espiritual necesario para discernir las cosas espirituales.
1Co 2:10-14 (10) Pero Dios nos las reveló por medio del Espíritu, porque el Espíritu todo lo escudriña, aun las profundidades de Dios. (11) Porque entre los hombres, ¿quién conoce los pensamientos de un hombre, sino el espíritu del hombre que está en él? Asimismo, nadie conoce los pensamientos de Dios, sino el Espíritu de Dios. (12) Y nosotros hemos recibido, no el espíritu del mundo, sino el Espíritu que viene de Dios, para que conozcamos lo que Dios nos ha dado gratuitamente, (13) de lo cual también hablamos, no con palabras enseñadas por sabiduría humana, sino con las enseñadas por el Espíritu, combinando pensamientos espirituales con palabras espirituales. (14) Pero el hombre natural no acepta las cosas del Espíritu de Dios, porque para él son necedad; y no las puede entender, porque son cosas que se disciernen (se examinan) espiritualmente.
Por las razones mencionadas en los versículos arriba ninguno de los líderes sociales, periodistas, gobernantes, políticos, profesores universitarios, albañiles, carpinteros, ingenieros etc. pueden entender la sabiduría de Dios sin el Espíritu de Dios. No pueden entender la lealtad hacia un líder espiritual, algunos piensan que se llevan a la gente a un estado de sugestión por lo que no resisten el llamado a la obediencia.
Examinaremos el concepto de lealtad al liderazgo cristiano a la luz de las escrituras. La lealtad al liderazgo cristiano es intencionada a facilitar el proceso de edificación del cuerpo de cristo que cada pastor o líder cristiano es comisionado por Dios a construir o ayudar en la construcción del mismo.
La lealtad siempre debe ser impulsada por una causa y no ciegamente a una persona, algunos tienen lealtad a una persona por amistad, a una causa filosófica y otros a una causa como la cristiana que es impulsada por la misión de Jesucristo de la salvación y la reconciliación con nuestro Creador – Dios Padre.
La lealtad recibida por parte del liderazgo en si no representa una muestra de status aunque el corazón humano es perverso como lo dice el Biblia y en ocasiones el hombre llega a pensar que el es la estrella de la cristiandad y que todo debe mover entorno a el. La verdad es que Dios manda gente obediente a ayudar a los líderes cristianos en el ministerio tan importante y difícil que tienen comisionados. La lealtad ciega no relacionada a la causa de la salvación en la congregación se convierte en idolatría como lo llama la Biblia o culto de personalidad como lo llaman los sociólogos.
Ejemplos Bíblicos de la lealtad
Examinaremos personajes cuyas vidas fueron transformadas por siempre por no menospreciar la indiscutible posición de la lealtad en el caminar con Dios.
Examinando el tema de lealtad hacia un líder podemos mencionar algunos casos muy conocidos, José hijo de Jacob fue leal y sometido al faraón egipcio, Daniel también fue un hombre leal a los reyes que sirvió, los apóstoles también fueron fieles y leales a Jesús etc.
La lealtad es un concepto que se relaciona con una causa, con un propósito, y con una meta. Una lealtad que pierde el fundamento bíblico de su existencia se convierte a una idolatría.
José en su caso fue leal al faraón egipcio para cumplir lo encomendado para implementar el plan propuesto por el para prevenir el efecto devastador de la hambruna revelado por Dios para guardar el pueblo egipcio de la hambruna que estaba por llegar, el fue excepcional en que fue un excelente administrador del don de Dios en su vida pero nunca se revelo contra su amo. Cumplió el propósito de su vida, preparó un refugio y provisión para su padre y sus hermanos que padecieron hambre a causa de la hambruna.
Daniel en su caso fue obediente y leal a los reyes de Persia que le tocó servir, cumplió con el llamado de Dios en su vida, fue un profeta de Dios, un empleado leal, llena de la sabiduría de Dios y fiel a sus amos los reyes de Persia pero también mantuvo su lealtad hasta el límite de razón, nunca aceptó idolatrar contra su Hacedor, permaneció leal al rey hasta que éste intento asumir la posición de Dios por el rechazó su orden de adorar una estatua del rey. Daniel nos deja una enseñanza profunda de la lealtad, sirvió a cuatro reyes de Persia.
