Los Angeles
QUE DICE LA BIBLIA ACERCA DE LOS ANGELES?
¿POR QUE ESTUDIAR LA ANGEOLOGIA?
«¿Por qué estudiar acerca de los ángeles?» Esa es una pregunta perfectamente legítima para hacer. Hay mucho en la Biblia para estudiar. Aun durante el tiempo de vida de estudio nunca vaciaremos el vasto almacén de la Biblia de temas que valen la pena. Esto no sugiere que el tema de los ángeles (angeología) no es digna de nuestra consideración. Al contrario, hay varias razones validas de por qué deberíamos envolvernos en un estudio de los ángeles.
Los Angeles: Un Tema Bíblico
La Biblia es la inspirada Palabra de Dios. Cualquier mención de algo es por tanto, de genuina significancia. Dios ha revelado Su mente a nosotros en Su Palabra. Lo que la Biblia dice acerca de los ángeles es lo que Dios quiere que sepamos acerca de estos seres maravillosos. Esta enseñanza inspirada será beneficiosa para nosotros. «Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia, a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra» (2 Tim. 3:16-17). Deberíamos, por tanto, estudiar la angeología, porque es un tema Bíblico un tópico útil. Descuidar el tema de los ángeles es robarnos a nosotros mismos de una gran bendición.
Los Angeles Están Interesados en Nosotros
Una razón de por qué deberíamos mostrar interés en los ángeles es porque ellos están extremadamente interesados en nosotros. En la parábola de la oveja perdida y la moneda perdida, Jesús declaró que los ángeles se regocijan en la presencia de Dios por el arrepentimiento de un pecador en la tierra (Lucas 15:7,10). En vista de que todos hemos pecado (Rom. 3:23), los ángeles están interesados en todos nosotros. Y si están interesados en nosotros, deberíamos mostrar algún interés en ellos. Además, la Biblia enseña que los ángeles vigilan a la iglesia (1 Cor. 4:9; 11:10; 1 Tim. 5:21). Cualquiera que sea ese interés por nosotros debería estimular un interés semejante de nuestra parte. Los ángeles desean saber más acerca de la salvación que disfrutamos como miembros de la iglesia comprada con la sangre del Señor (1 Ped. 1:12). Deberíamos desear saber más acerca de ellos.
Seremos Como Ellos
Deberíamos saber más acerca de los ángeles porque seremos como ellos algún día. Nuestro Señor enseñó que en la resurrección ni nos casaremos ni moriremos porque seremos «iguales a los ángeles» (Lucas 20:36). Parece razonable que si creemos en el cielo y en nuestra existencia futura, seamos sensibles y recomendables a aprender a que seremos semejantes antes de ir allí. Después de todo, vamos a estar allí mucho, mucho tiempo. Es bueno saber ahora a que seremos semejantes. Envolviéndonos en este estudio de los ángeles hará más ansioso nuestro deseo y abrirá nuestro apetito a estar con Jesús y los santos ángeles en el cielo.
Los Angeles Nos Ministran
Otra razón para el estudio de la angeología es aumentar nuestro conocimiento y mejorar nuestra apreciación por lo que los ángeles hacen en nuestro beneficio. Los ángeles han recibido una comisión especial de un Padre amoroso en el cielo para ministrar a aquellos que heredarán la salvación eterna (Hebreos 1:14). Eso es, a usted y a mi. Cuan necios seríamos al no entender o apreciar esta verdad. Si no sabemos como operan los ángeles, ¿cómo podemos cooperar?
Hospedando Angeles Sin Saberlo
Deberíamos aprender todo lo que podamos acerca de los ángeles porque algunos del pueblo de Dios sin saberlo «hospedaron ángeles» (Hebreos 13:2).
Los Angeles Proveen un «Tránsito Rápido» al Cielo
Otra razón es porque la Biblia enseña que los ángeles son nuestra fuente de transporte de este mundo al cielo. Cuando un Cristiano muere, los ángeles transportan su espíritu a la presencia de Dios (Lucas 16:22; Ecle. 12:7). Los Cristianos que estén vivos en la segunda venida de nuestro Señor Jesucristo serán reunidos conjuntamente por los ángeles y transportados a sus moradas en el cielo (Mateo 25:31; Lucas 9:26). Habla acerca del «tránsito rápido».
En la vida y en la muerte estamos constantemente en la mirada vigilante y amorosa de los ángeles de Dios. Es por estas razones (e indudablemente podrían ser añadidas más) que emprendemos este noble estudio de estas nobles criaturas.
A. La naturaleza de los ángeles
De acuerdo con las Escrituras, mucho antes de la creación del hombre Dios creó una innumerable compañía de seres llamados ángeles. Al igual que los hombres, ellos tienen personalidad, inteligencia y responsabilidad moral. La palabra «ángel» significa mensajero, cuando se refiere a una clase especial de seres; el término es usado a veces señalando a otros quiénes son los mensajeros, como sucede con los ángeles de las siete iglesias de Asia (Ap. 2 - 3), de donde se deduce que se refiere a hombres (Ap. 1:20; 2:1,8,12,18; 3:1, 7, 14), Y a veces el término se usa para mensajeros humanos (Lc. 7:24; Stg. 2:25). También el término se aplica a los espíritus de los hombres que han muerto (Mt. 18:10; Hch. 12:15), pero cuando se usa de este modo no debe concluirse que los ángeles son los espíritus de los hombres o que los hombres al morir se convierten en ángeles. Hay que entender que el término «mensajero» es un término general. De igual manera, el término «ángel» se aplica al Angel de Jehová refiriéndose a las apariciones de Cristo en el Antiguo Testamento en la forma de un ángel y como un mensajero de Dios a los hombres (Gn. 16:1-13; 21:17-19; 22:11-16).
Cuando no se usa con referencia a los hombres o Dios mismo, el término se refiere a un orden distinto de seres que, como el hombre, tienen responsabilidad moral y son siervos de Dios en la esfera moral. Como el hombre, los ángeles, desde su creación, tienen una existencia eterna y son distintos de todos los otros seres creados. Ellos forman una parte prominente en el programa de Dios para las edades, y son mencionados más de cien veces en el Antiguo Testamento y con más frecuencia aún en el Nuevo Testamento.
Se deduce que los ángeles fueron creados todos simultáneamente y fueron un número considerable (He. 2:22; Ap. 5:11). Ellos tienen todos los elementos esenciales de la personalidad, incluyendo inteligencia, responsabilidad moral, voluntad y sensibilidad o emociones, y son capaces de adorar inteligentemente a Dios (Sal. 148:2). También son responsables de la calidad de su servicio y de sus elecciones morales.
Su naturaleza no incluye el cuerpo, a no ser que entendamos que ellos son cuerpos de un orden espiritual (1 Co. 15:44), aunque a veces ellos pueden ser vistos en cuerpos y aparecer como hombres (Mt. 28:3; Ap. 15:6; 18:1). No experimentan aumento en su número a través del nacimiento ni la experiencia física de la muerte o la cesación de la existencia. De este modo, en tanto que ellos son similares al hombre en personalidad, difieren del hombre en características muy importantes.
B. Los ángeles santos
Los ángeles se dividen generalmente en dos grandes grupos: 1) los ángeles santos, 2) los ángeles caídos. En la primera clasificación están los ángeles que han permanecido santos a través de toda su existencia, y de ahí que reciban el nombre de «ángeles santos» (Mt. 25:31). Generalmente, cuando la Escritura menciona a los ángeles, se refiere a aquellos que no han caído. Los ángeles caídos son aquellos que no han mantenido su santidad.
Los ángeles santos se dividen en varias clases especiales, algunos son mencionados individualmente.
1. El arcángel Miguel es el jefe de todos los ángeles santos y su nombre significa «quien está como Dios» (Dn. 10: 21; 12:1; 1 Ts. 4:16; Jud. 9; Ap. 12:7-10).
2. Gabriel es uno de los principales mensajeros de Dios, su nombre significa «héroe de Dios». El fue el portador de importantes mensajes; como el entregado a Daniel (Dn. 8:16; 9:21), el mensaje a Zacarías (Lc. 1:18, 19) y el mensaje a la virgen María (Lc. 1:26-38).
3. A la mayoría de los ángeles no se les da un nombre individual, aunque son mencionados como ángeles elegidos (1 Ti. 5: 21). Esto nos lleva a pensar que, al igual que los hombres salvados son escogidos o elegidos, los ángeles santos fueron divinamente escogidos.
4. Las expresiones «principados» y «potestades» se usan tanto en relación a los ángeles santos como a los caídos (Lc. 21:26; Ro. 8:38; Ef. 1:21; 3:10; Col. 1:16; 2:10,15; 1 P. 3:22). A través de la historia ha existido una lucha constante entre los ángeles santos y los ángeles caídos por el control de los hombres.
5. Algunos ángeles son designados como «querubines», criaturas vivientes que defienden la santidad de Dios de cualquier muestra de pecado (Gn. 3:24; Ex. 25:18, 20; Ez. 1:1-18). Satanás, el jefe de los ángeles caídos, fue creado originalmente para este propósito (Ez. 28:14). Figuras angélicas en la forma de querubines de oro y mirando hacia el propiciatorio del arca y del lugar Santísimo había en el tabernáculo y en el templo.
6. Los serafines son mencionados sólo una vez en la Biblia: en Isaías 6:2-7. Son descritos como teniendo tres pares de alas; aparentemente tienen la misión de alabar a Dios y ser los mensajeros de Dios a la tierra, aunque su preocupación principal es la santidad de Dios.
7. El término «ángel de Jehová» se encuentra frecuentemente en el Antiguo Testamento en relación a las apariciones de Cristo en la forma de un ángel. El término pertenece sólo a Dios y se usa en conexión con las manifestaciones divinas. en la tierra y por esto no hay razón para incluirlo en las huestes angélicas (Gn. 18:1- 19:29; 22:11, 12; 31:11-13; 32:24-, .1 32; 48:15,16; Jos. 5:13-15; Jue. 13:19-22; 2 R. 19:35; 1 Cr. 21:12-30; Sal. 34:7). El gran contraste entre Cristo, quien es el Angel de Jehová, y los seres angélicos se presenta en Hebreos 1 :4-14. "
C. Los ángeles caídos
En contraste con los ángeles santos, una innumerable cantidad de ángeles se describen como caídos de su primer estado. Dirigidos por Satanás, quien originalmente era un ángel santo, una innumerable cantidad de ángeles cayó, rebelándose contra Dios, y se convirtieron en pecadores en su naturaleza y obras.
Los ángeles caídos se dividen en dos clases: 1) los que están en libertad, y 2) los que están en cadenas. De los ángeles caídos, solamente Satanás es mencionado en forma particular por las Escrituras.
Es probable que cuando Satanás cayó (Jn. 8:44) él llevó tras sí a una multitud de seres que tenían un rango inferior al suyo. De éstos, algunos están reservados para juicio (1 Co. 6:3; 2 P. 2:4; Jud. 6), mientras que los restantes se hallan libres y son los demonios mencionados frecuentemente en las páginas del Nuevo Testamento (Mr. 5:9, 15; Lc. 8:30; 1 Ti. 4: 1). Ellos están ayudando a Satanás en todas sus obras y finalmente participarán de su eterna ruina o condenación (Mt. 25:41; Ap. 20:10).
D. El ministerio de los ángeles santos
Muchas de las referencias en las Escrituras acerca de los ángeles se refieren a su ministerio, que cubre un amplio campo de logros. Primeramente adoran a Dios, y, según Apocalipsis 4: 8, algunos «no cesaban día y noche de decir: Santo, santo, santo es el Señor Dios Todopoderoso, el que era, el que es y el que ha de venir». También se encuentran referencias a su ministerio en porciones como Salmo 103:20 e Isaías 6: 3. En general, el ministerio de los ángeles santos se extiende a muchas distintas formas de servicio a Dios.
1. Estuvieron presentes en la creación (Job 38:7), en la revelación de la ley (Hch. 7:53; Gá. 3:19; He. 2:2; Ap. 22:16), en el nacimiento de Cristo (Lc. 2:13), en la tentación de Cristo (Mt. 4:11), en el huerto de Getsemaní (Lc. 22:43), en la resurrección (Mt. 28:2), en la ascensión (Hch. 1:10), y aparecerán también con Cristo en su segunda venida (Mt. 24:31; 25:31; 2 Ts. 1:7).
2. Los ángeles son espíritus ministradores, enviados para servir a favor de los herederos de salvación (He. 1:14; Sal. F 34:7; 91:11). Aunque no tenemos ningún medio de comunicación con los ángeles, ni disfrutamos comunión con ellos debemos, no obstante, reconocer el hecho de su ministerio, el cual es constante y efectivo.
3. Los ángeles son espectadores y testigos de las cosas terrenales (Sal. 103:20; Lc. 12:8-9; 15:10; 1 Co. 11:10; 1 Ti. 3:16; 1 P. 1:12; Ap. 14:10).
4. Lázaro fue llevado por los ángeles al seno de Abraham (Lc.16:22).
5. Además de su ministerio en la. historia, los ángeles están incluidos en la gran multitud que desciende de los cielos a la tierra en la segunda venida, y se dice que están en un estado eterno en la Nueva Jerusalén (He. 12:22-24; Ap. 19:14; 21:12). Aparentemente, los ángeles santos serán juzgados y recompensados al término del milenio y del comienzo del estado eterno, al mismo tiempo que los ángeles caídos o son juzgados y arrojados al lago de fuego.
6. El ministerio de los ángeles a través de las Escrituras es una doctrina importante y esencial para entender la providencia de Dios y la dirección soberana de su creación en la historia..
SON VERDADEROS LOS ANGELES
Antes de que empecemos este estudio de lo que la Biblia dice acerca de los ángeles, unas cosas necesitan ser hechas claras: Los ángeles son reales. No estamos hablando de algunas criaturas imaginarias, fantanciosas o inventadas por los creyentes. Los ángeles realmente existieron. Su continuada existencia hoy día no debe ser negada. Esto podría ser dificil de aceptar hoy día por algunos. Vivimos en un mundo escéptico y cínico. Si los hombres no creen en la existencia de Dios, ¿por qué deberían creer en la existencia de los ángeles? No obstante, el temeroso de Dios, el creyente de la Biblia, los Cristianos que han nacido de nuevo creerán en la presencia y ministerio de los ángeles.
El lector escéptico podría preguntar: «¿Por qué?» ¿Por qué debería alguna persona racional creer en los ángeles? Hay al menos tres buenas razones para creer en la realidad de los seres angélicos.
El Testimonio de la Escritura
Cerca de 300 veces en la Biblia encontramos referencias a los mensajeros celestiales y ministros de Dios. La visión de una persona de la Escritura determinará ampliamente si cree en los ángeles o no. La Palabra de Dios es verdad (Juan 17:17). Es imposible para Dios mentir (Tito 1:2). Si Dios ha declarado en Su Santa Palabra que los ángeles existen, entonces ¿quién es el hombre para argumentar o resistir? El apóstol Pablo escribió: «¿Pues qué, si algunos de ellos han sido incrédulos? ¿Su incredulidad habrá hecho nula la fidelidad de Dios? De ninguna manera; antes bien sea Dios veraz, y todo hombre mentiroso ...» (Rom. 3:3-4). Esa es la respuesta Cristiana a las críticas sobre cualquier tópico Bíblico. El Cristiano cree que toda la Escritura es inspirada por Dios (2 Tim. 3:16-17). Si Dios habla de ángeles en Su Palabra (y lo hace cerca de 300 veces), entonces esto es simplemente una cuestión de nuestro hablar de Dios en Su palabra.
Nuestra fe viene por oir la Palabra de Dios (Rom. 10:17). Los ángeles, entonces, son una cuestión de fe. Ninguna fe ciega tampoco. Fe creyente. Hablando personalmente, nunca (a mi conocimiento) he visto un ángel. ¿Me molesta eso? En lo más mínimo. El Cristiano anda por fe, no por vista (2 Cor. 5:7). La fe, definida Biblicamente, es la convicción de las cosas que no se ven (Heb. 11:1). La mayoría de nosotros nunca ha visto un ángel pero eso no significa que no creamos en su existencia, presencia y ministerio. Nuestra fe está fundada sólidamente en las Escrituras, y las Escrituras, una y otra vez, invoca el testimonio de los ángeles.
El Testimonio de Jesús
Los ángeles deben ser reales porque Jesucristo habló de ellos como seres reales. Jesús era la verdad personificada. Declaró: «Yo soy el camino, y la verdad, y la vida ...» (Juan 14:6). No habló simplemente verdad, El era la verdad. Jamás el engaño pasó por Sus labios (1 Ped. 2:22). Todo lo que Jesús habló fue verdad, incluyendo sus muchas referencias a los ángeles.
Las Experiencias Personales
Aunque la experiencia personal nunca debería tomar prioridad sobre la Escritura, permanece la verdad de que muchas personas habían sido ministradas por los ángeles. Esta experiencia personal está basada ciertamente en lo que la Biblia dice acerca de la obra de los ángeles. Los ángeles, acorde a Hebreos 1:14 son siervos ministradores que Dios ha enviado para ayudar a aquellos que heredarán la salvación. Todos los que son salvos y disfrutaran de la vida eterna han sido — y están siendo — ministrados por los ángeles de Dios. Si los niños son asistidos por los ángeles (Mateo 18:10), ¿entonces qué de los hijos de Dios en el sentido espiritual? Toda persona madura deber mirar atrás a su vida y admitir que hubo momentos cuando la protección de la injuria o la muerte pudo ser atribuida únicamente a la intervención angélica. El testimonio de cientos de miles puede ser invocado en este punto. Quizás nunca vieron el ángel pero eran ciertamente sabedores que alguna presencia divinamente enviada detuvo eso o los protegió.
Esta razón es colocada de última porque algunos dirán que es puro subjetivismo. Pero el mismo hecho de que Dios dice que los ángeles existen para ministrarnos hace que esta experiencia subjetiva este basada en una verdad objetiva, eso es, en la Palabra de Dios y el testimonio de Jesús.
¿Cree usted en la realidad de los ángeles? Si no está seguro o está algo reservado, es esperado que este estudio le ayude a apreciar mas el ministerio de los ángeles. Si está seguro de que los ángeles son reales, pueda este estudio edificarlo y aun aumentar su fe en el Dios, que, una y otra vez, ha probado Su amor y fidelidad por medio de enviar Sus ángeles para ministrar al hombre.
¿QUE ES UN ANGEL?
El Espíritu Santo usa variedad de términos para los ángeles en las Escrituras. Esto no debería sorprendernos. Considere los diferentes nombres y títulos que encontramos para Jesús en la Biblia: Alfa y la Omega, Anciano de Días, el Ungido, Estrella resplandeciente de la Mañana, Capitán, Cristo, Consolación de Israel, Consejero, Emanuel, Padre Eterno, Santo, Mesías, Príncipe de Paz, Raíz de David, Simiente de Abraham, Hijo de Dios, etc. Ha sido sugerido por algunos que hay cerca de 200 nombres y títulos diferentes para Jesús en la Biblia. También hay muchos términos y títulos diferentes para los hombres miembros de la Divinidad, Dios y el Espíritu Santo. Cada uno de los nombres tiene un significado e importancia especial. Lo mismo es con los ángeles.
Definición de «Angel»
La palabra Hebrea para ángel, que aparece algunas 100 veces en el Antiguo Testamento, es malak. La palabra significa despachar como un delegado o mensajero, especialmente un mensajero de Dios. La palabra Griega para ángel, angelos, aparece algunas 165 veces en el Nuevo Testamento y también significa mensajero.
W.E, Vine señala que «los ángeles siempre son mencionados en género masculino; la forma femenina de la palabra no aparece» (Vol. 1, Pág. 100).
Herbert Lockyer dice: «La palabra es usada principalmente en la Biblia para representar aquellos seres sobrehumanos cuya morada es el cielo y que funcionan como agentes invisibles en la ejecución de la voluntad de Dios» (Everything Jesus Taught, Pág. 437).
En el Diccionario Bíblico de Smith se lee: «Por la palabra `ángeles’ (eso es, `mensajeros’ de Dios) entendemos comúnmente una raza de seres espirituales de una naturaleza exaltada muy por encima de la de los hombres, aunque infinitamente removida de la de Dios - cuyo oficio es `servirle en el cielo, y por su nombramiento socorrer y defender a los hombres en la tierra’».
«Posiblemente ninguna respuesta más útil puede ser dada que esa del autor de Hebreos: `¿No son todos ellos espíritus ministradores, enviados para servicio a favor de los que serán herederos de la salvación?’ Acorde a esto debe ser concluido que son seres reales, de poder e inteligencia superior, cuya tarea especial es servir a Dios por medio de su ministerio al pueblo de Dios. De esta manera no son divinos. No deben ser adorados. Se diferencian de los seres humanos en que viven en la tierra o el cielo. Tal parece ser la representación de la Escritura. Los hombres han sido creados `un poco menor que los ángeles’, sin embargo en el mundo por venir el redimido es el `juez de los ángeles’».
