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"Porque Dios traera toda obra a juicio, juntamente con toda cosa encubierta, sea buena o sea mala." Eclesiastes 12:14

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PREGUNTA

¿Puede un cristiano ser POSESIONADO por un espíritu inmundo?

Antes de contestar su pregunta creo que es necesario que entendamos lo que se entiende por posesión demoníaca. Por lo general se refiere al hecho cuando una persona esta habitada por algún espíritu inmundo procedente del reino de Satanás. Este espíritu o 'demonio' al estar poseído de la persona por medio de "habitar" dentro de ella, entonces tiene control sobre la persona pues la "posee". Una persona endemoniada puede en ciertos momentos obrar de manera contraria a lo que es considerado normal de un ser humano .  En la Biblia vemos el caso del endemoniado de Gadara quien tenía un compartamiento sumamente errático, desatinado y destructivo (Mateo 8:28; Lucas 8:27).  Pero no necesariamente los demonios tenían 'siempre' dominio de las acciones de un endemoniado sino que puede haber momentos de lucidez y claridad mental en el cuál se actúa normalmente aun estando poseído por demonios.

 

Los Inconversos están bajo el poder del diablo

 

La Biblia nos dice que los que nos son Cristianos están bajo el poder del diablo.  Satanás opera a mayor o menor grado en la vida de 'todos' aquellos que no son creyentes.  Pablo lo dice de esta manera:

Efesios 2

1 Y él os dio vida a vosotros, cuando estabais muertos en vuestros delitos y pecados, 2 en los cuales anduvisteis en otro tiempo, siguiendo la corriente de este mundo, conforme al príncipe de la potestad del aire, el espíritu que ahora opera en los hijos de desobediencia, 3 entre los cuales también todos nosotros vivimos en otro tiempo en los deseos de nuestra carne, haciendo la voluntad de la carne y de los pensamientos, y éramos por naturaleza hijos de ira, lo mismo que los demás.

Los "hijos de desobediencia" es una referencia a los "no creyentes" en los cuales opera el principe de la potestad del aire.  Eso es una referencia al diablo.  El apóstol Juan también nos dice lo mismo:

1 Juan 5

18 Sabemos que todo aquel que ha nacido de Dios, no practica el pecado, pues Aquel que fue engendrado por Dios le guarda, y el maligno no le toca. 19 Sabemos que somos de Dios, y el mundo entero está bajo el maligno.

Los creyentes han sido rescatados del Poder del diablo

 

Con relación a los demonios y los Cristianos, existen algunas personas que tratan de establecer una diferencia entre ser "poseído" por demonios y estar "demonizado" o "endemoniado" . Se dice que los creyentes no pueden ser "poseídos" pero si pueden ser "endemoniados", sin embargo no existe fundamento bíblico para establecer tal diferencia. Muchos le dan crédito a los demonios por todo o mucho de lo que los Cristianos hacen inadecuádamente pero en realidad es interesante ver que en los cuatro evangelios y catorce epistolas del apóstol Pablo y los demás escritos no se dijo ni siquiera una vez que los Cristianos nacidos de nuevo tenían demonios o estaban poseídos por ellos.  Lo que Jesús, Pablo y los demás apóstoles dijeron fue que tales cosas eran producto de "la carne" (Romanos 7, 8:7; Galatas 5:16; Efesios 4:22; Colosenses 2:11) y sus obras o "del corazón" y del "viejo hombre". Con toda la información bíblica, es muy díficil para mí creer que sea posible que un cristiano verdadero esté poseído por demonios.

