EL GOBIERNO MILENIAL
El versículo de memoria: Isaias 40:10
Debido a que el reino milenial es gobernado por Cristo con los creyentes involucrados en el gobierno, debemos saber cómo será este gobierno y lo que Cristo esperará de los creyentes quienes gobernarán con Él.
El gobierno milenial:
El reino milenial será 1000 años de ley estricta en el mundo. (Apo 19:15)
¿Por qué habrá una dispensación de la ley?
Estamos en época de la gracia ahora, para que el próximo período sea una época de la ley. Será el reino milenial de Cristo en la tierra.
El codigo de la ley será el sermón en el monte que está en Mateo 5, 6, y 7.
Lea Mat 5:3-12, 21-22
Lea Mat 7:7-18, 12
El gobierno sera una teocracia (Apo 19:16)
La palabra, teocracia, significa = un gobierno en que Dios es reconocido como el gobernador supremo.
Dios gobierna en la tierra en la presencia de su hijo y es en contraste del reino de satanás en la tierra en la presencia del anticristo.
Dios prometió un trono de David (Isa 55:3-4 Jer 30:9 Eze 34:23-24 Amo 9:11)
Lea Eze 34:23-24
David será resucitado como un principe para ser un lider bajo Cristo. (Eze 45:16-25 especialmente el versículo 22.)
Las características del gobierno milenial:
La rectitud, la justicia, el amor, y la misericordia estará en el equilibrio perfecto. (Jer 23:5)
Habrán la rectitud y la justicia inflexibles.
Cristo tratará severamente con el pecado y la desobediencia en el reino.
Lea Isa 65:20
La edad de responsabilidad en el reino milenial será 100 años de edad.
¿Qué es la edad de responsabilidad?
Cada humano nace con una naturaleza pecaminosa. Además de esta naturaleza pecaminosa, cada humano comete el pecado aúnque sabe que lo que hace está mal. Estos son pecados personales de que el hombre llega a ser responsable a Dios.
Dios no pone a nuestra cuenta los pecados personales que cometemos hasta que tenemos los años cuando sabemos lo bueno de lo malo. Esa edad es diferente para todas las personas en este período de la gracia hoy en día. Por lo tanto, no sabemos exactamente la edad de responsabilidad, pero Dios la sabe.
En el reino milenial la edad de responsabilidad será 100 años. Cualquier persona bajo de la edad de 100 años es considerada un bebe. Lea Sal 22:29
Satanás es atado y no habrá decepción de Satanás.
La desobediencia que está en el mundo ahora viene de la carne, el mundo, y el diablo.
En el milenio, el diablo no estará presente, y el mundo es perfecto. Por lo tanto, la desobediencia vendrá de la naturaleza carnal de los humanos.
¿Qué constituirá el pecado?
Las peregrinaciones representativas a Jerusalén cada año será un requisito de las naciones para dar la lealtad a Cristo. (Zac 8:22)
Un fracaso para hacerlo significa que esa nación no recibirá la lluvia y recibirá la plaga. (Zac 14:16-19).
El pecado personal opuesto al sermón en el monte será castigado por la muerte. (Isa 66:23-24)
A pesar de pocos desobedientes con que Cristo tratará rápidamente, la época generalmente será caracterizada por la obediencia debido a que habrá el conocimiento universal de la voluntad de Dios. Será posible para un humano obediente para vivir todos los 1000 años del reino milenial.
Todas las cosas estarán bajo los pies de Cristo.
Será un gobierno unificado. (Sal 72:8-11)
Lea 1Cor 15:25-28
Cristo reinará hasta que todas las cosas se dominen.
El pecado Satanás La muerte
El gobierno será una protección para la gente (Jer 23:6) y no será como muchos gobiernos hoy en día que se aprovechan de la gente y los abusa.
El centro del gobierno será una nueva ciudad milenial construida en el lugar de la ciudad antigua de Jerusalén. (Sal 102:16)
Jerusalén será la capital de la tierra.
La adoración ocurrirá en un nuevo templo construido en el monte Moriah en Jerusalén. (Sal 68:29
Los personales del gobierno: (Son los creyentes resucitados que habían recibido un cuerpo nuevo.)
David, el principe
Lea Eze 45:16-25 (especialmente el versículo 22)
Los 12 discípulos serán los jueces sobre las doce tribus. (Mat 19:28)
Los creyentes resucitados del Antiguo Testamento, del Nuevo Testamento, de la época de la iglesia, y del período de la tribulación tendrán la autoridad sobre las ciudades como los gobernadores y los nobles. (Jer 30:21 Luc 19:17)
Estas posiciones son una recompensa por la fidelidad a Cristo durante la vida de una persona.