«... Aparte de la declaración de la Escritura nada es sabido de estos seres misteriosos. No es sabio rechazar estas declaraciones como supersticiones creadas en el pasado, e igualmente no es sabio permitir que se juegue caprichosamente acerca de ellos con demasiada libertad» (La Epístola a los Hebreos, Una Exposición, Pág. 30-31).
Siete Usos de «Angel» en la Escritura
En su libro Angeles y Demonios, la Sra. George C. Needhman escribe que la palabra ángel es usada en siete sentidos diferentes en la Escritura.
1. Para el mensajero humano. «Entonces envió David mensajeros a los de Jabes de Galaad, diciéndoles: Benditos seáis vosotros de Jehová, que habéis hecho esta misericordia con vuestro señor, con Saúl, dándole sepultura» (2 Sam. 2:5).
«Cuando se fueron los mensajeros de Juan, comenzó a decir de Juan a la gente: ¿Qué salisteis a ver al desierto? ¿Una caña sacudida por el viento?» (Lucas 7:24).
2. Para los mensajeros humanos llevando un mensaje divino. «Entonces Hageo, enviado de Jehová, habló por mandato de Jehová al pueblo, diciendo: Yo estoy con vosotros, dice Jehová» (Hageo 1:13).
«Y no me despreciasteis ni desechasteis por la prueba que tenía en mi cuerpo, antes bien me recibisteis como a un ángel de Dios, como a Cristo Jesús» (Gál. 4:14).
3. Para las providencias impersonales. «Y para que la grandeza de las revelaciones no me exaltase desmedidamente, me fue dado un aguijón en la carne, un mensajero de Satanás que me abofetee, para que no me enaltezca sobremanera» (2 Cor. 12:7).
4. Para los obispos o pastores. «Escribe al ángel de la iglesia en Efeso ... Y escribe al ángel de la iglesia en Laodicea ...» (Ap. 2:1; 3:14).
5. Para los demonios sin cuerpos, que vagan por el aire con limitación parcial y tomar posesión de los hombres. Estos son llamados los ángeles del Diablo, siendo declarado que él es su príncipe (Mateo 12:24; 25:41).
6. Para los seres celestiales, tales como los que protegieron a Jacob. «Jacob siguió su camino, y le salieron al encuentro ángeles de Dios. Y dijo Jacob cuando los vio: Campamento de Dios es este; y llamó el nombre de aquel lugar Mahanaim» (Gén. 32:1-2).
7. Para uno de excelencia preeminente, llamado distintivamente el Angel de Jehová (Exodo 3:2). (Angeles y Demonios, Pág. 16-17).
De estos siete usos diferentes de la palabra ángel en la Escritura, estaremos observando un número de seis y siete en particular en este libro. La creencia de Needhman de que los demonios son ángeles caídos será cubierta en la Parte II de este libro, «¿Qué Dice la Biblia Acerca de los Demonios?»
Títulos Bíblicos Dados a los Angeles
En su libro La Ruina y la Redención del Hombre, Burton W. Barber ve cuatro títulos diferentes de los ángeles, todos ellos adscritos a un carácter santo de los ángeles.
1. Los ángeles son llamados «santos». «Vi en las visiones de mi cabeza mientras estaba en la cama, que he aquí un vigilante y santo descendía del cielo» (Dan. 4:13).
«Y en cuanto a lo que vio el rey, un vigilante y santo que descendía del cielo y decía: Cortad el árbol y destruidlo ...» (Dan. 4:23).
«... Jehová vino de Sinaí ... y vino de entre diez millares de santos; con la ley de fuego a su mano derecha» (Dt. 33:2).
«Entonces oí a un santo que hablaba; y otro de los santos preguntó a aquel que hablaba: ¿Hasta cuándo durará la visión del continuo sacrificio ...» (Dan. 8:13).
2. Los ángeles son llamados «hijos de Dios», e «hijos del Altísimo». «Un día vinieron a presentarse delante de Jehová los hijos de Dios, entre los cuales vino también Satanás» (Job 1:6; 2:1).
«Cuando alababan todas las estrellas del alba, y se regocijaban todos los hijos de Dios?» (Job. 38:7).
3. Los ángeles son llamados «ministros» (de Dios). «Bendecid a Jehová, vosotros todos sus ejércitos, ministros suyos, que hacéis su voluntad» (Salmo 103:21).
«Ciertamente de los ángeles dice: El que hace a sus ángeles espíritus, y sus ministros llama de fuego» (Heb. 1:7).
«¿No son todos espíritus ministradores, enviados para servicio a favor de los que serán herederos de la salvación?» (Heb. 1:14).
4. Los ángeles son llamados «vigilantes» (de los intereses de Dios). «Vi en las visiones de mi cabeza mientras estaba en mi cama, que he aquí un vigilante y santo descendía del cielo» (Dan. 4:13).
«Y en cuanto a lo que vio el rey, un vigilante y santo que descendía del cielo ...» (Dan. 4:23). [La Ruina y la Redención del Hombre, Pág. 90-91].
Barber procede a demostrar como los cuatro títulos están interconectados con la santidad: (1) El título «santo» atribuye claramente santidad a los ángeles. Toda cosa usada por Dios es santa - tal como una animal, una montaña, un altar, o un ser humano. Pero `santo’ es usado únicamente para indicar un ser o personalidad santa. (2) El título `hijo de Dios’ indica una naturaleza santa en la que Dios es juntamente santo y por tanto, toda Su `descendencia’ será santa también. A menos, y hasta que uno de Sus descendientes se corrompa por sí mismo, será un participante de Su santidad. (3) El título `ministros’ indica una naturaleza santa a causa de que Dios nunca usa algún siervo no santo para llevar a cabo Su voluntad. `Ministros’ significa `siervos’. Y mientras El pudiera obligar a algún poder o persona no santa para jugar parte en Su programa divino, no obstante, ese poder o persona no está llevando voluntariamente ese deseo divino. El tal no sería un siervo de Dios, sino un esclavo momentáneo. (4) El título `vigilantes’ indica la protección del programa divino, del reino, y de la voluntad de Dios. Son siervos a los que se las ha confiado que vean que la voluntad de Dios sea llevada a cabo, y como tal, deben estar en completa simpatía con Su programa» (La Ruina y Redención del Hombre, Pág. 91).
Resumen
¿Qué es un ángel? Aunque tienen un número de términos y títulos en la Escritura, nos contentamos a nosotros mismos con esta descripción: Los ángeles son mensajeros santos enviados por Dios para ministrar las necesidades del pueblo de Dios, donde quiera que estén, y cualquiera que sea su necesidad.
EL ORIGEN DE LOS ANGELES
¿De dónde vinieron los ángeles? ¿Siempre han existido? Si no, ¿cómo llegaron aquí?
Ya hemos declarado que los ángeles son reales. La Biblia, la inspirada Palabra de Dios, menciona su existencia una y otra vez. Creemos en la Biblia, Dios lo dijo, creemos en ella, en eso que declara. Pero la mente inquiridora aún preguntará: ¿De dónde vinieron los ángeles? ¿Cuándo? ¿Por qué?
Ninguna Preexistencia
Primero que todo, la Biblia declara que los ángeles no han existido siempre. Si lo hubieran sido, estarían a la par con la Divinidad misma. Dios, Jesús y el Espíritu Santo son auto-existentes y pre-existentes. La palabra para Dios en Génesis 1 es plural. Dios dijo: «Hagamos al hombre a nuestra imagen ...» (Gén. 1:26). Toda la Deidad cooperó en la creación del mundo y el hombre. La Deidad siempre ha existido; no así con los ángeles.
Los ángeles son siervos de Dios. Los envió para servir a aquellos que heredarán la salvación (Heb. 1:14). Jesús es superior a ellos (Heb. 1:4). «Porque ¿a cuál de los ángeles dijo Dios jamás: Mi Hijo eres tú, yo te he engendrado hoy» (Heb. 1:5).
Seres Creados
La Biblia enseña claramente que los ángeles son seres creados. En este sentido difieren de Jesús, el Hijo de Dios, quien - a pesar de lo que los Testigos de Jehová y otros cultos enseñan - no era ni es un ser creado. El profeta Isaías declaró: «Porque un niño nos es nacido, hijo nos es dado ...» (Isa. 9:6). Como hijo de María, Jesús nació; como el hijo de Dios, Jesús fue dado. La preexistencia de Jesús es enseñada en tales pasajes como Miqueas 5:2; Juan 1:1-2; 8:58; 17:5; Col. 1:17; Ap. 22:13.
Los ángeles de Dios fueron creados por el Hijo de Dios, Jesucristo. De Colosenses 1:15-17 aprendemos lo siguiente:
1. Jesús creó todas las cosas. «Porque por él fueron creadas todas la cosas...» (v.16 - Versión Moderna, Comp. Juan 1:3). Todas las cosas incluirá por supuesto a los ángeles.
2. Jesús creó las cosas en el cielo. «... las que hay en los cielos y las que hay en la tierra ...» (v.16). Los ángeles moran en el cielo con Dios.
3. Jesús creó todas las cosas visibles e invisibles. «... visibles e invisibles ...» (v.16). Los ángeles son seres invisibles que pueden tomar forma visible.
4. Jesús creó las varias ordenes de ángeles. «... sean tronos, sean dominios, sean principados, sean potestades ...» (v.16). Estos términos son generalmente entendidos que están hablando acerca del rango y organización que existe entre los ángeles (véase Efe. 6:12; Rom. 8:38).
4. Jesús creó todas las cosas para Sí mismo. «... todo fue creado por medio de él y para él» (v.16). Los ángeles ministraron a Cristo y continúan para hacer Su mandato.
¿Por Qué Fueron Creados Los Angeles?
¿Se ha preguntado en algún momento por qué fueron creados los ángeles? ¿Cuál fue el propósito e intención de Dios cuando los ángeles? C. Fred Dickason ofrece estos pensamientos: «El propósito principal para la creación de los ángeles fue de que pudieran glorificar a Dios y a Su Cristo, porque fueron creados `para él’ (Col. 1:16) ... En su intrincada naturaleza, los ángeles reflejan la sabiduría creativa y el poder de Dios. En sus actividades adoran y sirven a Dios en la administración de Su voluntad (Heb. 1:7). Ejecutan Sus mandamientos con rauda obediencia y deleite» (Angels: Elect and Evil, Pág. 25-26). Los ángeles, por tanto, fueron creados para glorificar a Dios y servir a la humanidad.
Pruebas del Antiguo Testamento
El Antiguo Testamento también enseña que los ángeles fueron creados. El Salmista declara que los ángeles alabarían al Señor porque fueron creados a Su mandato. «Alabadle, vosotros todos su ángeles; alabadle, vosotros todos sus ejércitos ... Alaben el nombre de Jehová; porque él mandó, y fueron creados» (Sal. 148:2,5).
Los Levitas alababan a Dios por la creación de todas las cosas, incluyendo los «ejércitos de los cielos» (un término para los ángeles - véase la Biblia al Día) en Nehemías 9:6.
Dios mismo, en el cuestionamiento al patriarca Job, declaró que los ángeles estuvieron presentes en la creación del mundo y se regocijaron. Esto significa que debieron ser creados antes de la creación del mundo. «¿Dónde estabas tú cuando yo eché las bases de la tierra? ... mientras las estrellas de la mañana cantaban unidas y todos los ángeles clamaban de júbilo?» (Job 38:4,7 - La Biblia al Día).
Los ángeles, entonces, fueron creados por Cristo para hacer Su mandato. Esta creación ocurrió en algún momento antes de la creación del mundo mismo. ¿Cuándo? C.C. Crawford observa sabiamente: «¿Cuánto tiempo hubo entre la creación de los ángeles y la creación del hombre no tenemos ningún medio para saberlo, por la siempre razón de que la eternidad no puede ser medida por nuestros conceptos humanos» (Survey Course in Christian Doctrine, Vol. I, Pág. 117).
Cristo Superior a los Angeles
El libro de Hebreos enseña claramente la superioridad de Cristo a la de los ángeles. Los ángeles fueron una adición magnífica al mundo, ninguno duda acerca de esto. Pero la venida de Jesús fue una adición mucho más grande entre tanto estaba concernido el esquema de redención de Dios. Los primeros dos capítulos de Hebreos subrayan esta verdad. Edward Fudge comenta: «En el capítulo uno nuestro autor parece tener dos puntos en mente. Primero, por medio de mostrar la posición superior de Cristo a los ángeles, expone también la superioridad del nuevo pacto sobre el antiguo pacto que fue mediado por los ángeles. Segundo, preparar el camino para el capítulo dos, en el que explica cómo y por qué el Hijo fue hecho menor que los ángeles por un corto período de tiempo» (Nuestro Hombre en el Cielo, Pág. 15).
Charles Erdman añade: «En la mente del escritor los ángeles fueron venerados a causa de su parte en la entrega de la Ley a Israel (Hechos 7:53; Gál. 3:19). Por esta razón él empieza su argumento para probar la superioridad de Cristo a la de los ángeles. Tal prueba podría parecer superflua. Si Cristo era divino, ¿por qué necesitó ser comparado con algún ser creado? Porque el escritor está interesado con la obra de mediación entre Dios y los hombres. Aún un mediador divino no podría ser un mediador perfecto. Sin embargo, uno que fuera divino y humano de esta manera sería perfecto. Por esta razón el escritor procede a mostrar como Cristo es superior al más grande de todos los mediadores, es decir, a los ángeles. Es superior porque, como el Hijo de Dios, es la manifestación suprema de Dios.
«El escritor de la carta prueba esta superioridad por medio de citar siete pasajes del Antiguo Testamento. Seis de ellos son de los Salmos y uno es de Segunda de Samuel. A modo de contraste con los ángeles, Cristo es declarado ser Hijo mientras ellos son siervos; él es Soberano mientras ellos están sujetos; él es Creador mientras ellos son creados; él es Heredero de todo mientras ellos son espíritus ministradores para aquellos que han de heredar su salvación y participar de su gloria» (La Epístola a los Hebreos; Una Exposición, Pág. 31).
El escritor de Hebreos empieza su libro por medio de declarar que Cristo es superior a los ángeles. «El cual, siendo el resplandor de su gloria, y la imagen misma de su sustancia, y quien sustenta todas las cosas con la palabra de su poder, habiendo efectuado la purificación de nuestros pecados por medio de sí mismo, se sentó a la diestra de la Majestad en las alturas, hecho tanto superior a los ángeles, cuando heredó más excelente nombre que ellos» (Heb. 1:3-4). ¿Por qué es Cristo superior a los ángeles? Al menos por tres razones:
1. Jesús Es el Hijo; los Angeles Son Siervos.
«Porque ¿a cuál de los ángeles dijo Dios jamás: Mi Hijo eres tú, yo te he engendrado hoy, y otra vez: Yo seré a él Padre, y él me será a mí hijo?» (Heb. 1:5). La primera cita es del Salmo 2:7; la segunda de 2ª Samuel 7:14. ¿En algún momento se le prometió a los ángeles la calidad de Hijo? No. ¿Qué lugar tienen entonces los ángeles en el gobierno de Dios? Son siervos. «Y otra vez, cuando introduce al Primogénito en el mundo, dice: Adórenle todos los ángeles de Dios. Ciertamente de los ángeles dice: El que hace a sus ángeles espíritus, y a sus ministros llama de fuego» (Heb. 1:6-7). La primera cita es de Dt. 32:43 y el Salmo 97:7; la segunda es del Salmo 104:4. El hecho de que los ángeles adoran a Cristo señala Su superioridad sobre estos siervos de Dios.
2. Jesús Es Soberano; Los Angeles Son Súbditos.
«Mas del Hijo dice: Tu trono, oh Dios, por el siglo del siglo; cetro de equidad es el cetro de tu reino. Has amado la justicia, y aborrecido la maldad, por lo cual te ungió Dios, el Dios tuyo, con óleo de alegría más que a tus compañeros» (Heb. 1:8-9). Esta es una cita del Salmo 45:6-7 y muestra como el Hijo de Dios era la Soberanía prometida. El escritor luego pregunta: «Pues, ¿a cuál de los ángeles dijo Dios jamás: Siéntate a mi diestra, hasta que ponga a tus enemigos por estrado de tus pies?» (Heb. 1:13). El Salmista está siendo citado nuevamente (Salmo 110:1) para mostrar que Jesús es Soberano y los ángeles están sujetos a El. El escritor continúa: «¿No son todos espíritus ministradores, enviados para servicio a favor de los que serán herederos de la salvación?» (Heb. 1:14). Los ángeles están sujetos voluntariamente al Rey Jesús quienes sirven y cuidan a los que heredarán la salvación eterna.
3. Jesús Es el Salvador; Los Angeles Ministran al Salvo.
«Porque no sujetó a los ángeles el mundo venidero, acerca del cual estamos hablando; pero alguien testificó en cierto lugar, diciendo: ¿Qué es el hombre, para que te acuerdes de él, o el hijo del hombre, para que le visites? Le hiciste un poco menor que los ángeles, le coronaste de gloria y de honra, y le pusiste sobre las obras de tus manos; todo lo sujetaste bajo sus pies ...» (Heb. 2:5-8). El escritor de Hebreos cita aquí del Salmo 8:4-6 mostrando que Cristo fue hecho un poco menor que los ángeles. ¿Qué significa eso? ¿No es esto una contradicción de lo que el escritor ha estado diciendo? ¿Cómo puede Jesús ser superior a los ángeles y aún ser un poco menor que los ángeles? Escuche a Erdman: «... el hecho de que Cristo por un tiempo fue hecho un poco menor que los ángeles no es evidencia contra ser superior a los ángeles, porque por la encarnación, sufrimiento y muerte fue calificado para auxiliar al hombre en un ministerio aun más grande que ese asignado a los ángeles. Se volvió capaz de compadecerse y salvar, y está destinado a ser, como el Representante del hombre, el Soberano universal en `el mundo por venir’» (La Carta a los Hebreos, Una Exposición, Pág. 42). Cristo, por un corto período de tiempo, se convirtió en hombre para expiar los pecados del hombre. «Pero vemos a aquel que fue hecho un poco menor que los ángeles, a Jesús, coronado de gloria y de honra, a causa del padecimiento de la muerte, para que por la gracia de Dios gustase la muerte por todos» (Heb. 2:9). Nuestro Señor fue hecho un poco menor que los ángeles solamente para que pudiera sufrir y morir en la carne por el pecado del hombre. Al hacerlo así, se convirtió en el Salvador del hombre de manera que los ángeles pudieran servir al salvo. «Así que, por cuanto los hijos participaron de carne y sangre, él también participó de lo mismo, para destruir por medio de la muerte al que tenía el imperio de la muerte, esto es, al diablo, y librar a todos los que por el temor de la muerte estaban durante toda la vida sujetos a servidumbre. Porque ciertamente no socorrió a los ángeles, sino que socorrió a los descendientes de Abraham» (Heb. 2:14-16). Jesús no murió por los ángeles. Murió por los hombres. Los ángeles, como siervos, ministran a aquellos por quienes Cristo murió (Heb. 1:14).
Resumen
Los ángeles, los seres creados de Dios, conocen su lugar. Jesucristo es el Hijo de Dios; ellos son los siervos de Dios. El es Soberano; ellos son súbditos humildes y leales. Jesús es el Salvador del mundo; ellos son «espíritus ministradores, enviados para servicio a favor de los que serán herederos de la salvación».
LA NATURALEZA DE LOS ANGELES
¿Qué clase de naturaleza tienen los ángeles? El hombre, por naturaleza, es pecador (Efe. 2:3).1 ¿Es esto verdad de los ángeles también? El hombre es tridimensional, teniendo espíritu, alma y cuerpo (1 Tes. 5:23). Son los ángeles diferentes del hombre en este respecto? ¿Cuál es la naturaleza de un ángel?
Seres Espírituales
Los ángeles, esencialmente, son seres espíritus. El escritor Hebreo los llama «espíritus ministradores» (Heb. 1:14). ¿Qué queremos decir por «ser espíritu? Queremos decir que los ángeles, como Dios, son puro espíritu en naturaleza. Dios es espíritu (Juan 4:24), Jesús enseñó que un espíritu no tiene carne ni huesos (Luc. 24:39). Debería ser notado, sin embargo, que los ángeles — como Dios mismo — tenían la capacidad para «vestirse de carne» y, lo mismo que Dios en la encarnación, así lo hicieron cuando la situación ameritó tales manifestaciones materiales.
«Nuestros ojos no están construidos para verlos ordinariamente algo mas que lo que podemos ver de las dimensiones de un campo nuclear, la estructura de los átomos, o la electricidad que fluye a través del alambre de cobre. Nuestra capacidad para sentir la realidad es limitada ... Por tanto, ¿por qué deberíamos pensar extraño si los hombres fracasan en percibir las evidencias de la presencia angelical?» (Los Angeles: Agentes Secretos de Dios, Pág. 37-38).
Dios es espíritu, no obstante fue «manifestado en carne» (1 Tim. 3:16). Hizo esto cuando vino a la tierra en la persona de Su Hijo, Jesucristo (Juan 1:1,14). Los ángeles, aunque esencialmente seres espíritus, también se vistieron de carne para llevar a cabo sus obligaciones dirigidas por Dios en beneficio de la humanidad.