 

En contraste a la condición de los "hijos de desobediencia" (Efesios 2:2) y del "mundo entero" (1 Juan 5:19), se encuentra la descripción dada acerca de los "creyentes" (hijos de obediencia).  La Biblia dice que "todos nosotros vivimos en otro tiempo"  en la misma condición que ellos, "muertos en delitos y pecados" pero que ya no es así.  Juan dice que nosotros hemos sido "nacidos de Dios".  Este nacimiento es una referencia a la 'regeneración' o la nueva vida en Cristo la cuál obra el Espíritu Santo en los creyentes.  Por consiguiente Juan nos dice que en nuestra nueva condición de vivos (nacidos de Dios) "el maligno no [nos] toca" (1 Juan 5:18).  Esto nos confirma que Satanás no tiene potestad alguna sobre la vida de los que han nacido de Dios.

Colosenses 1

11 fortalecidos con todo poder, conforme a la potencia de su gloria, para toda paciencia y longanimidad; 12 con gozo dando gracias al Padre que nos hizo aptos para participar de la herencia de los santos en luz; 13 el cual nos ha librado de la potestad de las tinieblas, y trasladado al reino de su amado Hijo, 14 en quien tenemos redención por su sangre, el perdón de pecados

 Vemos claramente que el Cristiano ha sido "LIBRADO" de la potestad del diablo (tinieblas) y ahora está a salvo y seguro en el reino de Dios en Cristo.  Si un Cristiano nacido de nuevo puede tener demonios, tal cosa significaría que los demonios pueden violar la posesión divina y anular la obra de liberación que hace Dios en la salvación de un alma pero gracias a Dios que eso no es posible (Juan 10).

 

La Biblia nos enseña que el cristiano tiene al Padre, Hijo y Espiritu Santo morando dentro de el o ella. Dios no comparte su casa con el diablo. Para Dios poder entrar a vivir dentro del creyente, el echa fuera el diablo y luego entra. Un ejemplo de esto lo vemos en Mateo 12 donde Jesus liberó un endemoniado y dijo a sus discipulos que el no podía entrar a tomar posesion de la casa de Satanás si primero no le ataba, aqui la palabra atar no es de forma literal sino espiritual. Dios quita todo poder a Satanás sobre la persona y entonces puede conquistar su casa.

Mateo 12

22 Entonces fué traído á él un endemoniado, ciego y mudo, y le sanó; de tal manera, que el ciego y mudo hablaba y veía. 23 Y todas las gentes estaban atónitas, y decían: ¿Será éste aquel Hijo de David? 24 Mas los Fariseos, oyéndolo, decían: Este no echa fuera los demonios, sino por Beelzebub, príncipe de los demonios. 25 Y Jesús, como sabía los pensamientos de ellos, les dijo: Todo reino dividido contra sí mismo, es desolado; y toda ciudad ó casa dividida contra sí misma, no permanecerá. 26 Y si Satanás echa fuera á Satanás, contra sí mismo está dividido; ¿cómo, pues, permanecerá su reino? 27 Y si yo por Beelzebub echo fuera los demonios, ¿vuestros hijos por quién los echan? Por tanto, ellos serán vuestros jueces. 28 Y si por espíritu de Dios yo echo fuera los demonios, ciertamente ha llegado á vosotros el reino de Dios. 29 Porque, ¿cómo puede alguno entrar en la casa del valiente, y saquear sus alhajas, si primero no "ATA" al hombre fuerte? y entonces saqueará su casa.

Cuando  Cristo llega, su reino llega y cuando su reino llega, el reino de Satanás ¡tiene que salir! Un cristiano que da lugar al diablo con su vida, puede llegar a actuar de manera inconsecuente con la de un verdadero creyente pero nunca será poseído porque para eso Dios debe de salir de esa persona y Cristo dijo que el nunca nos dejaría sino que lo castigaría como se castiga al hijo desobediente (Hebreos 12).  El diablo tendría que atar al hombre fuerte (el cual ahora es Cristo) y saquear la vida del Creyente pero eso es ¡Inconcebible!

Hebreos 13

5 Sean las costumbres vuestras sin avaricia; contentos de lo presente; porque él dijo: No te desampararé, ni te dejaré.

Unos dicen que Dios solo posee el "espíritu" de la persona pero que la "carne" puede estar poseída por Satanás mientras que otros aseguran que aun el espíritu puede llegar a estar contaminado con espiritus demoníacos. La verdad es que tales enseñanzas van en contra de lo que la Biblia dice. Dios guarda no solo el espíritu o el alma sino tambien el cuerpo.

