DESTINO FINAL

"Porque Dios traera toda obra a juicio, juntamente con toda cosa encubierta, sea buena o sea mala." Eclesiastes 12:14

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La diferencia entre Capacidad y Don

 

En Mateo 25:14-30 el Señor establece una distinción entre capacidad y don. Cuenta la historia de un hombre que emprendió un viaje a un lejano país; antes de partir, dio unos talentos (una suma de dinero) a sus siervos, los cuales debían negociar con ellos hasta que él volviese.

 

Algunos recibieron más, y algunos menos. Ésta es una evidente alusión al Señor dando dones a Su pueblo, los cuales deben ejercerlos para Él en Su ausencia.

Un día Él volverá otra vez, y pedirá cuentas de lo que hemos hecho con lo que nos ha dado como dones. En aquel día se darán recompensas a los que hayan desempeñado fielmente su ministerio (Mt. 25:19-23).

 

Es digno de observar que el hombre de la parábola dio «a cada uno conforme a su capacidad» (Mt. 25:15). Aquí el Señor distingue entre ambas cosas.

Observemos que esos siervos tenían sus varias capacidades antes que el amo los llamase para darles los talentos.

 

La capacidad es algo que se da a una persona cuando nace en este mundo. En Su providencia, Dios señala y da forma al vaso de Sus propósitos mucho antes que él o ella sean siquiera salvados.

Dios da y conforma los poderes y las capacidades intelectuales de la persona, ya incluso antes de su conversión. El don, en cambio, es algo que es dado a la persona por el Espíritu de parte del Señor cuando es salvo.

 

En tanto que la capacidad es natural, el don es espiritual. El don se da a una persona para que pueda cumplir su ministerio en el cuerpo de Cristo. Aquí se ve la sabiduría del Señor, en cuanto a que da dones según nuestra capacidad. Por ejemplo, generalmente no da el don de evangelista a una persona reticente.

 

La persona que de natural gusta de estar con las personas y que tiene facilidad de palabra sería candidata a recibir un don así. Asimismo, el don de enseñanza exige una cierta medida de capacidad natural en el área del poder intelectivo.

 

Mencionamos esto porque hay mucha confusión acerca de este extremo en el ámbito de la Cristiandad. A menudo oímos de cristianos refiriéndose a famosos músicos o atletas convertidos, en el sentido de que sus capacidades naturales son «su don».

Aclaremos este punto: un don es una manifestación espiritual en el cuerpo de Cristo. Tiene que ver con cosas espirituales (1 Co. 12:1; 14:1).

 

No vemos en las Escrituras que Dios quiera reuniones de la iglesia donde esas personas puedan exhibir sus capacidades naturales.

 

A menudo esas personas famosas son usadas para poco más que para entretener a la audiencia. Preguntamos: «¿Se está consolidando a los santos de Dios en la verdad por medio de todas esas cosas naturales?» Los dones no son para el entretenimiento de los santos de Dios, sino para la edificación de los santos en su «santísima fe».

 

J. N. Darby dijo: «Es un principio totalmente falso que los dones naturales sean ellos mismos la justificación de su uso.

Puede que yo tenga una fuerza asombrosa o gran velocidad en la carrera; dejo tendido a un hombre con lo primero, y gano un trofeo con lo segundo.

La música puede ser algo más refinado, pero el principio es el mismo. Este creo que es de la mayor importancia. Los cristianos han perdido su influencia moral al introducir la naturaleza y el mundo como cosas inocuas.

Todas las cosas me son lícitas. Pero, como he dicho, no podemos mezclar la carne y el Espíritu.»

 

Dios les bendiga