Por ejemplo, Génesis 18:2 dice que tres varones eran Jehová mismo (Comp. v.1,13). Después de ser hospedado soberanamente por Abraham y su esposa, dos de los varones partieron para Sodoma pero Abraham «estaba aún delante de Jehová» (Gén. 18:22). En Gén. 19:1, los dos varones, haciendo su arribo a la impía Sodoma, son llamados ahora «ángeles».
Estos seres espíritus, ángeles, podían e hicieron su aparición a los hombres como hombres. Quizás el escritor Hebreo tenía a Abraham en mente cuando escribió que los hombres debían mostrar hospitalidad a los extraños en vista de que al hacerlo así «... algunos, sin saberlo, hospedaron ángeles» (Heb. 13:2).2
Un ejemplo del Nuevo Testamento es Lucas 24:4 donde las mujeres en la tumba vacía de Jesús encontrados a dos varones con vestiduras resplandecientes. Los varones son identificados más tarde como ángeles en el capítulo (Luc. 24:23). La narración de Juan de este incidente llama a los dos varones «ángeles» (Juan 20:12).
Acorde a la evidencia Bíblica, los ángeles son seres espíritus que residen en el cielo. Cuando fueron comisionados para ir a la tierra a ministrar en alguna forma al hombre, generalmente aparecieron en forma humana.
Seres Santos
Los ángeles son también santos en naturaleza. En el capítulo previo hemos visto como el carácter de santidad es atribuido a los ángeles en sus títulos. En naturaleza son santos también. Jesús a menudo se refirió a «los santos ángeles» (Mat. 25:31; Marcos 8:38; Luc. 9:26; etc.). Algunas veces son llamados «los santos» (Dan. 4:17, etc.).
Ser santo es ser como Dios. Nos es dicho que seamos santos porque Dios es santo (1 Ped. 1:16). Ser santo es estar separado del pecado. Es vivir por encima del pecado. Los ángeles escogen ser santos. Aquellos que prefirieron pecar sufrieron terribles consecuencias (2 Ped. 2:4). Cuando decimos que los ángeles son santos en naturaleza no queremos decir que son completamente sin pecado. Jesucristo fue la única persona que vivió siempre una vida totalmente sin pecado (1 Ped. 2:22). Los ángeles de Dios tienen una naturaleza santa aunque pueden pecar si lo escogen (Judas 6).
En cuanto a naturaleza, los ángeles son espíritu y santos.
CARACTERISTICAS DE LOS ANGELES
Hemos visto que la Biblia dice que los ángeles son espíritu y santos en naturaleza. Ahora consideremos varias características interesantes de los ángeles de Dios.
Masculino
Jesús dijo que en la resurrección los hombres ni se casarán ni se darán en casamiento sino que serán «como los ángeles de Dios en el cielo» (Mat. 22:30). Los ángeles no se casan por la simple razón de que todos ellos son masculinos. No hay apoyo en la escritura para la idea de que los ángeles son seres sin sexo. La palabra para «ángeles» en la Escritura siempre aparece en forma masculina, nunca en femenino o neutro. Dios siempre es referido en género masculino y de la misma manera Sus ángeles. Uno puede ver como los artistas han sido influenciados mas por el sentimiento y la superstición que por las Escrituras en sus hermosas pero en algo concepciones artísticas fantásticas de los ángeles con rasgos femeninos. Con respecto a esto, C.C. Crawford escribe: «Es obvio que las representaciones pictóricas de los ángeles que han venido a nosotros desde el arte medieval, en el que son representados como criaturas con alas, no es bíblico. Los ángeles son referidos invariablemente en la Escritura en masculino; además, los seres etéreos no necesitan alas. Debemos distinguir entre la enseñanza de la escritura y la tradición humana sobre todos los temas tales como este» (Survey Course in Christian Doctrine, Vol. 1, Pág. 119).
Innumerable
La Biblia también dice que los ángeles son innumerables. Obviamente, en vista de que los ángeles no se casan, no hay procreación, ningún «querubín bebé» que adorna a tantas hermosas tarjetas de navidad. El número de ángeles hoy día — sean bueno o malos — es el mismo número que ha existido desde la creación. ¿Cuál es ese número? ¿Quién lo puede decir? La Biblia simplemente los llama «millares» (Heb. 12:22). «... y a muchos miles de ángeles reunidos para alabar a Dios» (Versión Dios Habla Hoy). «... y a las huestes innumerables de ángeles» (Versión Moderna).
Diez millares de ángeles descendieron en el Monte Sinaí cuando Moisés recibió la Ley (Dt. 33:2). David mencionó 20.000, aún miles de ángeles en el Monte Sinaí (Salmo 68:17). Juan el Revelador escuchó la voz de «muchos» ángeles alrededor del trono del Señor. ¿Cuántos? «... su número era millones de millones» (Ap. 5:11). ¡Un número increíble!
Daniel vio una visión magnífica de ángeles incontables ministrando al Anciano de Días vestido de blanco y cabello blanco quien estaba sentado en su trono de fuego. ¿Cuántos vio Daniel? «... millares de millares le servían, y millones de millones asistían delante de él» (Dan. 7:10).
Cuando el bien intencionado Pedro vino en defensa de Jesús con una espada en Getsemaní, el Señor lo reprendió con estas palabras: «¿Acaso piensas que no puedo ahora orar a mi Padre, y que él no me daría doce legiones de ángeles?» (Mat. 26:53). Una legión Romana estaba compuesta de 6.000 soldados. Doce legiones serían ¡72.000 ángeles! Una simple oración de Jesús habría desatado esta gran horda vengadora.
Prestos, Rápidos, Veloces
Aún otra característica de los ángeles es su rapidez con la cual llevan a cabo sus ordenes asignadas por Dios. En la oración del Señor oró: «... Hágase tu voluntad, como en el cielo, así también en la tierra» (Mat. 6:10). ¿Cómo es hecha la voluntad de Dios en el cielo? Es hecha instantáneamente, sin titubeo o argumentación. Los ángeles obedientes sirven como ejemplo maravilloso para nosotros que moramos en la tierra. Deberíamos obedecer a Dios con toda prontitud como lo hacen los ángeles en el cielo.
Los ángeles pueden viajar más rápido que la velocidad de la luz. En las narraciones Bíblicas aparecieron, desaparecieron y reaparecieron con sorprendente rapidez. «Más rápido que una bala» ciertamente podría ser dicho de estos súper seres.
Abraham observó un día a tres varones de pie ante él (Gén. 18:2). Su aparición fue inesperada, no anunciada. Un ángel inesperadamente bloqueó el camino en que Balaam estaba viajando. Su mula lo vio inmediatamente pero Balaam, por un momento, no estuvo enterado de la presencia del ángel (Núm. 22:22-35). Gedeón observó desde el lagar del trigo como un ángel se sentó en una encina. Cuando Gedeón colocó comida para el ángel en una peña cercana, subió fuego de la peña y el ángel desapareció instantáneamente (Jueces 6:11-21). Un ángel hizo una aparición inesperada a la madre de Sansón y anunció que ella tendría un hijo (Jueces 13:3-9). Los pastores cerca a Belén fueron casi espantados cuando un gran número de ángeles «repentinamente» se unieron al ángel anunciador (Luc. 2:13).
Leones hambrientos, a punto de devorar al pobre Daniel, repentinamente tuvieron sus bocas cerradas por un ángel (Dan. 6:22). El ángel Gabriel vino a Daniel «volando con presteza» con un mensaje importante (Dan. 9:21). Sumido en el sueño de la media noche un ángel despertó a Pedro y lo sacó de la prisión a salvo (Hch. 12:7). El orgullo de Herodes fue castigado «inmediatamente» por un ángel (Hch. 12:23).
Atravesando el espacio en un abrir y cerrar de ojos, los ángeles se trasladan del cielo a la tierra, de un lugar de la tierra a otro, y regresan al cielo.
No obstante, puesto que no son omnipotentes, sus viajes son algunas veces demorados. Un mensajero celestial fue una vez detenido por tres semanas en sus esfuerzos por llevar un mensaje importante a Daniel (Dan. 10:10-15).1 Solamente por medio de la ayuda de Miguel el arcángel el mensajero original pudo salir y entregar su mensaje largamente esperado.
Poderosos
Una cuarta característica única de los ángeles es su poder que infunde temor reverencial. Estas criaturas celestiales están dotadas con poderes sobrehumanos. Pedro testificó que los ángeles son «mayores en fuerza y en potencia» que los hombres (2 Ped. 2:11). Pedro podía hablar con autoridad, habiendo sido liberado milagrosamente de una prisión por un ángel (Hch. 12:7-11). El Salmista declara que los ángeles son «poderosos en fortaleza» (Salmo 103:20). El apóstol Pablo los llama «poderosos» en 2 Tes. 1:7. La palabra usada para «poderoso» es dunamis. Obtenemos «dinamita» de esa palabra. La dinamita empaca un puñetazo poderoso; así lo hacen los ángeles de Dios.
Por ejemplo, un ángel apareció en medio de un horno de fuego para proteger a Sadrac, Mesac y Abed-nego. El fuego bramador no tuvo poder sobre él o los tres Hebreos. Este milagro sobresaliente hizo que un rey pagano se maravillara (Dan. 3:24-28). Fieros leones estuvieron a punto de destrozar a Daniel cuando un ángel apareció en medio de ellos y los forzó a cerrar sus bocas (Dan. 6:22). Ningún rasguño pudo ser encontrado en Daniel cuando fue sacado del fozo. El revoloteo del ángel de la muerte mató a 185.000 soldados Asirios en una noche (2 Reyes 19:35). Un ángel removió la gran roca de la tumba de Jesús — una roca tan grande que la fuerza combinada de varias personas no podía moverla (Mat. 28:3; Mrc. 16:5).
A pesar de su tremenda fortaleza, los ángeles no son todopoderosos. Solo Dios es omnipotente. Los ángeles no tienen autoridad para reprender a Satanás. Ese poder pertenece solamente a Dios (Judas 9). Los ángeles son más poderosos que los hombres pero no tan poderosos como Dios.
Inteligentes
Quinto, los ángeles son conocidos por su sabiduría e inteligencia. No son simplemente criaturas poderosas con ninguna inteligencia de sí mismos. La astuta mujer de Tecoa (2 Sam. 14:2), una chica inteligente, declaró que David tenía sabiduría «como un ángel de Dios» (v.17). En vista de que fueron capaces de observar la creación del mundo tienen conocimiento de ese evento momentáneo del cual ningún hombre goza. Habiendo sido enviados a misiones extensas por Dios, gozan de un gran depósito de sabiduría por sus variadas experiencias. Vasto y amplio como es su conocimiento, los ángeles no son omniscientes, no lo saben todo. La omnisciencia, como la omnipotencia, pertenece exclusivamente a Dios.
Por ejemplo, aunque los ángeles están favorecidos por anunciar la segunda venida de Cristo, no saben el día ni la hora de Su venida (Mat. 24:36). Ciertamente, los necios se precipitan en donde los ángeles temen andar. Los presuntuosos establecedores de fechas afirman saber lo que los ángeles no saben.
Los ángeles tienen un gran interés en los asuntos de la iglesia (Luc. 15:7; 1 Cor. 4:9; 11:10; 1 Tim. 5:21). No obstante, la iglesia permanece en gran misterio para ellos. Anhelan conocer y entender el completo significado de la historia del evangelio (1 Ped. 1:10-12).
Los ángeles no son inmunes a cometer errores. Pueden errar en el juicio. Job 4:18 dice que Dios «notó necedad en sus ángeles» [«... hasta en sus ángeles encuentra Dios defectos» - Versión Dios Habla Hoy. «... pues aun los ángeles se equivocan» - Versión La Biblia al Día].2 (Comp. 2 Ped. 2:4; Judas 6).
Sempiternos [Que No Tienen Edad]
La última característica de los ángeles que consideraremos es su sempiternidad. Parece que los ángeles no envejecen, enferman o mueren. Jesús dijo a los Saduceos (que no creían en la resurrección) que en la resurrección, los hombres y las mujeres no morirán mas sino que serán como los ángeles (Luc. 20:27-36). Los ángeles de Dios no están sujetos al proceso de envejecimiento, enfermedad o muerte. ¡Ningún cielo será tan maravilloso!
Resumen
En resumen, hemos visto que los ángeles tienen varias características únicas. Son masculinos en género, son innumerables, rápidos, fuertes, sabios, y nunca mueren. ¡Que maravillosos son estos seres celestiales! Y pensar que Dios los ha enviado para ministrar en nuestro beneficio (Heb. 1:14). Cuan inmerecedores somos de tal atención especial y amoros
AUTORIDAD ENTRE LOS ANGELES
Los ángeles de Dios no son una organización suelta, algunos yendo de aquí para allá al azar, y otros entrelazando sus sendas en derrochada energía. El hombre, desafortunadamente es como eso (Isaías 53:6). No es del hombre dirigir sus propios pasos — aún cuando trata y falla. No es tampoco de los ángeles «hacer sus propias cosas». Un sentido detallado de orden existe entre las incontables colonias de ángeles. Dios no es autor de confusión (1 Cor. 14:33). En la Biblia vemos una estructura muy definida del orden entre los ángeles.
Bajo Dios y Jesucristo
La Biblia enseña que toda la organización de los ángeles está bajo la autoridad de Dios el Padre y Su Hijo, el Señor Jesucristo. Cuando nuestro Señor ascendió a los cielos y tomó Su legítimo lugar a la diestra de Dios, «ángeles, autoridades y potestades» fueron «sujetos a él» (1 Ped. 3:22). Jesús es su «jefe supremo». En el huerto de Getsemaní Jesús declaró que podía haber llamado mas de 12 legiones de ángeles que podrían haber prevenido su inminente captura (Mat. 26:53). Los ángeles responden al mandato de Cristo. Cristo es la cabeza de los ángeles. Dios es la cabeza de Cristo (1 Cor. 11:3). Todos los santos ángeles están en sumisión a Dios y Jesucristo.
Por Razón de la Creación
Los ángeles están bajo control divino por virtud de la creación. «Porque en él fueron creadas todas las cosas, las que hay en los cielos y las que hay en la tierra, visibles e invisibles; sean tronos, sean dominios, sean principados, sean potestades; todo fue creado por medio de él y para él» (Col. 1:16). Las «que hay en los cielos», las «invisibles», son indudablemente una referencia a los ángeles. La expresión «sean tronos, sean dominios, sean principados, sean potestades» bien podría referirse a personalidades angélicas también, porque en Efesios 3:10 descubrimos que estos principados y potestades están en «los lugares celestiales». Por medio de comparar 1 Pedro 3:22 con Efesios 1:21 parece que estos principados, potestades, tronos, dominios son ciertamente una parte de la estructura angelical que adoran y sirven a Dios y Cristo.
Rangos Clasificados Entre los Angeles
Hay un número de pasajes que implican organización y rango entre los ángeles, sean santos y no santos. Varios niveles en la superestructura angélica son vistos en tales títulos como Tronos, Señoríos, Principados, Autoridades, Huestes Espirituales de Maldad, etc. Algunos han intentado clasificar y numerar estos rangos pero no parece haber suficiente evidencia fuerte en la Escritura para hacer tal diagrama organizacional. Que varios rangos están implicados no debe ser dudado (véase Rom. 8:38; 1 Cor. 15:24; Efe. 1:21; 3:10; 6:12; Col. 1:16; 2:10-15). Por la examinación de estos pasajes podemos obtener alguna semblanza de la idea con respecto al rango de los ángeles. (Considere en la página siguiente la traducción de estos pasajes).
W.E Vine, en su Diccionario Expositivo de Palabras del Nuevo Testamento, define estas palabras como siguen:
1. Tronos (thronos). Por metonimia, denotando poderes angélicos (Vol. 4, Pág. 190.
2. Dominios (kuriotes). Denota señorío (kuríos, un señor). En Ef. y Col. indica un grado en los órdenes angélicos, donde aparece en segundo lugar (Vol. 1, Pág. 468).
3. Principados (arche). Se utiliza de seres supramundanos que ejercen el gobierno, y que reciben el nombre de «principados»; (a) de ángeles santos (Efe. 3:10); (b) de ángeles impíos (Rom. 8:38; Col. 2:15). (Vol. 3, Pág. 238).
4. Poderes (dunamis, exousia). Seres angélicos. (Vol. 3, Pág. 191).
5. Gobernadores (kosmokator). Potencias espirituales, que, bajo la voluntad permisiva de Dios, y como consecuencia del pecado humano, ejercitan una autoridad satánica y, por ello, hostil, sobre el mundo en su actual condición de tinieblas espirituales y de alienación de Dios. (Vol. 2 Pág. 153).
6. Autoridades (exousia). Un potentado espiritual. (Vol. 1, Pág. 169).
7. Huestes Espirituales de Maldad (pneumatikos). Las huestes angélicas. (Vol. 2, Pág. 81).
Aunque no queremos ser dogmáticos en la asignación de grados clasificados para los ángeles, al menos deberíamos reconocer que parece haber varios rangos entre los ángeles, bueno y malos.
Miguel el Arcángel
La Biblia también indica que por encima de todos los ángeles (pero debajo de Dios y Cristo), está un ángel conocido como el «arcángel». La palabra nunca aparece en plural, solamente en singular. Hay muchos ángeles; solamente hay un arcángel. El prefijo «ar» indica un ángel principal o jefe. En la Biblia encontramos que el nombre de este arcángel es Miguel (Judas 9). «Miguel» significa «quien es semejante al Señor».
Si fuéramos a colocar un diagrama simplificado para la organización angelical, sería como este:


Miguel juega un papel importante en la Biblia. Está asociado al menos con cinco puntos principales en la historia. Observemos brevemente cada uno de ellos.
1. Miguel y sus ángeles pelearon contra el diablo y sus ángeles (Ap. 12:7-9). Satanás y los ángeles que se unieron a su rebelión no eran lo bastante fuertes para derrotar a Miguel y sus ángeles (Ap. 12:8). El diablo y sus ángeles fueron arrojados del cielo y lanzados a la tierra (Ap. 12:9).1
2. Miguel disputó con Satanás por el cuerpo de Moisés (Judas 9). El arcángel es el archienemigo de Satanás. ¿Por qué disputaban por el cuerpo de Moisés? Nadie puede decir con seguridad. Sabemos que el Señor mismo sepultó a Moisés. La Biblia dice: «... y ninguno conoce el lugar de su sepultura hasta hoy» (Dt. 34:6). Quizás Satanás, espíritu descarriado que es, estaba tratando de encontrar la sepultura de Moisés y convertirla en santuario en un intento por conseguir que los hombres adoraran a Moisés en lugar de Dios. O quizás estaba tratando de arrebatar el espíritu de Moisés de los ángeles. Los ángeles están encargados de la muerte y transportar sus espíritus separados a Dios (Lucas 16:22; Ec. 12:7). Quizás ninguna de estas conjeturas es digna de nada. En cualquier evento, la batalla entre Miguel y Satanás continua.
3. Miguel vino en ayuda de un ángel que había sido enviado por Dios a Daniel pero había sido detenido por 21 días por el príncipe de Persia (quizás una referencia a Satanás, véase los varios comentarios en las Págs. 17-19). Esta narración se encuentra en Daniel 10:1-14. Por tres semanas sucesivas el ángel había tratado de entregarle el mensaje a Daniel. Satanás lo había obstaculizado. Miguel intervino y el ángel original fue capaz de entregar el mensaje después de todo.
3. Miguel peleará por el pueblo de Dios en los tiempos peligrosos precediendo a la segunda venida de Jesucristo (Daniel 12:1). Protegerá al pueblo de Dios y peleará contra sus enemigos una vez mas. El pueblo de Dios será librado por medio del ministerio de Miguel.2
4. Miguel co-anunciará el regreso de Jesucristo (1 Tes. 4:16). Cristo mismo dará un grito. La voz de Miguel será escuchada también - «voz de arcángel». Ambas voces se unirán para el llamado de la trompeta de Dios. Al mismo tiempo, los ángeles reunirán a las personas de los cuatro ángulos de la tierra para el juicio final (Mat. 13:41-42; Marcos 13:27).
Otro ángel de notar en la Biblia es Gabriel, el ángel notificador (avisador). Daremos mas detalles de él en el capítulo que enfatiza los varios ministerios de los ángeles.
Resumen
En resumen, los justos ángeles de Dios no son dejados a sí mismos. Están bajo la autoridad divina. Miguel, el arcángel, ha sido comisionado por el Creador para coordinar su obra y servicio. Todos los ángeles, incluido Miguel, hacen la voluntad de Dios y Jesucristo.
SATANAS ES UN ANGEL
Extraño como pudiera parecer, el diablo mismo es un ángel. Hasta aquí en este estudio hemos estado considerando a los ángeles primariamente en una buena luz. Pero la Biblia también enseña que existen los ángeles malos. Estos son ángeles que fueron creados santos pero que optaron pecar (2 Ped. 2:4; Judas 6). Satanás fue uno de estos.
Los santos ángeles de Dios tienen un líder, Miguel el arcángel. Los ángeles que pecaron también tienen un líder, su nombre es Satanás. La Escritura se refiere al "diablo y sus ángeles" (Mat. 25:41).