1 Tesalonicenses 5 23

Y el Dios de paz os santifique en todo; para que vuestro espíritu y alma y cuerpo sea guardado entero sin reprensión para la venida de nuestro Señor Jesucristo.

Otros dicen que la mención del "pan de los hijos" en Mateo 15 es una prueba de que un hijo de Dios (crisitiano) puede estar poseído por demonios, pero eso no es lo que dice la Biblia..

Mateo 15

21 Y saliendo Jesús de allí, se fué á las partes de Tiro y de Sidón. 22 Y he aquí una mujer Cananea, que había salido de aquellos términos, clamaba, diciéndole: Señor, Hijo de David, ten misericordia de mí; mi hija es malamente atormentada del demonio. 23 Mas él no le respondió palabra. Entonces llegándose sus discípulos, le rogaron, diciendo: Despáchala, pues da voces tras nosotros. 24 Y él respondiendo, dijo: No soy enviado sino á las ovejas perdidas de la casa de Israel. 25 Entonces ella vino, y le adoró, diciendo: Señor socórreme. 26 Y respondiendo él, dijo: No es bien tomar el pan de los hijos, y echarlo á los perrillos. 27 Y ella dijo: Sí, Señor; mas los perrillos comen de las migajas que caen de la mesa de sus señores. 28 Entonces respondiendo Jesús, dijo: Oh mujer, grande es tu fe; sea hecho contigo como quieres. Y fué sana su hija desde aquella hora.

Es cierto que Cristo vino a librar "a sus hijos" de los poderes del diablo y sus demonios y aquí la referencia "el pan de los hijos" es una referencia a esa obra la cual vino Jesús a hacer. Pero tenemos que notar algo en este pasaje, en el verso 24 Jesus dijo que había sido enviado: " sino á las ovejas perdidas de la casa de Israel". Las ovejas perdidas son todos aquellos escogidos que están en el mundo sin Dios y sin esperanza. Dios vino sino a buscar lo que se había perdido, una "oveja perdida" pudo haber tenido uno o más demonios, pero una vez Cristo la encontró e hizo su morada en el corazón de esa oveja y la libró del poder de Satanás, ya nadie le puede robar de su mano.

Juan 10

27 Mis ovejas oyen mi voz, y yo las conozco, y me siguen; 28 Y yo les doy vida eterna y no perecerán para siempre, ni nadie las arrebatará de mi mano. 29 Mi Padre que me las dió, mayor que todos es y nadie las puede arrebatar de la mano de mi Padre.

Cuando Cristo salva a una persona le hace "¡completamente y verdaderamente libre!", no deja huecos o puertas abiertas para que la persona vuelva a caer en manos de Satanás a quien vino a destruir. Tal enseñanza es una pura contradicción a la enseñanza biblica.

Juan 8

36 Así que, si el Hijo os libertare, seréis verdaderamente libres.

Podemos tener la seguridad de que Dios es mucho más poderoso que todos y ningún demonio podrá jamas adueñarse de una de sus ovejas y posesionarse de ella.

 

Finalmente quiero agregar que esto no significa que no hayan personas 'endemoniadas' en las iglesias y las congregaciones.  Ciertamente puede darse tales casos pero debemos entender que de ser así, tales personas no han sido 'nacidos de Dios' ni han sido librados de la potestad del aire y necesitan dar un paso de fe y arrepentimiento para convertirse en verdaderos hijos de Dios.



La enseñanza de las Sagradas Escrituras es que existen dos reinos, el reino de la luz y el reino de las tinieblas. Lógicamente donde existe la luz, no puede haber tinieblas al mismo tiempo, ambos se excluyen mutuamente.