La lealtad bíblica tiene límites, cuando un líder empieza jugando a ser Dios o empieza a desviar de la palabra de Dios, introduciendo “doctrinas o enseñanzas peligrosas”, entonces la oveja tiene derecho de desobedecer ese líder, Dios no obligó a Daniel a cumplir las locuras de los reyes pérsicos. Sino, lo respaldo liberándole de la fosa de leones. También libero a Sadrac, Misac y Abed Nego del horno de fuego cuando rehusaron a adorar a un ídolo de Nabucodonosor. Dan. 3:4-20
Claro está que si bien el hecho de obedecer a las autoridades de este mundo es la regla general, un claro principio bíblico es que deberíamos desobedecer si ese gobierno, directa o indirectamente obliga a cualquier forma de pecado. Porque la lealtad hacia Dios siempre tiene prioridad sobre cualquier autoridad humana. Ester lo hace en el capítulo 4 y verso 16, cuando declara que aunque no sea conforme a la ley, igual entrará a ver al rey. Es un feo y grueso error obedecer una barbaridad amparándonos en que “Si esa autoridad ha sido puesta por Dios, es como si Él nos lo estuviera ordenando”. Entienda: Dios jamás haría que uno de sus hijos pecara, no importa lo que diga el hombre. Pero que quede claro: el sitial de presidente de una república, es propiedad de Dios. Pero el hombre al cual nosotros elegimos, es una responsabilidad exclusivamente nuestra. Tampoco los tres varones judíos que encontramos en el relato de Daniel 3:12 respetaron órdenes que iban en contra de la voluntad de Dios. Todos podemos ver como, en ese pasaje, se nos muestra a Sadrac, Mesac y Abed-Nego desobedeciendo sin sonrojarse ni preocuparse una orden nada menos que de Nabucodonosor, que no sólo era el rey, la máxima autoridad, sino incluso el que tenía en ese momento la potestad de concederles la vida o enviarlos a morir. Asimismo los tres magos que vinieron al nacimiento de Jesús, fueron avisados por una revelación en sueños que no volviesen a ver al rey Herodes, y no lo hicieron pese a que él se los había ordenado. Pedro mismo, el apóstol, declara según consta en el libro de los Hechos 5:29, que le era necesario (Dice “menester”) obedecer a Dios antes que a los hombres y, finalmente, los padres de Moisés lo escondieron durante tres meses sin temor alguno a la desobediencia a un decreto del rey. Está claro aquí, una vez más, el principio de la sujeción a la autoridad que está sujeta a autoridad divina, no a ocurrencias o caprichos humanos por sabias y bien intencionadas que puedan parecer. El mismo principio, mi querido amigo, rige en la iglesia del Señor. Cuando el líder es levantado por Dios, la sujeción, el sometimiento y la obediencia no sólo no son obligatorias, no necesitan serlo, ya que se experimenta un verdadero privilegio, un verdadero placer seguir a un siervo auténtico del Dios Todopoderoso. Tal como debe haber sido para los apóstoles sujetarse a aquella autoridad que tiene que haber emanado de Jesús. Ahora, cuando el líder es líder por causas que tienen que ver más con componendas de la política religiosa interna, o por alguna unilateral decisión personal de erigirse en líder, el asunto es bien otro, porque Dios no admite que ninguno de sus hijos se someta a esclavitud de hombre cuando esa esclavitud se transforma en esclavitud de pecado, aunque de pronto tenga una fachada religiosa. La gente que acompañó sumisa y obedientemente a Jim Jones a un suicidio en masa, se le sujetó hasta el fin. Cumplió con la letra fría de la Biblia, es verdad, pero jamás con el espíritu de esa letra. Hay tres tipos de iglesias fundamentadas sobre tres clases diferentes de órdenes sacerdotales: la de Orden Levítico, sustentada en líderes con títulos universitarios, los que han estudiado para ser líderes. Si no se tienen estos antecedentes, imposible llegar a liderar algo, aunque Dios lo envíe a hacerlo. Después está la erigida conforme al Orden de