Lea Apo 5:10
Lea Apo 20:6
Debido a que los creyentes deben reinar con Cristo por 1000 años, ¿qué haremos?
Estos dos pasajes en Apo 5 y Apo 20 mencionan dos funciones:
Como "reyes"…en otras palabras es una función de gobierno.
Como "sacerdotes"…en otras palabras es una función del sacerdocio.
Nuestra función gobernamental:
Usaremos nuestros talentos y los dones espirituales en las posiciones de la autoridad en el gobierno sobre los humanos nacidos en el milenio.
Usaremos nuestras experiencias de la vida para consejar y guiar a las personas en el reino para seguir a Cristo y para vivir una vida santa.
Nuestra función sacerdotal:
Usaremos nuestras experiencias en la vida para guiar a las personas en el reino a una experiencia del nuevo nacimiento con Cristo.
Traeremos las peticiones de la gente a Cristo para la resolución.
La aplicación:
Debido a que los creyentes tendrán un papel muy importante en el reino milenial, esta vida en la tierra ahora es nuestra educación y instrucción para ese papel en el milenio.
El reino será dado a los santos
Se nos dice en Daniel 7:22, 27 que cuando Cristo vuelva, el reino será dado a los santos. Apocalipsis 3:21 dice que los santos compartirán el trono de Cristo. Esto incluye ocupar posiciones específicas de autoridad y la facultad de juzgar (Apocalipsis 20:4; 1 Corintios 6:2). La capital del mundo será Jerusalén (Jeremías 3:17), y el gobierno de Dios se extenderá desde allí. Jesús dijo que los santos gobernarán ciudades (Lucas 19:17-19). Dios declaró específicamente que David será rey sobre Israel (Jeremías 30:9) y Jesús explicó que los apóstoles gobernarán las tribus de Israel (Lucas
22:29-30). Cristo asignará a los santos como gobernadores sobre toda la tierra (Apocalipsis 2:26-27; Salmos 149:5-9).
El gobierno del hombre cesará, y no habrá más gobiernos humanos (Daniel 2:44; 7:27; Apocalipsis 11:15).
El gobierno de los santos conjuntamente con Cristo nos ayuda a comprender el papel que desempeñaremos durante el Milenio. Cuando leemos acerca de las cosas que Cristo hará en el Milenio,¡podemos poner nuestro nombre juntamente con el suyo! Como Isaías 32:1 dice:
“He aquí que para justicia reinará un rey [Cristo], y príncipes [los santos] presidirán
en juicio”.
Echemos entonces una mirada a los acontecimientos del Milenio y veamos lo que Dios tiene preparado para nosotros.
La restauración de Israel
Una de las primeras cosas que hará Cristo es traer a Israel del cautiverio. En ese tiempo Israel
estará esparcido por toda la tierra (Isaías 11:11-12). En Jeremías 16:14-16 Dios dice que traerá a muchos “pescadores” y “cazadores” para buscar a todo su pueblo y volverlo a su tierra. Esta puede ser una referencia literal o una metáfora respecto a cómo los santos reunirán a los israelitas; pero sea como sea, los santos desempeñarán un papel muy importante en la tarea de reunir a Israel. ¿Cómo?
Esta segunda liberación de la esclavitud hará que la primera parezca pequeña en comparación.
Moisés condujo quizá a dos millones de israelitas de Egipto. El número en esta segunda liberación excederá en gran medida ese número.
Dios dice en Isaías 6:11 -13 y en Amós 5:3 que cuando Cristo vuelva habrá sobrevivido solamente una décima parte de Israel. ¿Quién entonces conducirá a estos millones de personas de vuelta a Jerusalén? Cristo los recogerá,
¿y quiénes estarán reinando con él durante ese tiempo? ¡Los santos! Nosotros ayudaremos
a conducir a los israelitas de vuelta a su tierra. Al ser librados del cautiverio, estarán abrumados
de emoción e impacientes por volver a Dios (Jeremías 31:7-9; 50:4-5).
Cuando los israelitas hayan sido reunidos, su educación comenzará. Dios quitará la ceguera espiritual y les dará su santo Espíritu, y se les enseñará el camino de paz (Isaías 25:7; Ezequiel 36:24- 27; Jeremías 33:6).
Los santos serán sus maestros. Como sacerdotes, nosotros les enseñaremos sabiduría (Malaquías
2:7). Les enseñaremos la diferencia entre el bien y el mal, entre lo limpio y lo inmundo (Ezequiel
44:23). La enseñanza será gran parte de nuestro trabajo en el Milenio.