1Pd.2: 9
"os llamó de las tinieblas a su luz admirable". Ef.5: 8 "Porque en otro tiempo erais tinieblas, mas ahora sois luz en el Señor". 1Ts.5: 5 "Porque todos vosotros sois hijos de luz e hijos del día; no somos de la noche ni de las tinieblas".

Es imposible que el templo del Espíritu Santo pueda ser ocupado por espíritus inmundos. Los judíos acusaron al Señor Jesucristo de hacer los milagros por medio de los demonios, y el Señor, quien es el Santo, les dijo que eso era imposible. No pueden los espíritus inmundos cohabitar en un templo Santo.

2Cor.6: 14-16
"¿qué compañerismo tiene la justicia con la injusticia? ¿Y qué comunión la luz con las tinieblas? ¿Y qué concordia Cristo con Belial? ¿O qué parte el creyente con el incrédulo? ¿Y qué acuerdo hay entre el templo de Dios y los ídolos? Porque vosotros sois templo del Dios viviente".

El creyente es templo del Dios viviente, porque en él mora la luz, por lo tanto las tinieblas no podrían prevalecer en un lugar como ese. Lo mismo podríamos decir de la iglesia, la cual siendo integrada por el conjunto de salvados en los cuales mora el Espíritu Santo. La promesa del Señor fue: (Mt.16: 18)
"Las puertas del infierno no prevalecerán contra ella".

Esto es lo que se cuestionan todas las personas pensantes ¿cómo puede ser posible que en una iglesia, donde se supone que mora el Espíritu Santo, tengan que practicar expulsiones de espíritus inmundos regularmente a los que allí asisten? ¿Qué clase de lugar es ese, donde los que asisten tienen que ser sometidos habitualmente a esas sesiones de "liberaciones"?
¿Es un lugar donde mora la luz o las tinieblas?

Si reconocen públicamente que allí hay espíritus inmundos, es lógicamente porque no existe la luz. Seguramente esa es la razón también por la cual están frecuentemente gritando a viva voz que descienda el Espíritu Santo allí. Nadie va a pedir, y con tanta angustia, algo que ya posee.

Es muy triste el espectáculo que presentan ante el mundo, aquellos que en todas sus reuniones están practicando esa clase de exorcismos, porque en vez de mostrar que son hijos de la luz y que son templos del Espíritu Santo, están proclamando que allí habitan espíritus inmundos.

Es más, los demonios sienten una resistencia y abominación horrorosa de estar cerca de la luz, por lo cual no tendría lógica que estuvieran en un lugar donde mora el Espíritu Santo, como es el caso donde se reúnen los verdaderos hijos de Dios.

Mt. 8: 28-29 "
Cuando llegaron a la otra orilla, a la tierra de los gadarenos, vinieron a su encuentro dos endemoniados que salían de los sepulcros, feroces en gran manera, tanto que nadie podía pasar por aquel camino. Y clamaron diciendo: ¿Qué tienes con nosotros, Jesús, Hijo de Dios? ¿Has venido acá para atormentarnos antes de tiempo?

No todos los endemoniados que nos describe la Biblia eran personas violentas, como el caso de la muchacha que tenía espíritu de adivinación (Hch.16:16), pero todos ellos eran inconversos. Curiosamente en esos lugares que acostumbran practicar "liberaciones" (exorcismos, expulsiones de demonios), también se manifiesta con mucha frecuencia esa clase de espíritu de adivinación que la Biblia condena y que ellos llaman "profetas", pero que no son otra cosa que adivinos y agoreros.

La revelación de Dios se encuentra en la Palabra de Dios, no en la de los hombres. No existe una revelación divina posterior a la Biblia, porque ese libro Santo está completo, nada le falta. Eso es lo que los hijos de Dios le decimos a los romanistas ante sus supuestas revelaciones de María y otros espíritus que dicen comunicarse, y es lo que también le decimos a los seudoevangelicos con sus supuestas revelaciones posteriores a la Biblia.