Aarón. Estas acostumbran a que los hijos del pastor son los futuros pastores y los nietos, a su vez, los que sucederán a sus padres y honrarán la memoria de sus abuelos. Esposas, hermanos de sangre, suegros y cualquier otro tipo de familiares conformarán el resto del ministerio. Y luego están las menos, las que operan bajo el Orden de Melquisedec, que como bien sabemos, no tenía genealogía, vitae, títulos y ni siquiera se sabe con certeza de donde vino. Curiosamente, esta es la iglesia sobre la cual se sustentó el ministerio de Jesucristo, ¿Está entendiendo? Yo sé muy bien que no siempre es esto lo que se le ha enseñado, pero lamentablemente o afortunadamente, según usted lo vea, tengo que decirle que esto y no otra cosa es lo que dice la Biblia. La iglesia es de Dios y sólo tienen lugar en su comando aquellos a los que Dios levanta y los que obedecen su voluntad. Los asalariados, de los cuales nadie jamás ha predicado una línea y que para la iglesia tradicional parecerían no existir, o que la Biblia hubiera exagerado cuando los menciona, serán borrados de ese liderazgo y, si no se arrepienten, también del libro de la vida, encaje esto o no con su doctrina denominacional. Dios, mi amigo, no transgrede sus leyes por ninguno de nosotros. Dios es tanto amor como justicia. Es tanto misericordia como fuego consumidor. ¡Por favor! No me descuartice la Biblia, ¡Léala completa!
La lealtad demanda fe y obediencia a Dios primero, luego a los que hacen la voluntad de Dios en segundo lugar...
LA FIDELIDAD UN PRINCIPIO DE DIOS El principio de toda bendición de DIOS radica en su fidelidad, este atributo le permite misericordia permanente, amor y perdón. Salmo 117: 2 "por que ha engrandecido sobre nosotros su misericordia, y la fidelidad de JEHOVÁ es para siempre. Aleluya". La fidelidad de JEHOVÁ es para siempre, es eterna, constante e invariable, sobre la humanidad y aun más sobre su pueblo, eso hace de DIOS un ser especial y único, algo que al hombre le dificulta llegar a ser especial y único como Él. Este es un principio que al hombre le cuesta asumir por falta de compromiso y responsabilidad consigo mismo. La fidelidad es la base de toda relación bajo la bendición de DIOS, cuando la base estable de la fidelidad se empieza a dañar todo aquello que se construyó comienza a perderse, esto porque el hombre y / o la mujer comienza a negarse a sí mismo del principio que DIOS establece y respeta , y todo por la falsa confianza que se llega a tener en la infidelidad creyendo tener el "control" de las cosas cuando por el contrario es el enemigo que empezó a tener a la persona bajo el control del engaño 1 Corintios 10: 12 "Así que, el que piensa estar firme, mire que no caiga" Hombres y mujeres ponen en riesgo la fidelidad hacia DIOS y sus hogares, todo porque llegan a tomar la fidelidad como un juego y no por respeto. FIDELIDAD SIGNIFICA: Decisión, valoración, constancia, entrega, confianza, compromiso, sinceridad, transparencia, lealtad, permanencia, estabilidad, firmeza, solidez, y respeto. etc. Cuando la tentación trae su infidelidad es porque se le abre puertas a la seducción para caer en ella. Allí DIOS probará nuestra fidelidad y no porque de Él provenga la tentación. (Santiago 1: 12 – 16) La fidelidad mide el amor y el respeto que se tiene hacia el SEÑOR, el hogar, como las demás personas, y aun hacia nosotros mismos, será estimada, probada y valorada verdaderamente en los momentos mas difíciles de una tentación, cuando la prueba de fuego llega es aquí que se conoce quien es realmente fiel y que tanto nos interesa la relación ya que la fidelidad es una entrega total. Cuando se llega a una relación de matrimonio, la fidelidad se entrega para todas las condiciones que se presenten, las personas allí confiesan su fidelidad en las buenas y en las malas, en la salud y en la enfermedad, en la prosperidad y