Satanás Una Vez Fue Un Angel Santo
Es difícil para nosotros pensar en el diablo siendo un ángel. Nuestras mentes conceptualizan a los ángeles como seres santos. Y, en su mayor parte, lo son. Satanás y sus ángeles son las excepciones a esta regla. Satanás, una vez, fue bueno. Dios hizo todas las cosas (Neh. 9:6; Isa. 44:24; Efe. 3:8-9; Col. 1:16; Ap. 4:11). Después que Dios había creado todo ser vivo declaró que Su obra era buena (Gén. 1:24-25). Antes de la creación del mundo El creó los ángeles, porque ellos observaron el proceso creativo y se regocijaron por esto (Sal. 148:2,5).
Jesús enseñó que Satanás no permaneció en su buen estado: "... El ha sido homicida desde el principio, y no ha permanecido en la verdad, porque no hay verdad en él ..." (Jn. 8:44). La Biblia de Jerusalén dice "... no se ha mantenido en la verdad ...". Usted tiene que estar en la verdad antes de que pueda apartarse de ella. Satanás una vez fue bueno y permanecía en la verdad.
La Perversa Trinidad: Envanecerse, Envidia, Ambición
Aparentemente, Satanás se corrompió a sí mismo, porque ciertamente no podemos echarle la culpa a Dios. Nuestro Padre celestial no tienta a nadie — incluido a Satanás — con lo malo. "Sino que cada uno es tentado, cuando de su propia concupiscencia es atraído y seducido" (Stg. 1:14). Así es como debe haber sido con Satanás. El pecó por elección, tal como Adán y Eva lo hicieron en el jardín.
La Biblia parece indicar que el envanecimiento fue la caída del diablo. El apóstol Pablo dice que el envanecimiento fue la condenación del diablo (1 Tim. 3:6), y advierte a los serán líderes en la iglesia de Dios acerca del mismo peligro. Quizás Satanás se envaneció de su posición como ángel y se estiró, queriendo más poder y autoridad. ¿Qué más habría en el cielo para pelear? Es posible que pudiera haber albergado celos amargos y ambición egoísta en su corazón, porque Santiago dice que tal "sabiduría" es "diabólica" (Stg. 3:14-15).
C.C. Crawford declara que el envanecerse, la envidia y la ambición fueron la destrucción del diablo: "(1) Esto es dado a entender en 1 Tim. 3:6 – ‘no un recién convertido, no sea que se envanezca y caiga en la condenación en que cayó el diablo’ (Biblia de las Américas). El apóstol Pablo amonesta aquí a Timoteo a no nombrar a un recién convertido en la responsable posición de anciano en una iglesia local, para que no, siendo inflado por el envanecimiento, caiga en la condenación del diablo; eso es, para que no caiga, como Satanás mismo cayó, por convertirse en un ambicioso y orgulloso desproporcionado.
Robert Milligan añade, "Cómo fue que el orgullo tomó posesión del corazón de Satanás puede ser difícil de concebir para nosotros. Pero parece probable, de la declaración de Pablo en Timoteo, pero fue en alguna forma debido a su elevación por encima de aquellos alrededor de él ... ‘Justicia y juicio son el cimiento de tu trono; misericordia y verdad van delante de tu rostro’ (Sal. 89:14). El reina en medio de la más perfecta justicia, y ningún pecado puede ser tolerado por un momento en su presencia ... (Una Exposición y Defensa del Plan de Redención, Págs. 4-5).
Isaías 14:12-15
Este pasaje no está hablando acerca del origen de Satanás. En lugar de eso, es una profecía acerca de la caída de Babilonia y la razón de por qué. Babilonia se coloca como otra ilustración del resultado destructivo del orgullo (cfr. Pr. 8:13; 16:18; 15:25; 1 Ped. 5:5-7).
El v.12 habla de la caída inesperada de Babilonia, y lo compara a la caída de una estrella del cielo, llamada "Lucero" – " [Lucifer]. Algunos se refieren a este pasaje en conexión con Lucas 10:18 y concluyen que Satanás está siendo descrito. No obstante, tal interpretación hace injusticia a este versículo y a su contexto el cual está hablando acerca de la caída de la nación tirana, Babilonia (cfr. 13:1; 14:4).
V.13-15 — Babilonia había sido como una estrella brillante en el escenario de la historia política. Pero cuando su rey empezó a jactarse y enaltecerse como uno que era autosuficiente sin Dios, entonces su caída fue inevitable (cfr. Dan. 4:22-25; 5:18-28).
Lucifer
Este nombre para Satanás -- como algunas personas piensan -- no tiene autoridad Bíblica cualquiera que sea, aunque la Biblia es dada comúnmente como su origen. Hay solamente una mención de Lucifer en la Reina-Valera, y no se refiere a Satanás, sino al rey de Babilonia. Isa. 14:12 se lee: "¡Cómo caíste del cielo, oh Lucero, hijo de la mañana! Cortado fuiste por tierra, tú que debilitabas a las naciones". La Biblia al Día tiene Lucifer en lugar de Lucero. Una mejor traducción de Lucifer o Lucero sería "portador de luz" o "estrella de la mañana". El v.16 dice que Lucifer es un hombre; el v.4 muestra que lo que dice es "contra el rey de Babilonia". A menudo un estudio del contexto aclara los conceptos equivocados.
Isaías 13-23 es una sección del libro en la que oráculos de juicio son pronunciados contra naciones individuales. El capítulo 13 y la mayoría del capítulo 14 describen la caída de Babilonia.
Consideremos Isaías 14:12. "¡Cómo caíste del cielo, oh Lucero ("Lucifer" B. al D.), hijo de la mañana!" "Lucifer" es de una palabra Latina significando "portador de luz" y se refiere al planeta Venus apareciendo en la tarde y en la mañana, el cual es el objeto más brillante en el firmamento excepto por el sol y la luna (Enciclopedia Baker de la Biblia, Vol. 2, Pág. 1360). La expresión Hebrea aparentemente fue aplicada primero por Tertuliano y Orígenes a Satanás. El que popularizó "Lucifer" como un nombre para Satanás fue probablemente John Milton en El Paraíso Perdido.
Como Babilonia era una nación astrológica, sería apropiado que la estrella de la mañana ("Lucifer") fuera usada como símbolo de su poder, y sería aplicada a su rey. No obstante, algunos ignoran este contexto e interpretan este pasaje significando la caída de Satanás y sus ángeles del cielo, conectándolo con Luc. 10:18 y Ap. 12:7-13.
Considerando Lucas 10:18, Jesús había enviado setenta de Sus discípulos a predicar. Retornaron con gozo, diciendo: "Señor, aun los demonios se nos sujetan en tu nombre" (v.17), "Y les dijo: Yo veía a Satanás caer del cielo como un rayo" (v.18). Jesús previno Su victoria sobre Satanás. El versículo no dice que Satanás cae del cielo, sino que dice que Jesús vio a Satanás caer "del cielo como un rayo". Puesto que los demonios se sujetaron a los setenta en el nombre de Cristo, Jesús pudo ver la derrota de Satanás. Esto sería "como un rayo del cielo" -- inesperado y rápido (véase Heb. 2:14). Si Satanás había sido arrojado del cielo en algún momento en el pasado, este versículo no lo enseña. Jesús se estaba refiriendo a lo futuro y no se estaba refiriendo al pasado en Luc. 10:18.
En Ap. 12:7-9 nos es dicho: "Después hubo una gran batalla en el cielo: Miguel y sus ángeles luchaban contra el dragón; y luchaban el dragón y sus ángeles; pero no prevalecieron, ni se halló ya lugar para ellos en el cielo. Y fue lanzado fuera el gran dragón, la serpiente antigua, que se llama diablo y Satanás, el cual engaña al mundo entero; fue arrojado a la tierra, y sus ángeles fueron arrojados con él". En el v.13 se lee: "Y cuando vio el dragón que había sido arrojado a la tierra, persiguió a la mujer que había dado a luz al hijo varón". Obviamente este lenguaje es simbólico y por tanto, no debe ser interpretado literalmente. El pasaje de Apocalipsis describe un conflicto en el que Satanás es derrotado, llegando a su punto culminante con la victoria de Cristo sobre él. No es negado que Satanás en algún momento en el pasado pudo haber sido arrojado del cielo, de esta manera dando razón para su origen; pero los pasajes considerados anteriormente no enseñan eso.
Todo el contexto de Isaías 14:12-20 describe el derrumbamiento de Babilonia. El rey de Babilonia es descrito simbólicamente como una estrella brillante predominante ("Lucifer", B. al D., v.12). Pero debe ser destruido. Las palabras jactanciosas del rey están reveladas en los v.13 y 14. "Tú que decías en tu corazón: Subiré al cielo; en lo alto, junto a las estrellas de Dios ... sobre las alturas de las nubes subiré ..." En contraste a la visión de grandeza del rey, va a ser arrojado al Seol, a lo más profundo (v.15). Los hombres contemplarán el cuerpo muerto de este quien una vez fue un conquistador poderoso. Aquí reposa el soldado asesino quien hizo temblar a la tierra, quien trastornó a los reinos, que asoló las ciudades. El que había tomado prisioneros, llevándolos a tierras lejanas de su hogar -- "que a sus presos nunca abrió la cárcel" (v.16-17). En contraste a los reyes que mueren y reposan en sus tumbas, el rey de Babilonia sería echado de su sepulcro,. Su cuerpo reposa deshonrado y sin sepultura, como un cuerpo muerto hollado (v.18-19). La causa para no estar unido con el resto de los muertos en la sepultura es visto en la declaración del versículo 20: "Porque tu destruiste la tierra, mataste a tu pueblo ..." La dinastía de este rey impío es traída a un fin. Babilonia sería destruida completamente y nunca se levantaría de nuevo. "Nunca más será habitada, ni se morará en ella de generación en generación ..." (Isa. 13:20).
El contexto de Isaías 14.12-20 muestra claramente que es el rey de Babilonia quien se es dirigido como "Lucifer", y no al diablo.
Ezequiel 28:12-17
Es hecho un lamento sobre el rey de Tiro (v.11-19). Esta sección de versículos produce muchos problemas de interpretación. Algunos dicen que está hablando del origen del Satanás, pero nada en el contexto lleva en sí mismo a la introducción de este tema. No obstante, una comparación de la caída del rey de Tiro con la caída de Adán está dentro del contexto. Ambos desprenden una posición de prominencia y privilegio hasta la muerte y desastre.
v.11-14 — El rey de Tiro tenía todo para él a medida que estaba lleno de sabiduría y perfecto en hermosura. Pero Adán también tenía todo para él en el huerto del Edén. Nueve piedras preciosas eran llevadas en su lujoso atuendo, y es asemejado a un querubín cuidando el santo monte de Dios. Estas son descripciones figurativas para dar una impresión de la gloria que Adán disfrutó.
v.15-19 — Pero Adán pecó y por esa razón perdió toda su gloria. De igual manera el rey de Tiro había profanado el honor que Dios le había dado. Por tanto, él también sería expulsado y despojado de su rango real.
Guerra en el Cielo
Cualquier cosa que haya motivado a Satanás a pecar, el resultado fue la guerra. Su orgullo impío, amarga envidia y ambición egoísta lo llevaron a dirigir una revuelta contra la autoridad establecida en el cielo. Otros ángeles, influenciados por su conducta impetuosa y ostensible, lo aceptaron como su rey y se unieron a la rebelión satánica (Ap. 9:11). Organizando estas fuerzas que estaban en simpatía con su empuje por el poder, Satanás y sus fuerzas rebeldes fueron a la guerra. Fue una causa perdida desde el principio. Miguel, el arcángel, reunió a los santos ángeles y derrotaron al diablo y sus ángeles. El apóstol Juan registra el resultado: "... ni se halló ya lugar para ellos en el cielo" (Ap. 12:8). El diablo y sus ángeles fueron lanzados, arrojados a la tierra. Jesús dijo que el vio la caída de Satanás, "... caer del cielo como un rayo" (Luc. 10:18). Su caída fue tan rápida que la batalla debe haber sido corta. Dios siempre es más grande que Satanás (1 Jn. 4:4).
El Mundo de Hoy Está Bajo el Domino Satánico
Juan dijo que el diablo fuera "arrojado a la tierra". La tierra nunca ha sido la misma. Satanás, ahora apareciéndose al hombre en forma de serpiente, indujo a Adán y Eva a rebelarse contra la autoridad de Dios (Gén. 3:17). Ellos, a su vez, fueron arrojados del hermoso Edén (Gén. 3:22-24), tal como Satanás había sido arrojado del cielo (Ap. 12:8). El diablo no ha dejado de presionar desde entonces. Anda errante por la tierra (Job 1:7), buscando a quien devorar (1 Ped. 5:8). Ha sido tan exitosa su impía campaña que el apóstol Juan escribió que "... el mundo entero está bajo el maligno" (1 Jn. 5:19). El no será victorioso por siempre, porque cuando Jesús regrese el diablo y sus ángeles serán arrojados al infierno (Mat. 25:41) donde él y sus ayudadores serán atormentados día y noche por los siglos (Ap. 20:10).
Un Angel de Luz
Hoy día Satanás se disfraza como un "ángel de luz" (2 Cor. 11:14). Lleva a cabo su obra perversa a través de hombres que se disfrazan como "siervos de justicia" (2 Cor. 11:14). Esto no debería aparecer para nosotros como una gran sorpresa. Siempre ha sido su método conseguir individuos, seres angélicos o seres humanos, para hacer su voluntad. No nos dejemos engañar por su astuta cubierta. ¡Estemos alerta de este ángel disfrazado!
"LOS ANGELES QUE PECARON"
Al hombre le fue dado poder de elección. Como Adán y Eva en el huerto, el hombre escoge obedecer o desobedecer a Dios. Esa es la forma en que Dios optó por hacernos. No quería un servicio como robot. Quiere que le sirvamos porque lo amamos. No coacciona Su voluntad sobre nosotros. Los ángeles también fueron hechos de esa manera. Podían escoger pecar o no. Por desgracia, para ellos y nosotros, algunos decidieron pecar.
Llevados Por Mal Camino Por Satanás
Como aprendimos en el capítulo previo, un ángel llamado Satanás fue el primero en pecar. Posiblemente a causa de su hermosura y belleza, el orgullo lo venció. La envidia y la ambición tomaron posesión de él.
El pecado rara vez se queda en casa. A menudo afecta a otros. La naturaleza rebelde y ambiciosa de Satanás indudablemente empezó a influenciar a otros ángeles. "Una manzana mala puede echar a perder las otras". Un ángel pecando puede hacer que muchos pequen. Aunque los ángeles han sido creados por Dios para que le sirvan, algunos decidieron servir a Satanás.
La Rebelión Angelical
Los ángeles que fueron influenciados negativamente por la conducta de Satanás se le unieron en rebelión contra Dios. La Biblia dice que Miguel, el arcángel, junto con otros santos ángeles que querían servir a Dios, fueron a la guerra contra Satanás y sus fuerzas rebeldes (Ap. 12:7). ¡Debe haber sido una batalla furiosa! Al final, las fuerzas de los ángeles fieles bajo Miguel, prevalecieron. Satanás y sus ángeles fueron echados del cielo y arrojados a la tierra (Ap. 12:9). Cómo deben haber crujido sus dientes con rabia y desespero. ¡No nos sorprendamos de que obren con tal ferocidad hoy día!
Es importante recordar que los ángeles deciden pecar. La Biblia dice "... que abandonaron su propia morada" (Judas 6). Pudieron haber permanecido en el cielo, adorando y sirviendo a Dios como antes. Pero tomaron una decisión y fue mala — aclamar a Satanás como su rey (Ap. 9:11). No sólo fue una mala decisión, fue una triste elección. Cuando él cayó, ellos cayeron. Cuando él perdió todo, ellos perdieron todo. Aún los ángeles deben segar lo que siembran.
Algunos Angeles Caídos Están Atados
¿Qué sucedió a los ángeles que pecaron? ¿Fueron muertos en el conflicto angelical en el cielo? ¿Fueron heridos fatalmente en la caída a tierra? La respuesta a estas dos últimas preguntas debe ser "no", porque los ángeles, aún los malos, no están sujetos a la muerte. Jesús enseñó que los ángeles no mueren (Luc. 20:36). ¿Dónde están entonces los ángeles? ¿Ellos, como Satanás, están vivos y viven en el planeta tierra?
La respuesta es encontrada en 2 Pedro 2:4 y Judas 6. El apóstol Pedro dice que Dios no perdonó a los ángeles que pecaron, sino que los arrojó al "infierno", confinándolos en prisiones de oscuridad para esperar el juicio. La palabra para "infierno" aquí es la palabra griega Tartarus. El Tartaro está separado del compartimiento semejante al celestial, el Paraíso, por una gran sima (Luc. 16:26). Es un lugar horripilante marcado por el tormento, la sed, y el remordimiento.
En adición a esto, Judas escribe que los ángeles que pecaron están guardados bajo obscuridad, atados con cadenas eternas para el juicio (Judas 6). ¡El pecado no paga! Cuántos de estos ángeles deben haberse arrepentido de su decisión de jurar lealtad a Satanás. Para ellos, es demasiado tarde. Su destino está fijado, su condenación es segura. El infierno eterno (la gehenna) le espera al diablo y sus ángeles (Mat. 25:41).
Algunos Angeles Caídos Están Sueltos
La Biblia también parece indicar que algunos de los ángeles que pecaron están sueltos. Los ángeles que no están atados en el Tartaro están involucrados activamente en hacer la obra perversa del diablo. Pablo testificó que los ángeles buscan separar a los creyentes de Dios y de Jesucristo (Rom. 8:38). El gran apóstol también declaró que nuestra lucha no es contra carne y sangre sino contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes (Ef. 6:12). Los ángeles, bajo la dirección diabólica de Satanás, el príncipe de la potestad del aire, están para trabajar en las vidas de aquellos quienes, como ellos mismos, son desobedientes a Dios (Efe. 2:2).
Considere todo el mal en nuestro mundo de hoy. Si el diablo y sus ángeles no son los responsables por todo el descontrol y angustia, ¿entonces quién?
¿Por Qué Algunos Están Atados y Otros Sueltos?
¿Cómo explicamos el hecho de que algunos ángeles que pecaron están atados en el Tartaro mientras otros están sueltos para hacer el mal por Satanás? ¿Algunos de ellos han sido capaces de romper sus cadenas y escapar? Es muy dudoso que esto pudiera ocurrir. Entonces, ¿cómo explicar por qué algunos están atados y otros están sueltos?
Quizás ninguna explicación bíblica pueda ser dada. Una especulación es que los ángeles que ayudan a Satanás en su obra son ángeles que decidieron dejar su estado después de la rebelión original. Otra especulación es que los ángeles, junto con Satanás, han sido sueltos por "un poco de tiempo" en concordancia con Apocalipsis 20:3. Estas explicaciones pueden no ser dignas del papel en que están escritas y si le parecen poco satisfactorias al lector, el lector es dejado libre para que las rechace y formule explicaciones por sí mismo.
La Iglesia Juzgará a los Angeles
Aunque no podemos decir con certeza por qué algunos ángeles permanecen sueltos, podemos saber que todos los ángeles que han pecado — atados o sueltos — serán arrojados al lago de fuego en el juicio final (Mat. 25:41; Ap. 20:10). La iglesia, tan asediada y hostigada por los ángeles impíos, algún día los juzgará. Pablo escribió, "¿O no sabéis que los santos han de juzgar al mundo? ... ¿O no sabéis que hemos de juzgar a los ángeles?" (1 Cor. 6:2-3). T.R. Applebury escribe, "... la iglesia es el medio de Dios de demostrarle a los ángeles que se rebelaron contra Su autoridad que algunos hombres le sirven a causa de su amor por El ... que la iglesia esta compuesta de aquellos que deliberadamente decidieron hacer la voluntad de Dios y rehusan aceptar el ofrecimiento de Satanás. Si los hombres pueden hacer esto, ciertamente los ángeles pudieron haberlo hecho así. El carácter y conducta de los santos se convierte entonces en un medio de juzgar a los ángeles que pecaron" (Estudios en Primera y Segunda de Corintios, Pág. 105).
Los cristianos, asediados y mortificados hace tanto tiempo por Satanás y sus ayudadores, tomarán parte en su aplastante derrocamiento: "Y el Dios de paz aplastará en breve a Satanás bajo vuestros pies ..." (Rom. 16:20).
EL MINISTERIO DE LOS ANGELES — PARTE I
La Biblia dice que los ángeles son «espíritus ministradores» (Heb. 1:14). Ministrar significa servir. Los ángeles de Dios tienen servicios especiales para hacer en beneficio del hombre. Simplemente no giran alrededor del cielo todo el día, recostándose en nubes aborregadas «arreglando sus alas tocando su arpas. Los ángeles tienen una obra muy real para hacer.
El Doble Ministerio de los Angeles
El ministerio de los ángeles puede ser dividido en dos simples categorías: (1) Tienen un ministerio celestial para cumplir; (2) tienen obligaciones terrenales que deben ser llevadas a cabo. Este capítulo será dedicado al ministerio de los ángeles en el cielo.
¿Cómo gastan los ángeles un día promedio en el cielo? ¿Son ellos, como Dios, sin impedimento del cielo? ¿Son mil años como un día? ¿Qué hacen?