Durante toda nuestra vida física hemos aprendido por la experiencia que el camino de Dios
produce buenos resultados. Sacaremos de nuestro manantial de experiencias y conocimiento de Dios para ayudar a esa gente. Estaremos con ellos ayudándolos personalmente, animándolos a hacer lo que es correcto (Isaías 30:20-21). Dios dice que enviará pastores a Israel para enseñarles según su corazón y para alimentarlos con ciencia e inteligencia (Jeremías 3:15). Nosotros seremos esos pastores.
La conversión de las otras naciones
Israel será la nación modelo para el mundo. Durante las primeras décadas del Milenio las otras
naciones comenzarán a estimar a Israel. Verán las bendiciones que se reciben por vivir según el camino del Dios vivo y querrán ellas mismas aprender ese camino.
Zacarías 8:23 describe un cuadro vívido de esa gente: “En aquellos días acontecerá que diez
hombres de las naciones de toda lengua tomarán del manto a un judío, diciendo: Iremos con vosotros, porque hemos oído que Dios está con vosotros”.
¿De dónde, entonces, habrá oído esa gente acerca de Dios? Isaías 11:9 nos dice que toda la tierra estará llena del conocimiento de Dios. ¡Ese conocimiento vendrá de los santos! Nosotros seremos enviados por toda la tierra para enseñar los caminos de Dios.
Al principio, algunas naciones no obedecerán. Algunas desconfiarán de Cristo. Después de todo, el falso profeta dijo que él era Dios, ¡y vean la corrupción y devastación que desató! Como reyes, no les “forzaremos” a someterse. Mejor dicho, ellos cosecharán las consecuencias de sus propias decisiones.
Dios dice que él enviará sequía y plagas a aquellos que no celebren la Fiesta de los Tabernáculos (Zacarías 14:16-19).
Tendremos que ocuparnos del mal en el Milenio En conjunto, las naciones verán las EnDe manera que, ¿cómo van a bregar con el mal Cristo y sus ayudantes, los santos?
Es importante notar que aunque el Espíritu Santo de Dios estará disponible para toda la humanidad, el arrepentimiento será todavía un requisito para recibirlo (Hechos 2:38). Dios no va a dar su Espíritu simplemente a cualquiera. Algunos no se arrepentirán. ¿Qué les sucederá a ellos? ¿Cómo nos ocuparemos de eso en nuestras zonas de jurisdicción?
Hablando del Milenio, Isaías 11:9 dice que nadie dañará o destruirá en el santo monte de Dios.Cuando alguien comience a hacer algo incorrecto, los santos tomarán cartas en el asunto. Notemos
lo que dice Isaías 30:21: “Ya sea que te desvíes a la derecha o a la izquierda, tus oídos percibirán a tus espaldas una voz que te dirá: ‘Este es el camino; síguelo’” (NVI).
Como Dios le habló a Caín cuando empezó a elegir el camino incorrecto (Génesis 4:6-7), nosotros advertiremos a la gente para que haga lo que es correcto cuando ellos se estén desviando. Pero a diferencia de Caín, esos malos proyectos no se realizarán contra alguien que siga el camino de Dios.
Lo más probable es los ángeles estarán allí para prevenir actos que puedan dañar o destruir.
El Comunicado
Después de varias generaciones el camino de paz será lo normal. Los niños nacerán en un
mundo de paz. La gente crecerá conociendo sólo los caminos de Dios y no aprendiendo la guerra
(Isaías 2:1-4). La gente no vivirá con temores (Miqueas 4:4; Zacarías 8:4-5). Muchas generaciones sólo oirán y leerán acerca de tiempos de guerra y violencia; no sabrán lo que es vivir en un mundo lleno de dolor y tristeza.
Sí, la mayor parte del Milenio será un tiempo de paz sin precedentes. Pero, lamentablemente, el mal mostrará otra vez su fea cara al final de los mil años.
Un tiempo de advertencia
Hacia finales del Milenio advertiremos a la gente sobre la liberación de Satanás. Probablemente
durante todos los mil años habremos enseñado sobre su influencia en la humanidad y sus efectos nocivos. Ahora, durante las últimas generaciones advertiremos con urgencia acerca del engaño que el diablo volverá a causar.
¿Quiénes conocen mejor que los santos las armas y artimañas de Satanás? Conocemos demasiado bien sus métodos y advertiremos a la gente. Sin embargo, el libre albedrío todavía existirá, y muchos serán embaucados por su engaño (Apocalipsis 20:7-9).
El resto no cederá ante las tácticas de Satanás y permanecerá fiel. Parece ser probable que durante el Milenio muchos miles de millones de personas se convertirán y finalmente serán transformados en espíritu como nosotros. Habremos entonces completado nuestro trabajo como reyes y sacerdotes durante el Milenio, y estaremos a la expectativa de las nuevas asignaciones que se nos daránpara ayudar al Padre y a Cristo en la tarea de traer a aún más hijos e hijas a la gloria (Hebreos 2:10).