Las Sagradas Escrituras nos aseguran que muchos ministros que viven practicando expulsiones de demonios, ellos no formaran parte de la iglesia que el Señor vendrá a buscar, como tampoco lo seran muchos de los llamados profetas y milagreros. Serán dejados aquí con una dura reprensión del Señor:
"Nunca os conocí, apartaos de mí, hacedores de maldad".

Mt.7: 22-23
"Muchos me dirán en aquel día: Señor, Señor, ¿ no profetizamos en tu nombre, y en tu nombre echamos fuera demonios,y en tu nombre hicimos muchos milagros? Y entonces les declararé: Nunca os conocí: apartaos de mí, hacedores de maldad".

Lo que confunde algunas veces a los que desconocen las Sagradas Escrituras o son lectores superficiales de la Biblia, es el pasaje de Mt. 12: 43-45 donde dice: "Cuando un espíritu inmundo sale del hombre, anda por lugares secos, buscando reposo, y no lo halla. Entonces dice: Volveré a mi casa de donde salí; y cuando llega, la halla desocupada, barrida y adornada. Entonces va, y toma consigo otros siete espíritus peores que él, y entrados, moran allí; y el postrer estado de aquel hombre viene a ser peor que el primero".

Cuando una persona nace de nuevo, pasa a ser hijo de Dios y templo del Espíritu Santo, porque el Espíritu Santo viene a morar en él (1Cor.3: 16), no permanece vacío, desocupado, como es el caso del cual nos está hablando Mt.12.

Allí se está refiriendo a una persona que es expuesta a la luz, que puede ver su pecado e intenta en sus propias fuerzas ordenar su vida, muchas veces hasta logra un cambio que hace pensar que realmente ha aceptado al Señor como a su Salvador personal. Pero todo ha sido una obra humana y no a la limpieza que produce la sangre de Jesucristo, porque de ser así, no estaría vacío, sino que el Espíritu Santo estaría morando en él.

El Señor nos está advirtiendo sobre esas personas que pretenden ordenar sus vidas (barrer y adornar "su casa") pero basándose en su propia fuerza de voluntad, no en el poder del Señor, por lo cual permanecen vacíos, sin que el Espíritu Santo venga a morar en ellos, como es el caso de todo aquel que ha nacido de nuevo.

Y debido a que nunca han sido realmente del Señor, tarde o temprano volverán a su condición anterior, inclusive su estado puede llegar a ser peor que el anterior.

La Palabra de Dios nos dice que los hijos Suyos hemos sido liberados del reino de las tinieblas, Ef. 5:8 "Porque en otro tiempo erais tinieblas, mas ahora sois luz en el Señor". Y desde ese reino de las tinieblas nos rescató y trasladó al reino de la luz, Col. 1:13 "el cual nos ha librado de la potestad de las tinieblas, y trasladado al reino de su amado Hijo".

Ser librados de la potestad de las tinieblas significa claramente que ese reino no tiene potestad sobre los que ahora somos Sus hijos, los que ahora estamos en el reino de la luz.

Dios nos asegura en Su Palabra que ahora somos templos del Espíritu Santo, porque el Espíritu Santo mora (habita, permanece) en nosotros. 1Cor. 3:16 "¿No sabéis que sois templo de Dios, y que el Espíritu de Dios mora en vosotros?". 1Cor. 6:19 "¿O ignoráis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, el cual está en vosotros, el cual tenéis de Dios, y que no sois vuestros?".

No se necesita ser un conocedor muy profundo de las Sagradas Escrituras para reconocer que un espíritu inmundo pertenece al reino de las tinieblas. Ellos son los ángeles que Satanás, el querubín más grande de la creación de Dios, arrastró en su caída (Ez.28:15, Is.14:12). La Biblia también los denomina como "demonios".

Estos espíritus inmundos o demonios no pueden cohabitar en el mismo lugar donde mora el Espíritu Santo, porque la luz y las tinieblas se rechazan recíprocamente. Dios nos asegura que los creyentes somos templos del Espíritu Santo, y Él no va a compartir su casa con los espíritus inmundos que pertenecen al reino de las tinieblas.