Adoración y Alabanza
Primero (y probablemente la de mas adelante), los ángeles adoran, glorifican y alaban a Dios el Padre y a Su Hijo, el Señor Jesucristo. Jesús enseñó que los ángeles de Dios están en el cielo y siempre ven el rostro del Padre (Lucas 15:10). Mas que simplemente admirar a Dios, ellos le adoran y glorifican. Apocalipsis 5:11-12 encuentra a los ángeles cantando alabanzas al Cordero de Dios que fue digno de ser inmolado.
Comenzando en el Antiguo Testamento, vemos cómo los ángeles en el cielo adoran al Señor.
En la creación del mundo, todos los ángeles «se regocijaban» (Job 38:7). Como deben haberse regocijado con encanto a medida que el mundo tomaba forma delante de sus ojos sorprendidos. No nos maravillemos de que ellos adoren y reverencien al omnipotente Creador.
El Salmista nos dice que los ángeles están alabando continuamente a Dios. «Bendecid a Jehová, vosotros su ángeles, poderosos en fortaleza, que ejecutáis su palabra, obedeciendo la voz de su precepto. Bendecid a Jehová, vosotros todos sus ejércitos, ministros suyos, que hacéis su voluntad» (Salmo 103:20-21).
Isaías vió una visión del Señor, sentado en un trono, alto y sublime. Dos serafines de seis alas estaban clamando: «Santo, santo, santo, Jehová de los ejércitos; toda la tierra está llena de su gloria» (Isaías 6:1-3).
Una innumerable hueste de ángeles rodea el trono de Dios cantando «El Cordero que fue inmolado es digno de tomar el poder, las riquezas, la sabiduría, la fortaleza, la honra, la gloria y la alabanza» (Ap. 5:12). Se postran sobre sus rostros delante del trono y adoran a Dios diciendo: «Amén. La bendición y la gloria y la sabiduría y la acción de gracias y la honra y el poder y la fortaleza, sean a nuestro Dios por los siglos de los siglos. Amén» (Ap. 7:11-12). ¡Cuán magníficas son las escenas de adoración alrededor del trono de Dios y del Cordero!
En la dramática apertura de los siete sellos, siete ángeles con siete trompetas están de pie ante Dios. Un ángel con un incensario de oro viene y se coloca ante el altar de oro delante del trono. Le es dado incienso para que lo ofrezca junto con las oraciones de los santos. Ambos, el incienso y las oraciones suben a la presencia de Dios de la mano del ángel (Ap. 8:1-4).
En el toque de la séptima trompeta por el séptimo ángel, grandes voces son escuchadas en el cielo diciendo: «Los reinos del mundo han venido a ser de nuestro Señor y de su Cristo; y él reinará por los siglos de los siglos» (Ap. 11:15).
La pintura que es descrita para nosotros en la Escritura de los ángeles adorando a Dios es una de alabanza incesante. Desde la creación del mundo hasta la anunciada eternidad, los ángeles adoran y alaban al Señor y Su Cristo.
Regocijo en el Cielo
Segundo, los ángeles en el cielo se regocijan por las victorias de los Cristianos. Los ángeles están extremadamente interesados en la redención, anhelando entender el maravilloso plan de salvación que Dios ideó para el hombre caído (1 Pedro 1:12). A pesar del hecho de que son incapaces de experimentar la salvación como el hombre, son muy felices siempre que un pecador se arrepiente y vuelve a Dios. Los ángeles no tienen un corazón envidioso o celoso. Están alegres por nosotros.
Jesús enseñó que hay gran gozo en el cielo entre los ángeles de Dios por un justo que se arrepienta (Lucas 15:7,10). Usted es importante para Dios — lo ama a usted y envió a Su único Hijo a morir por usted. Usted es importante para Jesús — El tomó su lugar en la cruz, expiando sus pecados en Su muerte. Usted es importante para los ángeles — se regocijan cada vez que usted se arrepiente, de su volverse del pecado a Dios.
Quizás esto es por lo que el escritor de Hebreos explica: «Sino que os habéis acercado al monte de Sion, a la ciudad del Dios vivo, Jerusalén la celestial, a la compañía de muchos millares de ángeles» (Heb. 12:22).
Algunos sienten que la «gran nube de testigos» en Hebreos 12:1 podría estarse refiriéndose a los ángeles en el cielo. Aunque el contexto (Heb. 11:4-40) parece favorecer a los héroes de la fe, ciertamente no está fuera de orden decir que los ángeles están interesados en las actividades, luchas y victorias de todos los hijos de Dios en la tierra.
Un Llamado de 24 Horas a los Hombres Para Servir
Tercero, los ángeles de Dios están listos para ministrar a los santos. La Biblia dice que los ángeles son enviados para ministrar a aquellos que heredarán la salvación (Heb. 1:14). La innumerable hueste de ángeles están a disposición y llamado de Dios para hacer Su voluntad. La voluntad de Dios es hecha en el cielo (Mat. 6:10) por los ángeles que están siempre listos para obedecer a Dios y ayudar al hombre.
Por ejemplo, cuando Abraham comisionó a su fiel siervo, Eliezer de Damasco, a ir y encontrar esposa para su hijo Isaac, lo estimuló por medio de decirle que Dios «... enviará a su ángel delante de ti, y tú traerás de allá mujer para mi hijo» (Gén. 24:7,40). Que fe la que este patriarca tenía en el ministerio de los ángeles. Ojala Dios que pudiéramos tener la misma. El ángel de Dios ayudó a Eliezer en una forma maravillosa y fue encontrada una piadosa esposa para Isaac, Rebeca.
El ministerio de los ángeles es tan grande que una impío rey pagano, Nabucodonosor de Babilonia, una vez alabó al Dios de los Hebreos porque envió un ángel para rescatar a tres de Sus seguidores de una horno de fuego. Escuche su poderoso testimonio: «... Bendito sea el Dios de ellos, de Sadrac, Mesac y Abed-nego, que envió su ángel y libró a sus siervos ...» (Dan. 3:28). Que el pueblo de Dios hoy día pudiera tener la misma fe que los tres niños Hebreos tuvieron y tener la conciencia espiritual de aún este rey pagano.
Daniel tuvo un testimonio maravilloso para dar de otro rey pagano, Dario. El declaró: «Mi Dios envió su ángel, el cual cerró la boca de los leones ...» (Dan. 6:22). Ciertamente el ángel ayudó a Daniel en este momento de necesidad.
El ángel Gabriel dijo a Zacarías que había sido enviado personalmente por Dios para darle un mensaje. «Yo soy Gabriel, que estoy delante de Dios; y he sido enviado a hablarte, y darte estas buenas nuevas» (Luc. 1:19). Quizás ningún versículo muestra mas claramente que los ángeles están en la presencia de Dios para ser enviados a ministrar a las varias necesidades del hombre.
Poco después, Dios envió a Gabriel a Nazaret para dar el más grande los anuncios en la historia: el próximo nacimiento del Hijo de Dios. «Al sexto mes el ángel Gabriel fue enviado por Dios a una ciudad de Galilea, llamada Nazaret, a una virgen ... Y entrando el ángel donde ella estaba, dijo: ¡Salve, muy favorecida! El Señor es contigo ... darás a luz un hijo, y llamarás su nombre JESUS» (Lucas 1:26-28,31).
El apóstol Pedro, siguiendo a una escape milagroso de la prisión, declaró: «Ahora entiendo verdaderamente que el Señor ha enviado su ángel, y me ha librado de la mano de Herodes, y de todo lo que el pueblo de los judíos esperaba» (Hch. 12:11).
Al final del tiempo Dios enviará a Sus ángeles para reunir a los elegidos y arrojar a los impíos al infierno (Mat. 13:41-42).
Estos son sino unos pocos ejemplos de las veces cuando los ángeles obedecieron al mandamiento de Dios de venir a la tierra y ayudar al pueblo de Dios en diferentes situaciones. Los ángeles de Dios están delante de Su presencia, siempre listos a ser enviados para ayudarnos.
Resumen
El ministerio de los ángeles en los cielos envuelve tres cosas básicas: (1) La alabanza y adoración del Señor Dios y Su Hijo, Jesucristo; (2) regocijarse por el arrepentimiento de los pecadores y las victorias de los santos; (3) permanecer como fieles centinelas en la presencia del Señor, listos a ser enviados por Dios para hacer Su mandato. Alabado sea Dios por el ministerio de los ángeles.
EL MINISTERIO DE LOS ANGELES — PARTE II
Hemos dicho que el ministerio de los ángeles es doble: Celestial y terrenal. Este capítulo empezará a examinar el ministerio de los ángeles en la tierra. Los ángeles de Dios han estado — y continúan estando — muy activos en los asuntos de los hombres sobre la tierra. Dos fases de su ministerio en la tierra serán consideradas en las siguientes páginas.
«Los AngelGramas» y Gabriel
Una función importante de los ángeles es llevar, anunciar y aún interpretar mensajes. Con la exactitud de un radar, los ángeles buscan y encuentran los protagonistas de los mensajes. Con gran claridad de discurso entregan fielmente el mensaje de Dios. La Western Union tiene sus mensajeros; el Servicio Postal tiene sus carteros; Dios usa «angelgramas».
Un ángel en particular fue usado por Dios para anunciar mensajes vitales. Gabriel era un agente especial que fue el instrumento en la entrega de varias comunicaciones claves. Dios debe haber visto en él una medida extra-especial de responsabilidad para confiarle los importantes mensajes que llevó. El significado Hebreo de Gabriel es «hombre de Dios». Gabriel fue ciertamente «el hombre del momento» para Dios al menos en cuatro ocasiones.
1. Gabriel interpretó la visión de Daniel del carnero de dos cuernos y el macho cabrío con un cuerno (Daniel 8:1-27). Daniel no pudo resolver lo que extraña visión significaba. Dios envió a Gabriel a interpretarla para Daniel. Gabriel le dijo que el cordero de dos cuernos representaba a los reyes de Media y Persia mientras que el lanudo y áspero macho cabrío con un cuerno simbolizaba al rey de Grecia (Daniel 8:20-21).
2. Más tarde en el libro de Daniel, Dios usa una vez mas a Gabriel. Mientras Daniel estaba sumido en oración y confesión de pecado, Gabriel vino a él «volando con presteza», cerca a la hora del sacrificio de la tarde» (Daniel 9:20-21). Su misión esta vez era dar a Daniel «sabiduría y entendimiento» (v.22b) en cuanto a la profecía de Jeremías de los 70 semanas. De esta manera, Gabriel fue privilegiado en anunciar la venida del Ungido, el Mesías, Jesucristo, quien haría la expiación por los pecados del pueblo (Daniel 9:20-27).
3. La tercera vez que Dios llamó a este mensajero especial fue cuando lo envió a Zacarías para anunciarle el nacimiento de Juan el Bautista, el precursor del Mesías (Lucas 1:11-20). Gabriel aparece a Zacarías mientras está en el altar del incienso. Le asegura al anciano que él ha venido de Dios con este mensaje especial. Pero Zacarías no cree el mensaje, Gabriel le dice que no será capaz de hablar hasta que el niño nazca. La palabra del ángel se volvió verdad (véase Lucas 1:64).
4. Aún una asignación mayor esperaba a Gabriel cuando Dios lo escogió para llevar la más importante noticia que el mundo jamás oyó— que una virgen, María, concebiría del Espíritu Santo y daría a luz un hijo, el Hijo del Altísimo, Jesús (Lucas 1:26-38). Ninguna nueva más grande jamás ha viajado desde el cielo a la tierra. Gabriel le aseguró a María que ha venido de Dios y que ella ha encontrado gracia con Dios. Tendrá un hijo, llamará su nombre Jesús, y su reino nunca terminaría. Después de entregar fielmente el mensaje, Gabriel deja a María.
Otros ángeles, además de Gabriel, son usados por Dios para llevar mensajes de importancia a los hombres y mujeres. En el Antiguo Testamento los ángeles le dijeron a Agar que regresara a Sara (Gén. 16:7-14; 21:17-18), le informaron a Abraham y Sara que tendrían un hijo (Gén. 18;10), advirtieron a Lot para que huyera de Sodoma (Gén. 19:12-13), le dijeron a Abraham que no matara a su hijo (Gén. 22:11-12), habló a Moisés desde la zarza ardiendo (Exodo 3:2-4), dieron consejo y advirtieron a los Israelitas en su éxodo de Egipto (Exodo 23:21), prometió a Manoa y su esposa que tendrían un hijo (Jueces 13:3-20), dio instrucción a Elías antes de encontrarse con un rey (2 Reyes 1:3,15), dijo al profeta
que mensaje dar al rey David (1 Cr. 21:18), dio numerosos mensajes al profeta Zacarías (Zacarías 1:9-19, etc.).
En el Nuevo Testamento los ángeles continúan su obra de tomar mensajes para personas claves. José, marido de María, fue favorecido con un número de visitas de los ángeles de Dios (Mat. 1:19-24; 2:13,19-20). Una hueste celestial anunció el nacimiento de Jesús a unos humildes pastores Judíos (Lucas 2:9-15). Los ángeles dijeron a las mujeres en la tumba vacía que Cristo había resucitado (Mat. 28:5-7; Juan 20:12). Un ángel dijo a Felipe que dejara su exitosa obra en Samaria y fuera el desierto (Hch. 8:36). El ángel instruyó a Cornelio para que enviara por Pedro (Hch. 10:3-7), le dijo a Pedro que se levantará y saliera de la prisión (Hch. 12:7-8), le aseguró a Pablo que no sería lastimado en una tormenta en el mar (Hch. 27:23-25). Fue un ángel quien dio a Juan la revelación de Jesucristo (Ap. 1:1).
Ministrar Para las Necesidades Físicas y Espirituales del Hombre
Otro rasgo distintivo del ministerio terrenal de los ángeles es la ayuda y asistencia que prestan a los hombres en su condición física debilitada. La Biblia relata varios casos cuando Dios envió ángeles para ministrar a las necesidades materiales, físicas y practicas de Su pueblo. Ciertamente, ellos son «ángeles de misericordia».
En dos ocasiones separadas Agar fue visitada en el desierto por un ángel del Señor. La primera vez el ángel le dio «apoyo moral», urgiéndole a que regresara donde su señora, Sara, y le promete que tendrá un hijo (Gén. 16:7-14). La segunda vez el ángel de Dios le ministró también para sus necesidades físicas. La ausencia de agua hizo que Agar colocara a su hijo, Ismael, bajo un arbusto porque no podía verlo morir. El ángel le reveló una fuente de agua que ella no había notado. Agar e Ismael fueron tenidos en misericordia a causa de la oportuna intervención y ministración del ángel de Dios (Gén. 21:14-20).
El profeta Elías fue otro recipiente de un ángel caritativo. El profeta estaba sufriendo de un severo caso de «quemadura». Acabado de llegar de una victoria sobre los profetas de Baal en el Monte Carmelo, había huido de Jezabel. Elías estaba sentado bajo un enebro en el desierto, pidiéndole a Dios que le quitara su vida. Cansado se recostó y se durmió. Dios tuvo compasión de Su siervo y le envió un ángel que preparó una torta para alimentar a Elías. Despertó al profeta y le dijo que comiera. Elías comió la bienvenida comida y bebió del agua fría de una vasija que el ángel le proveyó. Luego volvió a dormirse. Una segunda vez el ángel repitió la escena hospitalable. Refrescado por el sueño y vigorizado por la comida, Elías viajó con su nueva y encontrada fortaleza durante 40 días (1 Reyes 19:3-9).
El Salmista dice que los hijos de Israel participaron del «pan de nobles» en el desierto» (Sal. 78:25). Si el maná fue el alimento favorecido por los ángeles (los ángeles comen, véase Gén. 18:8; 19:3), o si esto significa que este fue el alimento que los ángeles proveyeron a los Israelitas, no es claro.
Un versículo intrigante que no está incluido en algunos manuscritos es Juan 5:3-4. Cerca a la Puerta de las Ovejas en Jerusalén estaba un estanque rodeado por cinco pórticos. En la lengua Aramea era llamado «Betesda». Cientos de personas físicamente impedidas — el ciego, el sordo, el paralítico - yacían alrededor del borde del estanque, esperando (acorde a los versículos en disputa) «el movimiento de agua». ¿Qué causaba esta extraña turbulencia? De tiempo en tiempo, acorde a la Reina-Valera, un ángel descendía y agitaba el agua. Cualquiera que descendiera primero al estanque sería sanado de cualquier enfermedad. Si los versículos disputados son considerados genuinos, esto sería otro ejemplo de la ministración angelical para las necesidades físicas de los seres humanos.
Al gran apóstol Pablo una vez le fue dado «apoyo moral» por un ángel de Dios. En su viaje a Roma — donde debía ser juzgado ante César - una tormenta azotó la nave, bramó por varios días. Los aparejos fueron arrojados. Tampoco el sol en el día ni las estrellas en la noche podían ser vistas. Pronto los hombres de la nave perdieron toda esperanza. Ahí es cuando Dios envía un ángel a Pablo para decirle que aunque el barco mismo se perdería, ninguno de ellos perecería. El ángel fue a decirle a Pablo que viviría para estar ante César (Hechos 27:13-26).
Los Angeles Ministraron a Jesús
De todas las veces que las personas fueron ministradas por ángeles, las mas conmovedoras son las veces cuando los ángeles ministraron a nuestro Señor Jesucristo. El que fue «hecho un poco menor que los ángeles» fue amorosamente servido por ángeles en dos ocasiones separadas.
La primera ocasión fue después de Su bautismo en el río Jordán. La narración es dada en Mateo 4:1-11; Marcos 1:12-13 y Lucas 4:1-13. Mateo dice que Jesús ayunó durante 40 días en el desierto y después tuvo hambre. Tratando de golpear a Jesús donde estaba más débil, Satanás disimuladamente sugiere que Jesús — si realmente era el Hijo de Dios — convierta las piedras en pan. Otras dos tentaciones siguieron. Jesús resistió todas ellas. Cuando Satanás es resistido, es forzado a huir (Stg.. 4:7). Esto hizo el diablo, pero solamente «por un tiempo» (Luc. 4:13). Ambos, Mateo y Marcos, registran entonces que los ángeles vinieron y ministraron a Jesús (Mateo 4:11; Marcos 1:13).
¿Qué es todo lo que abarcó esta asistencia de los ángeles? No podemos decir con seguridad pero ciertamente parecería dentro de la razón imaginar que los ángeles le proveyeron a Jesús alimento para comer y agua para beber como un ángel una vez lo hizo con Elías (1 Reyes 19:5-7). El alimento preparado por los ángeles que sustentaron a un hombre 40 días como lo hizo Elías ciertamente podría ser usado para revivir a un hombre que había estado sin comer 40 días. Las necesidades humanas de Jesús podrían haber sido suplidas por los ángeles en esta forma.
Quizás los ángeles desviaron a los animales salvajes que Marcos dice que estaban presentes en el desierto durante la tentación (Marcos 1:13). Dios una vez había enviado un ángel para cerrar la boca de los leones (Dan. 6:22; Heb. 11:33). Ciertamente podía hacerlo de nuevo. En Su debilitada condición, los ángeles pueden haber ayudado a Jesús por medio de mantener a raya a los animales salvajes. Quizás los ángeles ministraron a Jesús en formas espirituales también, hablando palabras de estimulo después de esta titánica lucha con Satanás.
Durante otro momento de extrema coacción espiritual, nuestro Señor fue asistido por un ángel. En el Monte de Olivos, exactamente antes de Su traición y arresto, Jesús estaba agonizando en oración. Lucas, un médico que observaba, anota que grandes gotas de sudor — como gotas de sangre — estaban cayendo a tierra de la frente angustiada de Jesús. Debe haber roto el corazón del Padre escuchar los clamores de Su Hijo.
Dios envió un ángel en esta hora de prueba para «fortalecer» a Su Hijo (Lucas 22:43). ¿Cómo fortaleció el ángel de misericordia al Hijo de Dios? No podemos decir con seguridad. Quizás lavó Su frente sudorosa — la frente que pronto sería traspasada con crueles espinas — con un vestido frío y húmedo. Quizás le dio agua para beber. Quizás el ángel, como Moisés y Elías en el monte de la transfiguración, habló con El acerca de Su partida la cual estaba esperando que se cumpliera pronto en Jerusalén (Luc. 9:31).
Cualquiera que fuera el caso, nuestro Señor recibió suficiente fortaleza del ángel ministrador porque se levantó, se encontró con sus captores, y resueltamente fue a la cruz y expió nuestro pecados. Gracias a Dios por ese ángel que fortaleció a nuestro Señor en esa noche funesta.
Dios Dio la Ley de Moisés Por Medio de Angeles
La ley, que era un ayo para llevar las personas a Cristo (Gál. 3:24), fue dada a Moisés a través del ministerio de los ángeles. Por tanto, los ángeles han ayudado a toda la humanidad para lleguen a Cristo y a la salvación. Considere el testimonio de la Biblia:
1. «Vosotros que recibisteis la ley por disposición de ángeles, y no la guardasteis» (Hechos 7:53).