en la pobreza. Todas estas son en su mayoría solo palabras que muchos declaran pero que pocos respetan. Muchas personas estando en las buenas, la salud y la prosperidad, dejan que se asome la infidelidad que está llena de detalles que niegan la verdad de un cambio en el comportamiento hacia la persona amada, se finge estar bien, se trata de cumplir aparentemente cuando hay algo que roba un compromiso que debe ser inalterable .Aun las condiciones malas, la enfermedad y la pobreza llevan a muchas personas a dañar la fidelidad para salir de un problema y conseguir algo mejor, todo por que no había compromiso, entrega y verdadero amor La fidelidad también se debe mantener en nuestra relación con Dios, pero allí un gran porcentaje del pueblo del SEÑOR llega a la infidelidad (espiritual) y muchos llegan a separarse por esta causa, pues el mundo seduce con todo tipo de ofertas. La fidelidad en cualquier relación debe ser alimentada con buenos detalles que comprometan nuestra relación y amor para que permanezca. El pueblo de DIOS le cuesta permanecer en la fidelidad y amor hacia ÉL, pues si cuesta ser fiel con el que se ve mucho mas con EL que no se ve, ya que se pierde el primer amor y la entrega total que un día tuvimos cuando empezábamos a caminar con el SEÑOR, argumentando todo tipo de disculpas y haciendo responsable de nuestro comportamiento los cambios de alguien, muchos cambian porque ven que otra persona cambió su comportamiento y esto les da "derecho a cambiar también", como si aquello nos pudiese justificar, se nos olvida que DIOS es un ser celoso que habita en nosotros. Deuteronomio 6: 15 "Por que el DIOS celoso, JEHOVÁ tu DIOS en medio de ti esta"... Si nosotros no consentimos la infidelidad hacia nosotros ya que esto significa que el amor que nos pertenecía se está desviando hacia otro interés, así también el SEÑOR no consiente la infidelidad en su pueblo que lo cambia a Él por cualquier razón le somos infieles cuando no oramos, cuando no leemos su Palabra, cuando no crece nuestra relación con DIOS, cuando nos mueve más los intereses con el mundo que buscar primeramente su Reino y su justicia, le somos infieles cuando por cansancio o desánimo dejamos de congregarnos como Él desea que lo hagamos, de una manera estable por que esto hace parte de la fidelidad . Hebreos 10: 19 – 25 Vs. 23 "Mantengamos firme, sin fluctuar, la profesión de nuestra esperanza, porque fiel es el que prometió" DIOS desea que seamos fieles en todo porque cuando soy fiel a alguien también soy fiel a Él. "Y respondiendo el Rey, les dirá: de cierto os digo que en cuanto lo hiciste a uno de estos mis hermanos mas pequeños a mí lo hiciste" Mateo 25: 40 El anhelo de DIOS es que seamos constantes y fieles a Él, a la iglesia, a la familia y a sus principios. La fidelidad en el SEÑOR como ovejas es escuchar su voz y seguirlo, una oveja permanece estable en su establo, en cambio los "cabritos" se saltan el establo. La fidelidad en el primer amor nos impulsaba a agradar a DIOS y a buscar más de Él, nuestro comportamiento era distinto, llegábamos mas temprano a la iglesia, nos disponíamos más para el SEÑOR, era una entrega total, algo que DIOS reclama en su celo pues hace memoria y recuerda nuestros primeros tiempos en el SEÑOR, la dedicación del primer amor aun en el desierto, se complacía de nuestros primeros frutos, muchos nos atacaban y veíamos la mano de DIOS a nuestro favor. Jeremías 2: 2 – 3 "Anda y clama a los oídos de Jerusalén, diciendo: Así dice JEHOVÁ: Me he acordado de ti, de la fidelidad de tu juventud, del amor de tu desposorio, cuando andabas en pos de mi en el desierto, en tierra no sembrada." "Santo era Israel a JEHOVÁ, primicias de sus nuevos frutos. Todos los que le devoraban eran culpables; mal venia sobre ellos, dice JEHOVÁ." Aquello que hemos dejado de ser para el SEÑOR, Él lo ve como una gran