El Señor les dijo a los fariseos que sostenían que Él expulsaba a los demonios en el poder de Satanás: (Mt. 12: 25,29) "Sabiendo Jesús los pensamientos de ellos, les dijo: Todo reino dividido contra sí mismo, es asolado, y toda ciudad o casa dividida contra sí misma, no permanecerá. Porque ¿cómo puede alguno entrar en la casa del hombre fuerte, y saquear sus bienes, si primero no le ata? Y entonces podrá saquear su casa".

Dios no compartirá su templo (el cuerpo del creyente), con los espíritus inmundos, porque el mismo Señor Jesucristo aseguró que no dividirá su casa para compartirla con los demonios. Se necesitaría la presencia de otro más fuerte que el Señor para lograr atarlo primero y ocupar esa casa, y eso obviamente es imposible.

El Señor nos dice en Su Palabra que los inconversos están bajo el poder de Satanás, pero aquellos que por Su gracia somos hijos de Dios, hemos sido liberados de ese poder.

Estábamos muertos en nuestros delitos y pecados (Ef. 2:1 " él os dio vida a vosotros, cuando estabais muertos en vuestros delitos y pecados"). Y Él nos trasladó del reino de las tinieblas al reino de la luz.

Ef. 2:5-6 "aun estando nosotros muertos en pecados, nos dio vida juntamente con Cristo (por gracia sois salvos), y juntamente con él nos resucitó, y asimismo nos hizo sentar en los lugares celestiales con Cristo Jesús".

No dice que "nos sentará cuando lleguemos al cielo", sino que afirma que ahora ya estamos sentados en los lugares celestiales con Cristo Jesús. Por esta razón nos asegura que ya somos más que vencedores. Rm. 8:37 "en todas estas cosas somos (ahora) más que vencedores por medio de aquel que nos amó".

Los creyentes hemos nacido de nuevo por medio del Espíritu Santo que nos convenció de pecado y nos llevó a los pies del Señor, y en esta nueva condición de "nacidos de Dios" 1Jn. 5:18 "Aquel que fue engendrado por Dios le guarda, y el maligno no le toca".

Filp. 1:6 "estando persuadido de esto, que el que comenzó en vosotros la buena obra, la perfeccionará hasta el día de Jesucristo". El Señor comenzó en nosotros esta obra de restauración y la perfeccionará hasta el día en que regrese a buscar Su iglesia. Por este motivo nos asegura que el maligno no lo puede tocar (1Jn.5:18).

A esto también se refiere cuando nos afirma de forma tan categórica: (Jn. 10:28-29) "yo les doy vida eterna; y no perecerán jamás, ni nadie las arrebatará de mi mano. Mi Padre que me las dio, es mayor que todos, y nadie las puede arrebatar de la mano de mi Padre".

Son muchas las doctrinas espurias que han nacido de esa falsa doctrina que ha introducido Satanás en las iglesias de hoy, donde se desconoce la seguridad de la salvación eterna que nos ha regalado Dios. 

La salvación es obra absoluta de Dios sin ninguna participación humana, y que por ende es eterna y segura.


Estimado hno. y amigo, no se deje engañar. Todos los que hemos nacido de nuevo y que ahora estamos en la mano del Señor, hemos sido liberados  del poder de las tinieblas. Jn. 8:36 "Así que, si el Hijo os libertare, seréis verdaderamente libres". Col. 1:13 "el cual nos ha librado de la potestad de las tinieblas, y trasladado al reino de su amado Hijo". Ef. 2:6 "y asimismo nos hizo sentar en los lugares celestiales con Cristo Jesús". Rm. 8:37 "en todas estas cosas somos (ahora) más que vencedores". Y ningún espíritu inmundo JAMÁS podrá ocupar el cuerpo de un hijo de Dios.

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