2. «... fue ordenada por medio de ángeles en mano de un mediador ...» (Gál. 3:19).
3. «Porque si la palabra dicha por medio de ángeles fue firme, y toda transgresión y desobediencia recibió justa retribución, ¿cómo escaparemos nosotros, si descuidamos una salvación tan grande? ...» (Heb. 2:2-3).
4. «Dijo: Jehová vino de Sinaí, y de Seir les esclareció; resplandeció desde el monte de Parán, y vino de entre diez millares de santos [ángeles], con la ley de fuego a su mano derecha» (Dt. 33:2).
J.W. McGarvey comenta, "Estos pasajes muestran que acorde a la interpretación apostólica, Dios dio la ley a Moisés, no por medio de hablar en su propia persona, sino por medio de hablar a través de los ángeles quienes envió a Moisés, y quienes sin duda se le aparecieron visiblemente" (Nuevo Comentario Sobre Hechos de los Apóstoles, Vol. 1, Pág. 131). En su comentario sobre Gálatas añade, "No fue dada directamente por los labios divinos, como lo fue el evangelio, sino a través de la intervención de los ángeles (Dt. 33:2; Heb. 2:2); y no fue dada personalmente, sino a través de Moisés, un mediador (Dt. 5:5)" (Comentario Sobre Tesalonicenses, Corintios, Gálatas y Romanos, Pág. 269).
Fred Dickason comenta, "La Ley vino a través de los ángeles a las manos de Moisés y luego al pueblo (Gál. 3:19). Los judíos correctamente consideraban la Ley como ordenada por ángeles, y aún así fallaron en guardarla (Hch. 7:38, 52-53). Las palabras de la Ley, al menos en parte si no en todo, es considerada como hablada a través de los ángeles (Heb. 2:2) ... Esto nos ayuda a entender el gran respeto de los judíos por los ángeles y de por qué el escritor de Hebreos se toma dos capítulos para mostrar la superioridad de Cristo a los ángeles y Su reemplazo de la ley mosaica (Heb. 1:2)" (Angeles: Elegidos y Malos, Pág. 96).
Si fuéramos a hacer un "organigrama" simplificado para mostrar cómo vino la Ley de Dios al pueblo podría verse algo como esto:

Nuevamente, debemos señalar que en vista de que la ley estaba encargada de llevarnos a Cristo (Gál. 3:24), los ángeles han jugado un papel muy importante en el gran plan de Dios de la salvación. El ministerio de los ángeles trajo la Ley de Dios a la humanidad, el precursor del evangelio salvador de Cristo.
EL MINISTERIO DE LOS ANGELES — PARTE III
Guiando, Guardando, Liberando, Destruyendo
Una tercera obra del ministerio terrenal de los ángeles es guiar, guardar y liberar a los santos de Dios, dondequiera que puedan estar, cualquier cosa que necesiten, y destruir a los enemigos de Dios, quienquiera pudieran ser ellos. No está en el hombre dirigir sus propios pasos. Los hombres son como las ovejas – tienden a elegir el mal camino. Muchas veces el pueblo de Dios se ha encontrado a sí mismo en una situación demasiado grande para ellos entender o hacerle frente. Aquí es donde el ministerio de los ángeles no es solamente útil sino necesario. Los ángeles no son celosos. Ellos aman a Dios y a Su pueblo y trabajan diligentemente en su beneficio.
Angeles Guiadores
Cuando los hijos de Israel estaban haciendo su éxodo desde Egipto, el ángel del Señor los dirigió (Núm. 20:15-16). El ángel los guió durante el día en una columna de nube y de noche les dio luz en una columna de fuego (Ex. 13:21; 14:19). Dios instruyó a los israelitas a dar estricta atención al ángel, a escuchar cualquier cosa que dijera y a no rebelarse contra él en vista de que representaba a Dios mismo (Ex. 23:20-23).
Angeles Guardianes
Los ángeles guardan así como guían. El Salmo 34:7 dice, "El ángel de Jehová acampa alrededor de los que le temen, y los defiende". Aquellos que sean lo bastante inteligentes y coloquen su confianza en Dios será protegidos del desastre y el perjuicio. "Pues a sus ángeles mandará acerca de ti, que te guarden en todos tus caminos" (Sal. 91:11). En la tentación de Jesús, Satanás citó parcialmente este pasaje en un intento vano por hacer que Jesús saltara del pináculo del templo. La porción que dejó por fuera era "... que te guarden en todos tus caminos" en la primera cláusula. Como B.W. anota, "La promesa está limitada a aquellos que andan en el camino señalado para ellos" (El Pueblo del Nuevo Testamento Con Notas, Pág. 31).
Los israelitas fueron protegidos por el ángel de Dios en su conquista de Canaán. El ángel fue delante de ellos, expulsando a sus enemigos (Ex. 33:2).
Elíseo es otro ejemplo de ellos. Había probado ser un aguijón en el lado del rey de Siria. Una y otra vez Elías había frustrado sus planes por medio de revelarlos al rey de Israel. Enfurecido, el rey de Siria envió tropas a Dotán para capturar al astuto profeta. Cuando el siervo de Elíseo se levantó esa mañana, descubrió que estaban rodeados por las tropas enemigas. En efecto, la respuesta de Elíseo fue, "No tengas miedo". El sabía que los ángeles secretos de Dios — los ángeles — estaban protegiéndolo. Oró para que Dios abriera los ojos de su siervo y le diera una visión sobrenatural. Dios así lo hizo, y lo que los ojos saltones del siervo vieron casi lo atraviesan. ¡El monte estaba lleno con gente de a caballo y de carros de fuego! Esta historia se encuentra en 2 Reyes 6:8-23. ¡Léala y regocijese! "... más son los que están con nosotros que los que están con ellos" (2 Rey. 6:16). En verdad, los ángeles de Dios acampan alrededor de aquellos que temen y confían en el Señor.
Miguel, el poderoso arcángel de Dios, es un protector del pueblo de Dios (Dan. 12:1). ¡Deberíamos agradecer a Dios por la protección de Sus ángeles en el pasado, en el presente y el futuro!
Quizás la mejor referencia bíblica conocida acerca de los "ángeles guardianes" es Mateo 18:10. En este pasaje nuestro Señor dijo, "Mirad que no menospreciéis a uno de estos pequeños; porque os digo que sus ángeles en los cielos ven siempre el rostro de mi Padre que está en los cielos". El cuidado y preocupación que Jesús tenía por los niños era muy real. Los amaba, los tomó en Sus brazos, le dijo al pueblo que si no se volvían como ellos no entrarían el cielo, reprendió a Sus propios discípulos por su actitud hacia los niños. Cada niño tiene un ángel en el cielo quien toma un interés especial en ellos – tal como el Señor lo hizo. Ellos "ven el rostro del Padre" en beneficio de los niños – muchos de los cuales han sido rechazados por sus padres y madres naturales.
Herbert Lockyer pregunta, "¿Pero exactamente qué quiso decir Jesús con Su afirmación: ‘... sus ángeles en los cielos ven siempre el rostro de mi Padre que está en los cielos’ (Mat. 18:10)? ¿Tienen los niños ángeles para sí mismos? ¿Cuándo dejan de ser niños, no tienen ya más necesidad de la protección angelical? No consideramos que Jesús quiso decir que a cada niño nacido en el mundo le es dado a cargo de algún ángel individual cuya responsabilidad es velar por este, y en alguna forma u otra, suministrar ayuda al niño en las disyuntivas críticas de su vida. El lenguaje que Jesús usó sugiere que una cierta compañía de ángeles cuida colectivamente por los niños en general; la idea es esa de colectividad antes que una protección personal y particular. Jesús no dijo que sus varios ángeles, sino ‘sus ángeles’, el plural ángeles favoreciendo un cuidado corporativo antes que individual. Cada uno entre ‘los pequeños’ no es que tenga su propio ángel, sino ángeles ..."
No obstante, Pablo nos recuerda que el cuidado de los ángeles no está confinado a los niños. "... ¿No son todos espíritus ministradores, enviados para servicio a favor de los que serán herederos de la salvación?" (Heb. 1:13-14). Exactamente cómo nos ministran, no nos es dicho, pero como ellos ministraron a Jesús en los días de Su carne, de la misma manera se encargan en formas invisibles y desconocidas para los herederos de la salvación, los redimidos del Señor, sean jóvenes o viejos" (Todo Lo Que Jesús Enseñó, Págs. 448-449).
"Escuadrones de Rescate"
Muchas veces Dios ha enviado escuadrones angelicales de rescate para liberar a Su pueblo. Los ángeles extendieron su mano y metieron a Lot en su propia casa, rescatándolo de una turba de homosexuales (Gén. 19:10). Al día siguiente evacuaron a Lot y aquellos de su familia que escucharon del inminente holocausto (Gén. 19:15-16).
El joven Isaac, quien nació acorde a la promesa de Dios, fue guardado divinamente de ser sacrificado sobre el altar cuando un ángel del Señor detuvo la mano levantada de Abraham (Gén. 22:10-12). ¡Habla de la liberación en el último minuto!
Cuando Jacob estaba muriendo, bendijo al Señor por su ángel quien lo había librado del mal todos los días de su vida (Gén. 48:16). Quizás se estaba refiriendo al tiempo justo antes de encontrarse con su agraviado e indispuesto hermano Esaú. En esa ocasión, los ángeles de Dios se encontraron con Jacob (Gén. 32:1). En cualquier evento, usted y yo deberíamos estar atentos y ser agradecidos por el ministerio de la liberación angelical como lo fue Jacob en su lecho de muerte.
Dios envió un equipo de rescate para liberar de la muerte a los tres hebreos en el horno de fuego (Dan. 3:28). El escritor hebreo pudo haber tenido esto en mente cuando habló de aquellos que "apagaron fuegos impetuosos ..." (Heb. 11:34).
Un ángel guardó a Daniel de una muerte violenta cuando amordazó a las hambrientas fieras (quienes más tarde devoraron a los enemigos de Daniel antes de que llegaran al fondo). Nuevamente, el escritor hebreo se refiere a aquellos que "... taparon bocas de leones" (Heb. 11:33).
Los apóstoles de Cristo fueron puestos en exhibición, "como hombres condenados a la arena". Pablo dijo, "... pues hemos llegado a ser espectáculo al mundo, a los ángeles y a los hombres" (1 Cor. 4:9). Los ángeles hicieron mas que simplemente observar las pruebas de los apóstoles con comprensivo silencio. Liberaron a los apóstoles de la cárcel (Hch. 5:19). Pedro escapó de la cárcel con la ayuda de un ángel en la víspera de su ejecución (Hch. 12:6-11). En su último documento inspirado Pablo escribe que fue "... librado de la boca del león" (2 Tim. 4:17). Aunque algunos ven al león como el diablo (el diablo es asemejado a un león en 1 Ped. 5:8), esta puede ser una referencia a una verdadera liberación de una bestia salvaje, quizás en la arena donde muchos cristianos fueron arrojados a los leones. En 1 Corintios 15:32 Pablo escribió, "Si como hombre batallé en Efeso contra fieras, ¿qué me aprovecha? ..." Nuevamente, algunos ven la referencia a las bestias salvajes como seres humanos, pero no es irrazonable pensar que Pablo ciertamente pudo haber sido liberado de animales salvajes. Si es así, no nos sorprenderíamos al encontrar ángeles como la fuente de su liberación.
El Angel de la Muerte
No solamente los ángeles guían, guardan y liberan a los santos de Dios de los problemas, dieron la vuelta y atribularon a los enemigos de Dios – ¡aún hasta el punto de la muerte! ¡No quisiera ser enemigo de Dios! El ángel de Jehová, acorde a Salmo 35:5-6, persigue a aquellos que pelean contra Dios y Su pueblo. "5Sean como el tamo delante del viento, y el ángel de Jehová los acose. 6Sea su camino tenebroso y resbaladizo, y el ángel de Jehová los persiga".
Por ejemplo, los ángeles castigaron a los hombres de Sodoma con ceguera (Gén. 19:11). La misma cosa ocurrió a todo un ejército sirio (2 Rey. 6:18). El Salmo 78:49 nos informa que fue "... un ejército de ángeles destructores" el que desencadenó las 10 plagas que retumbaron a través del antiguo Egipto.
En una noche nefasta, el ángel de Jehová atacó con dureza a 185.000 soldados sirios haciendo que Senaquerib, rey de Asiria, levantara su sitio contra Jerusalén (2 Rey. 19:35). Cuando David pecó por censar al pueblo, un ángel destruyó 70.000 israelitas y estuvo a punto de destruir toda Jerusalén cuando Dios detuvo su mano (2 Sam. 24:15-17). David vió el pavoroso ángel de pie entre el cielo y la tierra, con una espada desnuda en su mano, extendida contra la santa ciudad (1 Cr. 21.15). El ángel destructor "mató a muchos israelitas que murmuraron" (1 Cor. 10:10).
Un ángel del Señor hirió inmediatamente al rey Herodes porque no dio a Dios la gloria por su habilidad oratoria. Fue afligido gravemente con gusanos y sufrió una muerte terrible (Hch. 12:21-23).
En el libro del Apocalipsis, los siete ángeles con las siete plagas postreras causaron estragos sobre los enemigos de Dios. "10El quinto ángel derramó su copa sobre el trono de la bestia; y su reino se cubrió de tinieblas, y mordían de dolor sus lenguas, 11y blasfemaron contra el Dios del cielo por sus dolores y por sus úlceras, y no se arrepintieron de sus obras" (Ap. 16:10-11). Ola tras ola de horribles castigos son infligidos sobre la humanidad testaruda y no arrepentida por los ángeles de Dios.
Resumen
¿Qué hemos aprendido? Que los ángeles son enviados por Dios para guiar a Su pueblo, guardarlos del peligro y daño, para liberarlos del mal. De la misma manera, los ángeles son usados por Dios para causar tormento, castigar y aún ejecutar a Sus enemigos. Esforcémonos por vivir piadosamente como Abraham quien fue llamado "amigo de Dios". Cuidémonos de no volvernos amigables con los caminos del mundo impío porque "... Cualquiera, pues, que quiera ser amigo del mundo, se constituye enemigo de Dios" (Stg. 4:4).
EL MINISTERIO DE LOS ANGELES — PARTE IV
Los ángeles son llamados algunas veces "vigilantes" (Dan. 4:13,17,23). Este título indica su interés en y custodia (o protección) de los creyentes. Los ángeles siempre han vigilado al pueblo de Dios. La iglesia no es la excepción a esta regla. Los ángeles vigilan la nueva sociedad de Dios, la iglesia.
Los Angeles Observan la Iglesia
En el contexto de la iglesia en la adoración, Pablo declara que los ángeles nos observan (1 Cor. 11:10). La iglesia (ekklesia) es el pueblo de Dios llamado-fuera. El los ha llamado a salir del mundo de pecado a la comunión gloriosa hecha posible a través de la sangre derramada de Su Hijo, Jesucristo. Dios compró la iglesia con Su propia Sangre (Hch. 20:28 - Biblia de las Américas). Cristo amó a la iglesia y se entregó a Sí mismo por ella (Efe. 5:25). Los ángeles – aún cuando no han experimentado la redención a través de la sangre – también aman la iglesia. Ellos están muy interesados en usted y en mí.
Los ángeles se regocijan en el cielo cuando un pecador en la tierra se arrepiente del pecado y vuelve a Dios (Luc. 15:10). Piense por un momento cómo los ángeles deben haber celebrado el día de Pentecostés cuando cerca de 3.000 personas se arrepintieron y fueron bautizadas en el nombre de Jesucristo para el perdón de los pecados (Hch. 2:38). Esa narración continua diciendo que los que gustosamente recibieron la Palabra fueron bautizados, y el Señor los añadió a la iglesia, y continuaron en la vida cristiana con alegría. Si hubo gozo en Jerusalén debe haber habido regocijo en el cielo.
Los Angeles Interesados en Nuestras Oraciones
Un ejercicio espiritual de los cristianos primitivos fue la perseverancia en la oración (Hch. 2:42). La oración era una parte importante de su vida cristiana, tanto pública como privada. Oraban a Dios a través de Su Hijo, Jesucristo. La oración, para ser efectiva, debe ser ofrecida a Dios en el nombre de Jesús (Jn. 14:6,13-14). Pero en Apocalipsis 8:3-4, descubrimos una dimensión adicional – un ángel se coloca delante de Dios y le es dada las oraciones de los santos. El, a su vez, las ofrece a Dios. "3Otro ángel vino y se paró ante el altar con un incensario de oro, y se le dio mucho incienso para que lo añadiera a las oraciones de todos los santos sobre el altar de oro que estaba delante del trono. 4Y de la mano del ángel subió ante Dios el humo del incienso con las oraciones de los santos".
Esto no significa que debamos orarle a los ángeles. Tal cosa está prohibida en las escrituras. No debemos adorar a los ángeles (Col. 2:18; Ap. 22:8-9). Ni debemos ofrecer incienso al Señor. Pero debemos estar enterados que el ministerio de los ángeles y las oraciones de los santos están entrelazados. Los ángeles están interesados en las oraciones de la iglesia.
Los Angeles Observan la Iglesia en la Adoración
Los ángeles también están interesados en la adoración de la iglesia. Quizás esto es por lo que Pablo amonesta a las mujeres adoradoras en la iglesia en Corinto acerca de orar a Dios con sus cabezas descubiertas — "por causa de los ángeles" (1 Cor. 11:10). Es evidente (aunque el significado de este pasaje no es generalmente acordado) que los ángeles son observadores celestiales de las reuniones de adoración de la iglesia. ¿Qué ven ellos cuando "visitan" cada Domingo? ¿Adoradores o cuchicheadores? ¿Cantantes o dormidores? ¿Participantes o miembros de banca?
Pablo también vio apropiado advertir a un joven ministro, Timoteo, acerca de mostrar favoritismo en la selección y nombramiento de los líderes de la iglesia. "21Te encarezco delante de Dios y del Señor Jesucristo, y de sus ángeles escogidos, que guardes estas cosas sin prejuicios, no haciendo nada con parcialidad. 22No impongas con ligereza las manos a ninguno, ni participes en pecados ajenos. Consérvate puro" (1 Tim. 5:21-22). La presencia de los ángeles debería servir como un incentivo en cuanto a cómo debemos conducirnos nosotros mismos en la casa de Dios, que es la iglesia (1 Tim. 3:15). Comprendiendo que los ángeles están presentes y observando, deberíamos añadir algo del decoro necesario y dignidad a nuestras reuniones de adoración.
Los Angeles Interesados en el Mensaje de Redención
Aunque los ángeles de Dios no han experimentado redención a través de la sangre de Jesús, tienen un fuerte deseo por conocer más acerca de este tema maravilloso. El apóstol Pedro escribió que los ángeles, como los profetas del pasado, buscan saber más acerca de la salvación. "10Los profetas que profetizaron de la gracia destinada a vosotros, inquirieron y diligentemente indagaron acerca de esta salvación, 11escudriñando qué persona y qué tiempo indicaba el Espíritu de Cristo que estaba en ellos, el cual anunciaba de antemano los sufrimientos de Cristo, y las glorias que vendrían tras ellos. 12A éstos se les reveló que no para sí mismos, sino para nosotros, administraban las cosas que ahora os son anunciadas por los que os han predicado el evangelio por el Espíritu Santo enviado del cielo; cosas en las cuales anhelan mirar los ángeles" (1 Ped. 1:10-12).
Los profetas, quienes comparten este deseo intenso con los ángeles, estaban informados que la razón por la que no podían entender sus propias profecías inspiradas por el Espíritu con respecto al Redentor era porque no se estaban sirviendo para sí mismos. ¡Estaban era sirviendo a nosotros! ¡Que "individuos tan privilegiados" somos! Los ángeles, quienes también tienen el deseo de entender el maravilloso plan de la salvación, no se les permitió penetrar plenamente en los misterios del evangelio porque ellos, también, fueron enviados para servir a aquellos que heredarán la salvación (Heb. 1:14) — ¡usted y yo!
¿Impide esto a los santos ángeles de tratar de aprender más? No. Y tampoco hay nada de incorrecto con esto. Dios no reprendió a los profetas o a los ángeles por tratar de adquirir un entendimiento mayor de las cosas espirituales. En efecto, de Efesios 3:10, parece que aún Dios quiere que los ángeles sepan acerca del evangelio. En ese pasaje, Pablo testifica que Dios le dio la gracia de predicar a los gentiles las inescrutables riquezas de Cristo y de aclarar a todos el misterio, el cual, por los siglos anteriores estuvo escondido en Dios. Pero note luego lo que añade, "para que la multiforme sabiduría de Dios sea ahora dada a conocer por medio de la iglesia a los principados y potestades en los lugares celestiales" (v.10). ¿Quiénes son los principados y potestades en los lugares celestiales? No otros que los ángeles (véase también Efe. 1:21; Col. 1:16; 2:10). B.W. Johnson señala que la multiforme sabiduría de Dios fue dada a conocer por medio de la predicación del evangelio a tres grupos: (1) A los judíos, (2) a los gentiles, (3) a los ángeles.