falta de fidelidad que Él reclama. Apocalipsis 2; 4 – 5 "Pero tengo contra ti, que has dejado tu primer amor." Recuerda, por tanto, de donde has caído, y arrepiéntete, y haz las primeras obras; pues si no, vendré pronto a ti, y quitare tu candelero de su lugar, si no te hubieres arrepentido" LA SUJECIÓN EN LA IGLESIA Una de los topicos que más trabajo le cuesta a la mayoría de los creyentes, y al mismo tiempo uno de los que mayores dolores de cabeza les ha dado a los líderes de las iglesias, ha sido precisamente : la sujeción al liderazgo de una congregación local. En la carta a los Romanos, encontramos un punto que, de tan controvertido, muchos quisieran que nunca jamás hubiera sido escrito; ¡y hasta llegan a cuestionar al propio Pablo por haberlo hecho! (Romanos 13: 1)= Sométase toda persona a las autoridades superiores; porque no hay autoridad sino de parte de Dios, y las que hay, por Dios han sido establecidas. Si examinamos Tito 3:1, veremos que este texto respalda de alguna manera al antes mencionado, cuando dice: “Recuérdales que se sujeten a los gobernantes y autoridades, que obedezcan, que estén dispuestos a toda buena obra”. No es el único. 1 Pedro 2:13, al respecto, agrega que: “Por causa del Señor, someteos a toda institución humana” (Y aquí también entra la iglesia, desde su ángulo de institución humana que es) “Ya sea al rey como a superior”. Jesús, ya se lo he dicho, no resistió a las autoridades de su tiempo, no fue un subversivo social ni un guerrillero tira bombas. En el evangelio de Juan 19:11, leemos lo que le dice a Poncio Pilatos: “Ninguna autoridad tendrías contra mí, sino te fuese dada de arriba” Esto ya había sido adelantado por Daniel cuando, en 2:21 de su libro, dijo: “Él muda los tiempos y las edades; quita reyes, y pone reyes; da la sabiduría a los sabios, y la ciencia a los entendidos.” ¡Y pensar que la vanidad de los sabios y los científicos los lleva a esmerarse toda una vida en utilizar esos conocimientos para demostrar la no-existencia de Dios! En descargo de Pablo y en mérito a la interpretación correcta de estas cosas, tendré que decir que el apóstol de ninguna manera sugiere que Dios puede aprobar un gobierno corrupto, tanto en la esfera del mundo, donde los hay a montones, como también dentro de la iglesia, donde lamentablemente tampoco faltan. Dios tampoco aprueba a los funcionarios que gobiernan lo que sea sin someterse a Él. Este principio es muy importante porque reglamenta bíblicamente toda clase de sometimiento y sujeción. El principio, es: sujeción a autoridad sujeta a autoridad. Tampoco es de Dios defender legislaciones injustas. Algunas veces, sin embargo, y en respuesta a los pecados de la gente, o por algunas razones que sólo Dios conoce, el Señor permite temporariamente que gobernantes malvados detenten el poder, tal como los profetas del Antiguo Testamento lo testificaron frecuentemente. En teoría, Dios concede autoridad para servir a fines elevados, pero el modo en que se ejerce esa autoridad, es un problema que cada uno deberá afrontar, confrontar y finalmente ser pasible y responsable, ya que los resultados les serán requeridos a quienes la hayan recibido. CONCLUSIÒN DIOS desea que su pueblo se mueva a una reconciliación para restaurar la fidelidad con la cual una vez el nos conoció, dispuesto está para perdonarnos. Y esta restauración debe ser en todas las áreas de nuestras vidas, así mismo hacia nuestro prójimo. Es tan grande su amor y ejemplo que aun siendo infieles, Él permanece fiel; Él no puede negarse a sí mismo. 2 Timoteo 2: 11 - 13 "Palabra fiel es esta; Si somos muertos con el, también viviremos con el; Si sufrimos, también reinaremos con el; Si le negaremos, el también nos negara. Si fuéremos infieles, el permanece fiel; El no puede negarse a si mismo." Bendiciones
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