¿Cuán bien informados están los ángeles por medio de la enseñanza y predicación en nuestras iglesias? ¿Cuánto aprenden acerca del evangelio por medio de escuchar las lecciones enseñadas en nuestras clases bíblicas? ¿Qué están descubriendo ellos acerca de la más grande historia jamás dicha en los sermones que nuestros predicadores están predicando? ¿Oh esta es la historia más grande nunca dicha? Pablo se propuso no saber nada sino "a Jesucristo, y a éste crucificado" (1 Cor. 2:2). Los ángeles deben haber aprendido mucho por medio de "escuchar a escondidas" su enseñanza y predicación. ¿Qué están aprendiendo ellos de la enseñanza y predicación en su congregación?
El Teatro Angelical
Los ángeles en el cielo también están muy interesados en nuestras luchas día a día. Pablo escribió, "Porque según pienso, Dios nos ha exhibido a nosotros los apóstoles como postreros, como a sentenciados a muerte; pues hemos llegado a ser espectáculo al mundo, a los ángeles y a los hombres" (1 Cor. 4:9).
A.S. Joppie comenta, "La palabra espectáculo (Gr. theatron) se refiere al antiguo teatro romano o coliseo en el que se sentaban 80.000 personas. En este gran teatro los así llamados gladiadores peleaban para entretener al emperador y deleitar a los amorosos romanos. Los corazones impíos de los romanos se volvieron tan depravados que los hombres peleaban con bestias salvajes de toda clase, con toros salvajes, con leones muertos de hambre y semejantes. Roma alcanzó la profundidad de su depravación cuando seres humanos – los cristianos – fueron traídos y sometidos a toda clase de torturas para entretenimiento. Pablo dice que este mundo es como un gran teatro y que los ángeles están mirando y observando. Los ángeles están mirando todos los días cómo se levanta usted por Jesucristo. Observan cómo pelea por la verdad y lo correcto" (El Ministerio de los Angeles, Pág. 72).
Pablo mismo testificó, "... batallé en Efeso contra fieras, ..." (1 Cor. 15:32). ¿Estas "fieras" eran meramente hombres con una conducta como de fieras o eran realmente animales salvajes a quienes Pablo fue arrojado? El no sería la primera persona piadosa en ser arrojada a las fieras y librada por los ángeles (Dan. 6:22). ¿Y no testificó también el gran apóstol, "... Así fui librado de la boca del león" (2 Tim. 4:17)? Esta podría ser una referencia a Satanás, el "león rugiente" (1 Ped. 5:8), o una fiera real. Cuando Jesús fue tentado en el desierto, las fieras estaban presentes, pero los ángeles pueden haberlo protegido en Su estado de debilidad física (Mr. 1:13).
Los ángeles testifican la lucha espiritual de los santos de Dios en la tierra. Quizás vieron el rostro de Esteban porque la Biblia dice que durante su prueba ante el Sanedrín, su rostro era "como el rostro de un ángel" (Hch. 6:15). Algunos consideran que Hebreos 12:1, la "grande nube de testigos", es una referencia a los ángeles observándonos. Si es así, todos los ángeles alrededor de nosotros están observando, esperando, fortaleciéndonos en la pelea espiritual.
"¡Este mundo es un gran espectáculo! ¡Los ángeles nos están contemplando! ¡Cuán solemne advertencia para cada uno de nosotros! ¡Cuán cuidadosamente debemos caminar! ¡Cuán cuidadosamente debemos hablar! ¡Por que los ángeles están cerca!" (El Ministerio de los Angeles, Pág. 73).
EL MINISTERIO DE LOS ANGELES — PARTE V
Los Angeles Están Presentes en la Muerte
Uno de los aspectos más fascinantes y reconfortantes del servicio de los ángeles en beneficio de los santos es el hecho de que nos ministran, aún en la muerte. El servicio que prestan en nuestro beneficio no termina en la muerte sino que continua hasta que estemos "seguros en los brazos de Jesús". Dependemos de los ángeles de Dios más de lo que jamás sabremos.
¿Qué Ocurre en la Muerte?
¿Qué sucede cuando una persona muere? ¿A dónde va el espíritu? ¿Cómo llega allí? ¿Hay alguna dificultad en ir del Punto A al Punto B? ¿Hay algunas fuerzas que busquen impedir su llegada a salvo?
Estas no son preguntas triviales. Son extremadamente importantes y merecen una mirada sincera, respuestas bíblicas. Interesantemente, los ángeles juegan una parte importante en estas respuestas.
La Biblia dice, "... Bienaventurados de aquí en adelante los muertos que mueren en el Señor ..." (Ap. 14:13). Para el creyente, la muerte es un evento bendito o feliz. Qué maravillosa seguridad nos da saber que nuestros pecados son perdonados y que tenemos un hogar esperándonos en el cielo (1 Jn. 5:13).
El apóstol Pablo testificó que estar "ausentes del cuerpo" era estar "presentes con el Señor" (2 Cor. 5:8). Cuando un cristiano muere, su espíritu parte para estar "con Cristo" (Fil. 1:23). ¿Dónde está el Señor? Está en el cielo, sentado a la diestra de Dios (Mr. 16:19; Heb. 1:3; Hch. 2:33 y otros). ¿A dónde va el espíritu de un creyente en la muerte? ¡A estar "con el Señor" – en el cielo!
El Desfile Desde el Paraíso
Antes de Cristo levantarse del sepulcro y ascender al cielo, "llevando cautiva la cautividad" (Efe. 4:8), los espíritus de los justos iban al Paraíso.
Jesús mismo dijo al ladrón arrepentido que estaría con El en el paraíso (Luc. 23:43). En la muerte sus espíritus fueron a ese lugar. El Paraíso es un lugar muy parecido al cielo. Es un lugar de reposo y consolación (Luc. 16:25). Es uno de los dos compartimientos en el hades, la morada invisible de los muertos. Está separado del tártaro, un lugar horrible de sufrimiento, por una gran sima (Luc. 16:26).

¿Cómo Hace el Espíritu (Humano) Para Ir de Aquí a Allí?
¿Cómo hace el espíritu de un creyente en Cristo para ir de la tierra al Paraíso (o Seno de Abraham)? ¡Por el ministerio continuo de los ángeles de Dios! Jesús declaró que cuando el mendigo Lázaro murió, fue "llevado por los ángeles al seno de Abraham" (Luc. 16:22). Los ángeles son una fuente de transporte al paraíso en el hades cuando morimos.
La muerte es la separación del espíritu del cuerpo. Santiago escribió, "el cuerpo sin el espíritu está muerto" (Stg. 2:26). Cuando una persona muere, su cuerpo es consignado a la tierra de donde vino, pero el espíritu vuelve a Dios que lo dio (Ec. 12:5,7). Sabemos cómo retorna el cuerpo al polvo. Con cariño consignamos los cuerpos de nuestros seres queridos al seno de la Madre Tierra. Pero ¿cómo es que el espíritu vuelve a Dios? Esto está completamente fuera de nuestras manos. ¡Pero los espíritus de los nuestros que se han marchado están en buenas manos! El espíritu de un creyente es transportado afectuosamente hasta el Seno de Abraham, o Dios, por los ángeles (Luc. 16:22). ¡Gracias sean dadas a Dios por ministerio de cuidado constante y continua por parte de los ángeles!
El apóstol Pablo describió la muerte como "el último enemigo" (1 Cor. 15:26). Pero aún en la muerte el cristiano es vencedor. El cuerpo, consignado a la tierra, eventualmente será resucitado cuando Jesús retorne. Por consiguiente, el sepulcro no ha vencido (1 Cor. 15:55). El espíritu ya ha aligerado su camino a casa con Dios de manera que no hay "aguijón" en la muerte.
‘Entre’ el Cielo y la Tierra
Entre el cielo y la tierra hay una vasta expansión de aparentemente espacio sin fin. Si el espíritu debe "volver a Dios", debe pasar a través de esta increíble expansión de atmósfera. Un pasaje nos advierte que Satanás, el enemigo del alma, es el "príncipe de la potestad del aire" (Efe. 2:2). El diablo y sus ángeles malignos gobiernan este espacio aéreo. Pablo también añade que nuestra batalla no es contra carne y sangre sino contra el mundo espiritual de maldad – "... contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes" (Efe. 6:12).
En vida, los ángeles malos buscan separar a los creyentes de Dios y de Cristo (Rom. 8:38). No hay razón para pensar que renuncien inesperadamente a sus esfuerzos satánicos cuando muere un creyente. Si Satanás deseaba el cuerpo de Moisés (Judas 9), ¿cuánto más estará interesado en arrebatar a los espíritus de los creyentes de Dios? Por eso Dios envía sus ángeles para transportar los espíritus de Sus hijos a un hogar seguro. Note que esto es más que simplemente una escolta angelical; los ángeles transportaron a Lázaro al Seno de Abraham (o paraíso) como preámbulo de su hogar eterno.
Si solamente nuestros ojos pudieran ser abiertos en algo como el siervo de Eliseo, veríamos el conflicto eterno que está ocurriendo en estos momentos en los cielos de arriba. Todo esto es por nuestra causa, por nuestro bien. Qué batalla la que se debe estar encolerizando en los mundos celestiales invisibles por las almas de los hombres –en la vida y en la muerte. Piense cuán valiente y fielmente los ángeles de Dios protegen los espíritus de los que partieron quienes han abordado el "Ultimo Vuelo" a la Nueva Jerusalén. Piense en cuán atrevidos y diabólicos deben ser los esfuerzos de los ángeles de Satanás quienes malograrían esta misión si pudieran. Pero no pueden. Pedro escribe que nuestro hogar eterno está guardado por el poder de Dios (1 Ped. 1:5). El idioma griego indica una "guarnición de protectores" ["protegidos bajo custodia" N.T. Interlineal Griego Español, Francisco Lacueva]. Dios colocó querubines y una espada encendida en el Edén para guardar el árbol de la vida de aquellos que buscara entrar en el huerto (Gén. 3:24). Ha colocado centinelas fieles en el cielo para guardar nuestras mansiones. Ninguna fuerza maligna puede despojar a los ángeles de su cargo inapreciable.
¿Qué Tan Lejos Hasta el Cielo?
¿Qué tan lejos está el vuelo final hasta el cielo? ¿Cuánto tiempo toma el vuelo? Cualquiera que haya viajado con niños sabe cuán importante son preguntas como estas. ¿Qué tan lejos está? ¿Vamos a estar siempre allí? ¿Cuántos kilómetros más? ¿Cuántos minutos más? Dios quiere que Sus hijos sepan acerca de este viaje.
Acorde a Pablo, suena como un asunto de segundos – "... ausentes del cuerpo, y presentes al Señor" (2 Cor. 5:8). Charles Spurgeon dijo, "Solamente de inmediato y estamos ahí".
Considere cuan lejos está el cielo. Los astrónomos modernos nos dicen que estamos al menos a 10 billones de años luz del borde del universo. Un año luz es calculado como la distancia que la luz puede viajar en un año, moviéndose a la velocidad de 300.000 kilómetros por segundo. Esto significa que se tomarían 10 billones de años, viajando a la velocidad de la luz, solo para llegar al borde de nuestro universo. ¡Y más allá de eso está el cielo!
No se preocupe. Ya hemos aprendido que una característica asombrosa de los ángeles es su increíble rapidez con que pueden moverse de un punto a otro. Cuando Dios envía Sus ángeles, viajan más rápido que la velocidad de la luz. Esto desafía las leyes de la naturaleza, pero los ángeles están por encima de las leyes de la naturaleza. Son seres sobrenaturales que pueden hacer cosas sobrenaturales porque están dotados con poderes sobrenaturales de origen sobrenatural — el Dios Todopoderoso. Los ángeles vienen y van "volando con presteza" (Dan. 9:21). Hable acerca de una "plataforma espacial".
Nunca Estamos Solos
El cristiano nunca tiene que cruzar el "frío Jordán" solo. No estamos solos cuando cruzamos el valle de sombra de muerte (Sal. 23:4). El Señor ha prometido que nunca nos dejará ni nos olvidará (Heb. 13:5). Jesús prometió a Sus discípulos que nunca los dejaría sin consuelo. Les envió al Consolador, el Espíritu Santo (Jn. 14:16,26). Ni nos ha dejado para que nos defendamos por nosotros mismos. Tenemos la presencia moradora del Espíritu Santo para consolar, convencer y aconsejar. Y tenemos la presencia siempre permanente y observadora de los ángeles de Dios. La presencia de los ángeles en nuestras vidas – particularmente en el momento de la muerte – verifica la realidad bíblica de que nunca estamos solos.
LOS ANGELES Y LA SEGUNDA VENIDA DE CRISTO
Mas de 300 veces los escritores de la Biblia declaran que Jesucristo viene de nuevo. Cada escritor en el Nuevo Testamento anuncia con antelación la segunda venida de nuestro Señor (Mr. 8:38; Jn. 14:3; 1 Tes. 4:16; Stg. 5:8; 1 Ped. 5:4; Judas 14-15; y otros). La doctrina de la segunda venida de Cristo está firmemente establecida en las Escrituras. Lo que también es visto claramente es el importante papel que los ángeles de Dios jugarán en ese evento largamente esperado.
Los Angeles Acompañarán a Cristo Personalmente
Jesús viene de nuevo pero no viene sólo. Estará acompañado por los ángeles del cielo en Su gran retorno. Los ángeles anunciaron el nacimiento de Cristo, le ministraron después de Su tentación y antes de la traición y arresto, estuvieron listos para ayudarle en la cruz y retornarán en triunfo con El en la segunda venida.
Tenemos las propias palabras de Jesús sobre esto: " Porque el Hijo del Hombre vendrá en la gloria de su Padre con sus ángeles, y entonces pagará a cada uno conforme a sus obras" (Mat. 16:27). Los ángeles, compañeros de toda la vida de Jesús antes de Su nacimiento y primera venida a la tierra, estarán con El cuando retorne una segunda vez. ¡Cuan glorioso espectáculo será estar con El cuando regrese una segunda vez con cientos de miles de seres angelicales!
Los ángeles acompañantes son descritos como seres "santos" y "poderosos". Son llamados "santos" en Mat. 25:31, Mr. 8:38; Luc. 9:26. "Santo" implica que son de naturaleza espiritual y pura. Son ángeles de justicia. También son llamados "poderosos" en 2 Tes. 1:7. "Poderoso" sugiere su imponente fortaleza física. Los ángeles que vienen con Cristo son iguales espiritual y físicamente para sus tareas.
El Sonido de Trompeta
Cuando los ángeles desciendan con Cristo al final del tiempo, lo harán así al sonido de trompeta. "En un momento, en un abrir y cerrar de ojos, a la final trompeta; porque se tocará la trompeta, y los muertos serán resucitados incorruptibles, y nosotros seremos transformados" (1 Cor. 15:52; cfr. 1 Tes. 4:16; Mat. 24:31). La explosión desde la trompeta será la señal para los ángeles en el cielo para que inicien su descenso con Cristo a la tierra.
Los Angeles Reunirán a los Escogidos
¿Por qué van a venir los ángeles? ¿Por qué Dios los envía con Jesús? La Biblia dice así porque ellos van a reunir a los salvos desde los cuatro ángulos de la tierra. Los ángeles saben dónde están. Los han estado observando y protegiendo por muchos años. Jesús dijo, "Y entonces enviará sus ángeles, y juntará a sus escogidos de los cuatro vientos, desde el extremo de la tierra hasta el extremo del cielo" (Mr. 13:27).
Pablo escribió, "Luego el fin, cuando entregue el reino al Dios y Padre, cuando haya suprimido todo dominio, toda autoridad y potencia" (1 Cor. 15:24). El retorno de Cristo significa la condenación para los ángeles malos. Al mismo tiempo, los santos ángeles serán usados para reunir a los elegidos para ser entregados al Padre.
Los Segadores Celestiales
Los ángeles que vienen con Jesús separarán a los malos de los justos. Escuche a nuestro Señor: "Así será al fin del siglo: saldrán los ángeles, y apartarán a los malos de entre los justos" (Mat. 13:49). Los ángeles saben quién es hijo de Dios y quien es hijo del diablo. No cometerán errores.
En la parábola de la cizaña que había sido sembrada entre el trigo (Mat. 13:24-30, 36-39), Jesús identificó a los individuos como sigue: [Véase el diagrama en la página siguiente].
Será la obligación solemne de estos "segadores celestiales" quitar del reino de Cristo a todos aquellos que hacen lo malo y hacen que otros pequen (Mat. 13:41). Los insinceros serán quitados por los ángeles – ¡no habrán más hipócritas en la iglesia! Los ángeles sabrán quién es sincero y quién no, quiénes son justos y quiénes farisaicos, quiénes son pecadores y quiénes son santos. Los ángeles recogerán la cizaña (los hijos del diablo) y la atarán para que esperen la sentencia (Mat. 13:30).
Los Angeles Escucharán a Cristo Confesar o Negar a los Hombres
Los ángeles que trabajarán con Cristo en ese día funesto lo escucharán confesar o negar a los hombres. Este debe ser uno de los aspectos más pasmosos y estremecedores de su obra. Jesús dijo que cualquiera que lo hubiere confesado delante de los hombres cuando estuvieron en la tierra, "... el Hijo del Hombre le confesará delante de los ángeles de Dios" (Luc. 12:8).
Casi podemos imaginarnos Sus palabras. "Si, Padre, este es uno de los que no se avergonzó de confesarme delante de sus amigos, familia, compañeros. El es digno de entrar al cielo". ¡Cómo se regocijarán los ángeles! ¿Pero puede usted imaginarse las miradas de vergüenza y tristeza que vendrán sobre sus rostros cuando el Hijo de Dios niegue y desherede a los hombres? La Biblia dice que Cristo negará, o desheredará a los hombres que lo negaron "delante de los ángeles de Dios" (Luc. 12:9). Si Pedro lloró amargamente cuando negó a Cristo, piense cuán horrible será el llanto cuando Cristo niegue a los hombres. Encontramos estas palabras de condenación en Mateo 7:23, "Y entonces les declararé: Nunca os conocí; apartaos de mí, hacedores de maldad".
Esta será una experiencia estremecedora para los ángeles al escuchar a Cristo confesar a los hombres delante de ellos. Será una experiencia pasmosa para aquellos que escuchen a Cristo decir, "¡Apartaos! ¡Nunca os conocí!" Que día agridulce será para los ángeles.
Los Ejecutores del Juicio Eterno
La Biblia dice que los ángeles de Dios serán los ejecutores finales del juicio. Judas, el hermano de nuestro Señor, cita a Enoc, el séptimo desde Adán, diciendo, "14De éstos también profetizó Enoc, séptimo desde Adán, diciendo: He aquí, vino el Señor con sus santas decenas de millares, 15para hacer juicio contra todos, y dejar convictos a todos los impíos de todas sus obras impías que han hecho impíamente, y de todas las cosas duras que los pecadores impíos han hablado contra él" (Judas 14-15).
Aquellos a quienes los ángeles han recogido y atado serán castigados con la destrucción eterna, expulsados por siempre de la presencia del Señor (2 Tes. 1:8-9). Será una obligación triste para los ángeles el "echarlos en el horno de fuego" donde será "el lloro y el crugir de dientes" (Mat. 13:41-42, 49-50).
Esto no será sólo para los pecadores y fingidos creyentes que serán arrojados al lago de fuego. El diablo mismo y todos sus ángeles serán arrojados al infierno. En efecto, el infierno fue "preparado para el diablo y sus ángeles" (Mat. 25:41). En Apocalipsis 20, Juan ve un ángel descendiendo del cielo quien agarra a Satanás y lo ata y arroja al abismo por mil años (Ap. 20:1-3). Más tarde, el diablo es arrojado al lago de fuego donde es atormentado día y noche por los siglos de los siglos (Ap. 20:10). ¿Quién lo arroja en este? No sería sorprendente en absoluto si fuera el mismo ángel, porque esa es la obligación de los ángeles.
Resumen
Con el lanzamiento de Satanás y sus ángeles al infierno, la obra sombría de los ángeles de Dios se terminará. Nunca mas tendrán que pelear con las fuerzas del mal. Nunca mas tendrán que dejar el hermoso cielo con rapidez para venir a la tierra de maldad y de ayes. Junto con los salvos de todas las épocas disfrutarán de una vida de paz y alabanza en el cielo.
¿EXISTEN LOS ANGELES HOY EN DIA?
¿Aún existen los ángeles? ¿Están presentes con nosotros hoy en día? ¿Aún intervienen en los asuntos de los hombres? Preguntas como estas pueden haber estado corriendo por nuestra mente a través de este estudio de lo que la Biblia dice acerca de los ángeles.
Estas son preguntas perfectamente legítimas para hacer. Merecen respuestas honestas, y basadas en la Biblia. Es del todo bueno y agradable leer las narraciones excitantes de los ángeles en la Biblia. ¿Quién no se ha emocionado con la historia de la liberación de Daniel del foso de los leones? "Mi Dios envió su ángel" exultó [saltar de alegría] Daniel (Dan. 6:22). ¡Grandioso! ¡Maravilloso! ¡Tremendo! ¿Pero qué de nosotros los mortales hoy en día? ¿Dios tiene aún sus ángeles? ¿Aún los envía para que nos ayuden? ¿Aún intervienen en nuestro beneficio? Si es así, ¿por qué no sentimos su presencia más de lo que hacemos? ¿Por qué no los vemos como Abraham, Jacob, Gedeón y muchos otros lo hicieron?
La Respuesta es Si
Los ángeles aún están con nosotros. No se ha hecho tiras la evidencia bíblica que apunte a su retirada inesperada de los asuntos humanos. Dios no ha "hecho volver" a los ángeles. En vista de que no mueren (Luc. 20:36), sabemos que no están muertos. Ni tampoco están durmiendo. La Biblia aún dice que los ángeles son enviados para ser espíritus ministradores de aquellos que heredarán la salvación (Heb. 1:14). Si eso no es para usted y para mí, entonces ¿para quién? Todos aquellos que han sido salvos por el poder de Dios son ministrados por los ángeles de Dios.
Los Angeles: Una Nueva Doctrina del Nuevo Testamento
Los escritores del Nuevo Testamento escribieron constantemente de la presencia y ministración de los ángeles en sus días. Alguien puede objetar neciamente la angeología del Nuevo Testamento, afirmando, "Los ángeles existieron – en el Antiguo Testamento". Pero eso es puro contrasentido. Una y otra vez la presencia y ministerio de los ángeles es mencionado en el Nuevo Testamento.
Aún Pablo nos dice que nuestra lucha actual no es contra carne y sangre. A eso es lo que algunos quisieran reducirla – a lo visible. Hoy día no es sofisticado o racional creer en los ángeles o los demonios. Pero Pablo dice que nuestra lucha es "... contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes" (Efe. 6:12). ¿Pablo meramente estaba viendo cosas? ¿Estaba alucinando cuando escribió eso? No lo creemos. Nuestra lucha es aún la misma; nuestra fuente de ayuda es incambiable – los ángeles de Dios.
Hospedando Angeles Sin Saberlo
Un tercer argumento para respaldar el ministerio continuo de los ángeles es Hebreos 13:2. El escritor hebreo indica que algunos del pueblo de Dios han hospedado un ángel de Dios sin saberlo. ¿Cómo sabe usted que no ha hospedado un ángel sin darse cuenta? La posibilidad siempre existe. Mientras haya ángeles, habrán oportunidades para la hospitalidad (lit., "el amor por los extraños").
Alguien podría preguntarse (y es legítimo el hacerlo así), "¿Cómo sé que el extraño a mi puerta no es un ángel?" ¿O uno que viaja haciendo autostop en la carretera? No lo sabemos. Quizás eso es por lo que la Biblia nos anima a hacer el bien a todos los hombres, especialmente a aquellos de la familia de la fe (Gál. 6:10). Pero regrese al indigente o al vagabundo en la puerta. Si un ángel se le apareció, sus acciones y conducta siempre serán consistentes con las virtudes bíblicas (eso es, veracidad, honestidad, virtud, diligencia, etc.).
Dando Protección y Liberación
Cuarto, si los ángeles no existen ya más o no intervienen en los asuntos de los hombres, cómo podemos dar explicación a las muchas experiencias que los creyentes han tenido de ser protegidos providencialmente de perjuicios o aún liberados divinamente de la muerte? ¿No dice la Biblia que el ángel del Señor acampa alrededor de aquellos que temen a Dios y los defiende? (Sal. 34:7)? Aquellos que ponen su confianza en Dios y hacen de El su habitación les es prometido la protección angelical. Los ángeles de Dios nos guardarán en todos nuestros caminos (Sal. 91:9-11). Aún el diablo conoce ese versículo y una vez se lo citó a Jesús en un intento vano por hacer que abusara de Sus poderes (Mat. 4:6). ¿Por qué tendría el diablo los buenos versículos? ¿Por qué el pueblo de Dios – a quienes fueron escritos los versículos – no los afirman, los creen, y viven por ellos?
"La gran mayoría de los cristianos pueden recordar algún incidente en el que sus vidas, en momentos de peligro crítico, han sido preservados de una manera inusual – un accidente aéreo, un carro casi destrozado, una tentación feroz. Aunque pudieron no haber visto ángeles, su presencia podría explicar porque la tragedia fue evitada. Siempre deberíamos estar agradecidos por la bondad de Dios, quien usa estos amigos maravillosos llamados ángeles para protegernos. La evidencia de la Escritura como también la experiencia personal nos confirma que guardianes individuales, ángeles guiadores cuidan al menos alguno de nuestros caminos, y rondan de modo protector sobre nuestras vidas" (Los Angeles: Los Agentes Secretos de Dios", Págs. 106-107).
Los Angeles Continúan Observando a la Iglesia
Si la iglesia aún está en adoración, entonces los ángeles aún están ocupados. Mientras exista la iglesia en la tierra, así será con los ángeles. ¿Por qué? Porque una de las obligaciones de los ángeles es observar la iglesia. Ellos velan por una variedad de razones: para regocijarse por el arrepentimiento (Luc. 15:7); para escuchar las oraciones de los santos (1 Cor. 11:10); para aprender mas acerca de la maravillosa historia de la redención (Efe. 3:10).
Jesús prometió que las puertas del Hades (la muerte) nunca prevalecerían contra Su iglesia (Mat. 16:18). No han prevalecido. La iglesia aún existe. Mientras haya una iglesia en la tierra, habrán ángeles para observar y velar.
Desde Aquí Hasta la Eternidad
Finalmente, por causa de nuestra misma alma, los ángeles fuera mejor que aún existieran hoy día porque ellos son nuestro tiquete a la eternidad. Jesús dijo que cuando una persona muere, su espíritu es "llevado por los ángeles" a la presencia de Dios (Luc. 16:22). Tendríamos una mejor esperanza si los ángeles están aún alrededor cuando llegue el momento de morir. Pero ese no es el mejor momento. ¡El mejor momento es ahora! Si creemos esto en la muerte, deberíamos creerlo en la vida! Una fe no buena por la cual vivir ciertamente no es una fe por la cual morir.
¿Por Qué No Los Vemos Visiblemente?
Si todo esto es cierto, ¿en realidad por qué no vemos a los ángeles hoy día? Las personas en la Biblia lo hicieron, a menudo los reconocieron como mensajeros del cielo, postrándose sobre sus rostros, aún intentando adorarlos. Quizás la razón por la cual los ángeles no son ya mas visibles para los cristianos y no continúan revelándose a sí mismos a los creyentes es porque estamos viviendo en la dispensación del Espíritu. Debemos vivir en el Espíritu y andar en el Espíritu (Gál. 5:25). El ángel inició a Felipe en su misión pero el Espíritu se encargó y guió a Felipe el resto del camino (Hch. 8:26,29,39). Dios quiere que andemos por fe, no por vista (2 Cor. 5:7). ¿Significa esto que no creamos en la realidad de las cosas que no podemos ver? Claro que no. Ese es el mismo significado de la fe. Fe "... es la convicción de lo que no se ve" (Heb. 11:1). Yo no puedo ver a Dios pero creo con todo mi corazón que El existe, me cuida y me ayuda en mi diario vivir. Creo en los ángeles por las mismas razones.
¿Por Qué No Sentimos Mas Su Presencia?
Una buena pregunta. Sujétese usted mismo a la respuesta. Sin querer sonar áspero, ¡consideremos que no es la culpa de los ángeles! Tampoco es culpa de Dios. Ni es culpa de la Biblia. "Hemos encontrado al enemigo y está en nosotros". Terrible gramática pero excelente lógica. La culpa reposa en nosotros.
No sentimos más la presencia de los ángeles lo suficiente porque, en su mayor parte, el pueblo de Dios ha vivido en total ignorancia de los ángeles. La mayoría de los cristianos nunca en pensado en los ángeles, excepto en la época de fin de año (en la llamada "Navidad" de la tradición humana). La mayoría de los ministros nunca han predicado un sermón o enseñado una clase sobre los ángeles. Dios declaró, "Mi pueblo fue destruido, porque le faltó conocimiento" (Os. 4:6). La ignorancia no es una bendición. Puede ser fatal.
Los ángeles se volverán más reales para nosotros cuando empecemos a pensar más acerca de ellos. Pablo dijo a los atenienses que Dios "... no está lejos de cada uno de nosotros" (Hch. 17:27). Ellos tampoco están lejos de nosotros. Mientras más lleguemos a entender acerca de la naturaleza y misión de los ángeles, mas los apreciaremos y la obra que hacen en nuestro beneficio.
¡Los ángeles se volverán más reales para nosotros cuando un estudio de lo que la Biblia dice acerca de los ángeles se vuelva real para nosotros!
ACTITUDES HACIA LOS ANGELES
Después de estudiar la angeología, ¿cuál debería ser nuestra actitud hacia estos mensajeros de Dios? Nuestro entendimiento de lo que las Escrituras dicen acerca de los ángeles nos ayudará a desarrollar y mantener la actitud correcta hacia los ángeles y su obra. La teología defectuosa llevará a actitudes y acciones incorrectas. Si nuestra teología es incorrecta, aún con respecto a los ángeles, toda nuestra vida estará fuera de base.
Hay dos actitudes principales hacia los ángeles que son demostradas en el mundo religioso. Ambas son extremas y deben ser evitadas. Una actitud es algo visto en el catolicismo; lo otra en la línea troncal del protestantismo. ¿Cuáles son estas actitudes contrastantes hacia los ángeles que usted y yo deberíamos evitar a toda costa?
Adorando Angeles
En vista de que los ángeles son de naturaleza espiritual y santa, en vista de que moran en la presencia de Dios y Jesucristo, algunas personas han cometido el error de adorar a los ángeles. Pero la adoración, veneración, y el culto a los ángeles está prohibido en las Escrituras.
Pablo advierte de lo tal en su carta a los colosenses. "Nadie os prive de vuestro premio, afectando humildad y culto a los ángeles, entremetiéndose en lo que no ha visto, vanamente hinchado por su propia mente carnal" (Col. 2:18). William Barclay anota que los judíos tenían una doctrina de los ángeles altamente desarrollada y los gnósticos creían en toda clase de intermediarios. Cuando hablaban de la adoración de los ángeles, ambos grupos justificaban la práctica por medio de decir que Dios es tan alto y santo que nunca podemos tener acceso directo a El. Por tanto, debemos contentarnos con orar a los ángeles. (The Daily Study Bible Series, The Letter to the Colossians, Pág. 146).
Juan el Revelador, un mismo apóstol de Cristo, dos veces cometió este error. Cuando escuchó al ángel revelador decirle, "... Bienaventurados los que son llamados a la cena de las bodas del Cordero" y "... Estas son palabras verdaderas de Dios" (Ap. 19:9), Juan se postró a los pies del ángel para adorarlo. Pero el ángel le dijo a Juan, "Mira, no lo hagas; yo soy consiervo tuyo, y de tus hermanos que retienen el testimonio de Jesús. Adora a Dios; porque el testimonio de Jesús es el espíritu de la profecía" (Ap. 19:10). Más tarde, Juan oye la voz de Cristo diciendo, "¡He aquí, vengo pronto! Bienaventurado el que guarda las palabras de la profecía de este libro" (Ap. 22:7). Una vez más Juan se postra para adorar a los pies del ángel quien le había estado dando la revelación y nuevamente es reprendido: "No lo hagas; porque yo soy consiervo tuyo, de tus hermanos los profetas, y de los que guardan las palabras de este libro. Adora a Dios" (Ap. 22:9).
Los ángeles y los hombres – no importa cuán santos pudieran ser o parecer serlo – nunca deben ser adorados. Cuando el apóstol Pedro entró en la casa de Cornelio, este último se postró a los pies de Pedro para adorarlo. Pero Pedro le dijo, "Levántate, pues yo mismo también soy hombre" (Hch. 10:26). En una ocasión Pablo y Bernabé fueron confundidos con los dioses Zeus [nombre griego para Júpiter; en la mitología griega es el rey de todos los dioses y el padre de la humanidad], y Hermes (Mercurio) [en la mitología griega, el mensajero de los dioses). Aún los sacerdotes de Júpiter querían ofrecerles sacrificios. Pero Pablo arguyó, "Varones, ¿por qué hacéis esto? Nosotros también somos hombres semejantes a vosotros, que os anunciamos que de estas vanidades os convirtáis al Dios vivo, que hizo el cielo y la tierra, el mar, y todo lo que en ellos hay" (Hch. 14:15).
Satanás mismo es un ángel que tuvo la audacia de tratar de conseguir que Jesús lo adorara (Mat. 4:9). La respuesta que Jesús le dio es aún la respuesta para todos los que quieran adorar a alguien mas que no sea Dios: "Al Señor tu Dios adorarás, y a él sólo servirás" (Mat. 4:10). Increíblemente, hay hombre y mujeres hoy día que optan la adoración de este ángel caído, Satanás. El satanismo, aunque no es la principal religión del mundo, tiene suficientes adherentes para inquietarlo a uno.
Aún los demonios (como veremos en la Parte II de este libro) son adorados por los hombres. Tales prácticas increíbles y abominables han sido la práctica de hombres por siglos, aún continuando hasta hoy (véase Lev. 17:7; Dt. 32:17; Sal. 106:37; 1 Cor. 10:20; Ap. 9:20; 13:4).
El catolicismo, con su "invocación de los santos", las imágenes y las reliquias, es una violación de la clara enseñanza de las Escrituras en este asunto. Sólo Dios debe ser adorado. No Satanás, ningún hombre, ningún apóstol, ningún santo, no María, ni los ángeles, ni los demonios. ¡Adorar a Dios!
Ignorando los Angeles
El segundo principal error que los ángeles cometen con respecto a los ángeles es ignorarlos. Ignorar los ángeles es tan malo como adorarlos. Es ir de un extremo al otro. El protestantismo moderno en su mayor parte ignora la angeología. Esta falla por reconocer la existencia, propósito y obra de los ángeles es inexcusable. La angeología es un tópico bíblico, como lo atestiguan casi 300 referencias en las Escrituras. No obstante, el clérigo promedio sabe poco acerca de estos seres preciosos.
Pablo no quería que los tesalonicenses fueran "ignorantes" acerca de la segunda venida y por eso les escribió dos cartas sobre el tema. Dios no quiere que seamos ignorantes acerca de Sus santos ángeles. Ha inspirado a los escritores de la Biblia para mencionarlos una y otra vez. ¿Por qué la iglesia los observa con lápida ceguera? ¿Es por qué Satanás, el ángel caído, de alguna manera ha cegado nuestros ojos a la realidad de la certeza de los ángeles de Dios? El no quisiera nada mas. Ambos, los ángeles y los demonios buscan separar a los creyentes del amor de Dios que es en Cristo Jesús Señor nuestro (Rom. 8:38-39). Ellos deben tener éxito en sus esfuerzos cuando hay una ignorancia tan angustiante acerca de los santos ángeles.
¿Por qué la iglesia es tan ignorante de los ángeles? Ya hemos sugerido una razón: Satanás y los demonios. Otra razón son los ministros del evangelio que fallan en estudiar la Palabra. Si los predicadores son ignorantes de los ángeles, ¿cómo pueden estar informadas las personas a quienes les predican? Oseas dice que ambos serán destruidos por su falta de conocimiento (Os. 4:6). Una tercera razón es porque las personas mismas están fallando en leer la Biblia por si mismos. La Palabra de Dios es una cuña llena de referencias acerca de los ángeles. La iglesia necesita tomar la Palabra de Dios y leerla. ¡Léala para su vida!
Actitudes Correctas Hacia los Angeles
¿Cuál debería ser nuestra actitud hacia los mensajeros de Dios? Deberíamos tener los siguientes sentimientos hacia ellos.
1. Tener fe en su existencia, presencia y ministerio. Sin fe es imposible agradar a Dios (Heb. 11:6). Dios los ha enviado para ministrar a nuestras necesidades (Heb. 1:14). La Biblia dice que los ángeles son reales. Lea la Biblia. Crea en la Biblia. "Así que la fe es por el oír, y el oír, por la palabra de Dios" (Rom. 10:17). ¿Qué dijo Jesús acerca de los ángeles? Estudie la Biblia. Su fe en los ángeles crecerá y usted recibirá una bendición mayor de su ministerio a medida que vea lo que la Biblia dice acerca de los ángeles.
2. Ser agradecido por su presencia y obra en su vida. Si no fuera por la labor incansable e incesante de los ángeles, usted podría estar lastimado o aún muerto. Cuánto necesitamos agradecer a Dios por Sus ángeles que guían, guardan, defienden, y liberan. Aún un rey pagano, Nabucodonosor, hizo esto (Dan. 3:28). ¿Somos menos agradecidos que él? Mientras más agradecidos estemos con Dios por el ministerio de los ángeles, El más nos bendecirá con la presencia de ellos; mientras menos agradecidos seamos, menos experimentaremos la obra de los ángeles en nuestras vidas. ¿Le ha agradecido a Dios por su ángel hoy?
3. Estemos constantemente enterados de los ángeles de Dios. Comprendamos que no estamos solos – que no tenemos que pelear la batalla por nosotros mismos. Abraham tuvo la fe de que los ángeles irían delante de él para prepararle el camino (Gén. 24:7,40). Que podamos tener la misma calma y seguridad confortante. ¿Por qué no confiar en Dios para que envíe Sus ángeles delante de usted? Usted puede depender en los ángeles. Ellos nunca lo decepcionarán. Teniendo un conocimiento constante de los ángeles traerá una seguridad calmante en nuestras vidas que aliviarán nuestros temores innecesarios y horas de soledad.
4. Cooperar con los ángeles. Si Dios quiere que vivamos de tal manera que la hagamos fácil para aquellos líderes terrenales que velan por nuestras almas (Heb. 13:17), ¿cuánto más deberíamos vivir así para que nuestros vigilantes celestiales tomen la tarea con gozo y no con pesar? ¿Por qué vivir en pecados deliberados y colocar a los ángeles en una posición donde deben rescatarlo de los perjuicios o la muerte? Si los ángeles se regocijan por nuestro arrepentimiento, ¿qué deben hacer cuando resbalamos? ¿Lloran? ¿Por qué causa un santo ángel llora? Vivamos de tal manera que les traigamos gozo constante. ¿Qué tan a menudo lo escuchan orar? ¿Lo ven en la iglesia? ¿Lo oyen cantar?
Versículos Selectos Sobre Los Angeles
Para aumentar su conocimiento de los ángeles y resaltar su apreciación por su ministerio en su vida, los siguientes versículos han sido seleccionados para que los memorice. Cuando edificamos la verdad de Dios en nuestras vidas – incluyendo la verdad de la Palabra de Dios sobre los ángeles – seremos un pueblo más fuerte y más espiritual. Memorice y alterne un versículo al mes y para el final del año los ángeles serán más reales para usted. Escriba cada versículo en una ficha de 3 x 5 y léala en voz alta cada mañana cuando se levante y cada noche cuando vaya a la cama. Para el final del mes, la verdad de Dios sobre los ángeles será edificada en su vida.
Aquí están los pasajes seleccionados para los doce meses:
1. Génesis 24:40
"... Jehová, en cuya presencia he andado, enviará su ángel contigo, y prosperará tu camino ...".
2. Salmo 34:7
"El ángel de Jehová acampa alrededor de los que le temen, y los defiende".
3. Salmo 91:11
"Pues a sus ángeles mandará acerca de ti, que te guarden en todos tus caminos".
4. Mateo 18:10
"Mirad que no menospreciéis a uno de estos pequeños; porque os digo que sus ángeles en los cielos ven siempre el rostro de mi Padre que está en los cielos".
5. Lucas 12:8-9
"8Os digo que todo aquel que me confesare delante de los hombres, también el Hijo del Hombre le confesará delante de los ángeles de Dios; 9mas el que me negare delante de los hombres, será negado delante de los ángeles de Dios".
6. Lucas 15:10
"Así os digo que hay gozo delante de los ángeles de Dios por un pecador que se arrepiente".
7. Lucas 16:22
"Aconteció que murió el mendigo, y fue llevado por los ángeles al seno de Abraham; y murió también el rico, y fue sepultado".
8. Romanos 8:38-39
"38Por lo cual estoy seguro de que ni la muerte, ni la vida, ni ángeles, ni principados, ni potestades, ni lo presente, ni lo por venir, 39ni lo alto, ni lo profundo, ni ninguna otra cosa creada nos podrá separar del amor de Dios, que es en Cristo Jesús Señor nuestro".
9. 1 Corintios 4:9
"Porque según pienso, Dios nos ha exhibido a nosotros los apóstoles como postreros, como a sentenciados a muerte; pues hemos llegado a ser espectáculo al mundo, a los ángeles y a los hombres".
10. Hebreos 1:14
"¿No son todos espíritus ministradores, enviados para servicio a favor de los que serán herederos de la salvación?".
11. Hebreos 12:22-23
"22sino que os habéis acercado al monte de Sion, a la ciudad del Dios vivo, Jerusalén la celestial, a la compañía de muchos millares de ángeles, 23a la congregación de los primogénitos que están inscritos en los cielos, a Dios el Juez de todos, a los espíritus de los justos hechos perfectos".
12. Hebreos 13:2
"No os olvidéis de la hospitalidad, porque por ella algunos, sin saberlo, hospedaron ángeles".
Dios te bendiga...